El Mundial de 1978 fue mucho más que un evento deportivo. Según explicó Roberto Corne, la competencia se convirtió en un instrumento político utilizado por la última dictadura militar para construir consenso social y consolidar su poder, en un contexto marcado por la represión y la ausencia de instituciones democráticas.
"La dictadura militar iba a utilizar al deporte como la manera de poder consensar su política", sostuvo el sociólogo. En ese sentido, recordó que durante aquellos años "no había política, no había políticos, estaba el Congreso cerrado, la CGT estaba prohibida y los partidos políticos prohibidos", lo que permitió al régimen controlar todos los ámbitos del Estado.
Las disputas internas y el manejo millonario del Mundial
Corne explicó que la organización del torneo quedó bajo la órbita del Ente Autárquico Mundial 78 (EAM 78), un organismo que manejó un presupuesto millonario destinado a la construcción de estadios, infraestructura, turismo y publicidad.
El especialista señaló que la disputa por controlar esos recursos derivó en enfrentamientos dentro de la propia dictadura. "Vamos a empezar a ver cómo se utiliza la metodología del asesinato y del homicidio como forma de resolver las contradicciones dentro de la dictadura militar", afirmó al referirse al asesinato del general Omar Actis y a las posteriores investigaciones que apuntaron a conflictos entre las Fuerzas Armadas.
Además, remarcó que "la dictadura militar fue el gobierno más corrupto de la historia argentina, pero nunca supimos en muchos de esos actos de corrupción cómo fueron y quiénes fueron los responsables", debido a la falta de controles institucionales y transparencia.
El triunfo deportivo y la construcción del relato oficial
Para Corne, la obtención del campeonato mundial fue utilizada por el régimen para fortalecer su imagen ante la sociedad y el exterior. "El Mundial 78 termina ganando la Argentina. Pero en realidad, el triunfo fue la lectura con la que se vendió la dictadura militar", explicó.
En esa línea, aseguró que el éxito deportivo fue presentado como un logro del propio gobierno militar y fortaleció la posición política de algunos de sus principales dirigentes.
Asimismo, el sociólogo destacó las diferencias entre el contexto de la dictadura y la democracia actual en materia de acceso a la información. "En democracia es mucho más factible condenar personas por corrupción y por robo que en la dictadura", afirmó, aunque reconoció que siguen existiendo desafíos vinculados a la Justicia y los medios de comunicación.
Finalmente, sostuvo que muchos aspectos económicos del régimen continúan sin esclarecerse. "Todavía no se avanzó la cuestión económica de la dictadura militar", concluyó, al señalar que numerosos casos de corrupción nunca pudieron investigarse en profundidad.