CIENCIA

De firmas y cajones

Meterse a escrutar la regulación y los lobbies de ese universo obliga, entre otras cosas, a echarle un ojo a la Anmat, una institución que interviene en mercados multimillonarios y tutela qué nos metemos en el cuerpo pero que nadie tiene idea de quién la encabeza ni cómo funciona.

anmat 28122019
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). | Cedoc

El escándalo que reveló PERFIL del medicamento para la artrosis prohibido pero que se sigue vendiendo por presión de los laboratorios es apenas una ventana para observar cómo se regula el mundo de la salud en la Argentina. Se trata de un mercado que funciona ahí escondido detrás de nombres de drogas inentendibles, especificidades técnicas y aplicaciones médicas, donde muchas veces se confunden los intereses de las empresas farmacéuticas con las necesidades de los pacientes, que por otro lado casi nunca se enteran de por qué les están recetando ese tratamiento, esa droga, esa marca y no otra.

Meterse a escrutar la regulación y los lobbies de ese universo obliga, entre otras cosas, a echarle un ojo a la Anmat, una institución que interviene en mercados multimillonarios y tutela qué nos metemos en el cuerpo pero que nadie tiene idea de quién la encabeza ni cómo funciona. Significa Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, tiene su sede en Av. Caseros al 2100 y goza de un muy bajo nivel de escrutinio público. Es que habla chino básico, el gran público no tiene claro si lo que está haciendo es lo correcto y solo llama la atención cuando prohíbe un lote de Manaos, y decimos, ah, qué loco.

Está en sus facultades habilitar un medicamento aun cuando implique una asociación irracional de drogas que no está avalada en ningún lado y que incremente riesgos cardíacos, que se venda por US$ 20 millones de pesos anuales durante 15 años y se exporte a América Latina, como el caso de la glucosamina y el meloxicam. Puede también incorporar un competidor para terminar con un mercado monopólico o puede dormir el expediente y garantizar un flujo de dinero a una o pocas empresas por muchos años. Llena de técnicos capacitados y honestos, muchos hartos de que los informes que elaboran nunca se usen, es una institución donde la firma de su titular vale oro para los laboratorios que monitorean tanto lo que rubrica como lo que se cajonea eternamente.

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El mercado de la artrosis.