Un eclipse total de Luna pudo verse desde las 5.30 de la mañana en todo el país, último fenómeno de estas características que ocurrirá este año. El extraño fenómeno, por el cual quedaron alineados el Sol, la Tierra y el único satélite natural que tiene nuestro planeta, se pudo ver a baja altura en dirección hacia el oeste. Sin embargo, un grupo de astrónomos y público general que se reunieron en el Planetario de la ciudad de Buenos Aires no pudieron apreciar el singular espectáculo debido a la nubosidad de la jornada.
Menos en el Planetario, donde las nubes no lo permitieron, casi toda la Argentina pudo ver el eclipse, pero sólo en sus momentos iniciales y centrales, porque el resto del proceso sucedió detrás del horizonte.
Visto desde el este del país, el anunciado eclipse total de luna, el último del año, comenzó apenas pasadas las 5.50, con el satélite natural de la Tierra mostrándose a baja altura hacia el
oeste.
Con una elevación de sólo 18 grados sobre el horizonte, la observación requirió a ponerse en lugares despejados o en alturas y en particular en las ciudades, sortear la cortina visual de los
grandes edificios.
A la hora calculada, la sombra del planeta tocó el borde de la Luna y comenzó a crecer poco a poco mientras el satélite "caía" hacia el horizonte.
A las 6.25, la umbra -sombra terrestre- ya cubría la mitad del disco lunar y a las 6.52 lo hizo por completo, pero ya en el límite de la posibilidad de observación desde la franja este, que
incluye a Buenos Aires. En ese momento, la Luna se elevaba apenas 5 grados sobre el horizonte, y poco después, a las 7.22, se ocultaba del todo.
En Buenos Aires, los bosques de Palermo se habían poblado tempranamente de decenas de personas, incluidas muchas familias con hijos, para asistir al espectáculo natural con el soporte
telescópico gratuito que ofreció el observatorio "Galileo Galilei", pero las nubes prácticamente arruinaron la actividad.
Fuente: Télam
El colmo del eclipse, en el Planetario porteño
El eclipse lunar total, por el cual se alinean el Sol, la Tierra y la Luna, se pudo apreciar en todo el país desde las 5.30 de la mañana. Pero en el Planetario de la Ciudad las nubes impidieron su visión.