La misión Artemis III es una campaña que promete revolucionar la logística fuera del planeta, y cuyo despegue tendrá lugar en 2027. Con el objetivo de testear la infraestructura clave antes del regreso a la superficie de la Luna, para la que la NASA propuso una arquitectura inédita en la órbita baja terrestre: la coordinación del lanzamiento de tres cohetes independientes y dos complejos acoplamientos orbitales, en una coreografía espacial sin precedentes.
La nueva instancia del programa impulsado por la agencia espacial estadounidense servirá como un “bautismo de fuego” para asegurar que los sistemas comerciales y estatales puedan acoplarse y comunicarse de forma 100% segura en el vacío del espacio.
La carrera espacial del siglo XXI entra en una fase de máxima sofistificación tecnológica. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio presentó de forma oficial su plan rediseñado para un nuevo acercamiento lunar.
Según los reportes de la agencia AFP, la tripulación oficial asignada para este hito espacial ya ha sido presentada en Houston y se compone de cuatro profesionales de élite: el comandante estadounidense Randy Bresnik, el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) Luca Parmitano (quien ejercerá como piloto), y los especialistas de misión Andre Douglas y Frank Rubio.

El miembro confirmado de la tripulación para la misión Artemis III y astronauta italiano, Luca Parmitano, sostuvo que “se trata de una de las expediciones más exigentes que afrontará la NASA en los próximos años. El entrenamiento comenzará de inmediato para asegurar la interoperabilidad entre los sistemas de distintos proveedores funcione a la perfección en el espacio”.
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Artemis III: una misión que comenzará con tres lanzamientos
A diferencia de las arquitecturas tradicionales, el despliegue físico de Artemis III requerirá un titánico esfuerzo logístico en las plataformas de despegue. El plan de la agencia espacial contempla una secuencia de lanzamientos múltiples con los cohetes más potentes de todo el planeta.
En primer lugar, la NASA utilizará su emblemático megacohete Space Launch System (SLS) para propulsar la cápsula tripulada Orion desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, directo hacia la órbita baja terrestre. Paralelamente, las empresas SpaceX y Blue Origin lanzarán sus propios sistemas comerciales de aterrizaje humano (el cohete Starship y la nave Blue Moon Mark 2, respectivamente) a la misma zona orbital.
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Una vez que los tres vehículos estén en posición, la cápsula Orion deberá ejecutar dos acoplamientos espaciales sucesivos en órbita. Durante aproximadamente dos días, la tripulación humana permanecerá acoplada a estas naves de prueba para llevar adelante minuciosas demostraciones de procedimientos, testeos de interfaces de software, compatibilidad de trajes y pruebas operativas de los sistemas de propulsión y comunicación.
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