CIENCIA
Antiguo Egipto

El misterio de Nefertiti tras los muros de Tutankhamón sale a la luz mediante nuevas tecnologías

Un nuevo estudio sustenta la polémica hipótesis de que la bella reina egipcia podría estar enterrada detrás de las paredes de la tumba de Tutankhamón, en el Valle de los Reyes. En dos meses se podría conocer la verdad.

Tumba de Tutankamón 17092026
Tumba de Tutankamón. | CEDOC

Un nuevo estudio geofísico ha vuelto a encender los reflectores sobre el Valle de los Reyes en Egipto, sugiriendo que la famosa tumba del rey Tutankhamón (catalogada como KV62) podría esconder un entramado de pasadizos y habitaciones secretas con los restos de la reina Nefertiti.

Según las investigaciones lideradas por el arqueólogo Mamdouh Eldamaty, los datos apuntan firmemente a la existencia de un "complejo oculto" de corredores y salas anterior a la sepultura del faraón niño. De confirmarse este descubrimiento, el propio Eldamaty sostiene que podría "clasificarse entre los descubrimientos arqueológicos más transformadores de la era moderna".

Nefertiti

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Una sepultura demasiado pequeña para Tut

La tumba KV62, construida en el siglo XIV a. C. y descubierta en 1922 por el famoso egiptólogo Howard Carter, ha intrigado durante un siglo por ser inusualmente pequeña para un entierro de la realeza, como debió ser el de Tutankamon, sepultado junto con todos sus tesoros de oro, carrozas y hasta una cama, varias armas, y un trompetín.

En 2015, el egiptólogo británico Nicholas Reeves propuso que las grietas en la pared norte y las modificaciones en las pinturas murales ocultaban un muro falso detrás del cual reposaría Nefertiti.

Reeves propuso que la KV62 fue originalmente una tumba real mucho más grande: cuando el joven Tutankhamón murió inesperadamente, la entrada se amplió y modificó para su enterramiento, y las secciones más profundas quedaron bloqueadas. Sin embargo, los análisis geofísicos destinados a comprobar su teoría han arrojado hasta ahora resultados contradictorios. Algunos investigadores concluyeron que, efectivamente, había cámaras; otros determinaron que los datos no revelaban nada.

Ahora, tras años de mediciones disímiles, una combinación de radar de penetración terrestre (GPR) y análisis de microgravedad ha detectado un pasadizo de 2 metros de ancho repleto de escombros.

El ingeniero George Ballard, uno de los autores del estudio junto con Reeves, destacó la presencia de una estructura bautizada como 'anomalía 7', que podría tratarse de una cámara llena de objetos, aunque admitió con cautela que las mediciones son todavía imprecisas.

Revelan que Howard Carter calificó como una "bendición" la muerte del periodista que inventó la maldición de Tutankamón

Cómo se encontró el pasadizo y la habitación de atrás

El Radar de Penetración Terrestre (GPR, por sus siglas en inglés) se utilizó desde el interior de la tumba para sondear las paredes de la cámara funeraria. Debido a que el escaneo a través de los muros tiene un alcance limitado, esta técnica se enfocó en lo que hay inmediatamente detrás de las paredes, identificando un pasadizo de 2 metros de ancho lleno de escombros.

La microgravedad es una técnica no invasiva que mide la densidad del terreno mediante pequeñas variaciones en el campo gravitacional de la Tierra. Se empleó por primera vez en este yacimiento para examinar la zona situada encima y alrededor de la tumba, complementando al GPR

Mediante más de 1.200 lecturas en un área de 35 metros cuadrados, se detectaron estructuras subterráneas de baja densidad con ángulos rectos paralelas al muro norte, , así como la llamada "anomalía 7" (una zona de baja densidad con un bloque interno de alta densidad que podría corresponder a una cámara con objetos).

Todas estas evidencias se publicaron como Occasional Papers, del Amarna Royal Tombs Project.

tumba de Tutankamon general

Entusiasmo y cautela por igual

El anuncio ha despertado un enorme entusiasmo mezclado con prudencia en la comunidad científica, según la revista científica Nature.

Para el egiptólogo Ray Johnson, los hallazgos son "muy tentadores". Johnson se pregunta, con sensatez, "¿quién no estaría emocionado?"

En esa misma línea, la egiptóloga Kara Cooney afirmó estar "absolutamente convencida" de que la evidencia arqueológica respalda la presencia de más habitaciones tras los muros pintados a las apuradas, cuando murió Tut, a los 18 años.

Sin embargo, otros expertos piden cautela; el especialista en GPR Christopher Gaffney consideró el informe "fascinante", pero reconoció: "Me siento bastante ambivalente". Por su parte, el geofísico Peter Styles coincidió en que la existencia de cámaras "parece plausible", aunque prefiere analizar más datos antes de sacar conclusiones definitivas

Tutankamon ataúd y tumba

Una autorización, y el velo se descorre

El permiso para inspeccionar físicamente lo que hay al otro lado de los muros está en manos del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. De ser aprobado, en noviembre podrían realizarse perforaciones de alta precisión para introducir microtractores equipados con cámaras.

Con todo, Ballard advierte que el agua de lluvias lejanas en el desierto podría haber causado estragos en la estructura oculta. "Podríamos terminar encontrando muchas habitaciones colapsadas y bastante húmedas", declaró a Nature.

Johnson urge investigar cuanto antes, argumentando que "con el clima cambiante y un nivel freático cada vez más alto, la recuperación de los datos es probablemente la mejor manera de preservarlos".

El descubrimiento, de confirmarse, constituiría un cimbronazo para los egiptólogos, que han buscado sin resultados durante décadas la tumba de la esposa de Akhenatón, el faraón hereje de la Dinastía XVIII que canceló la multiplicidad de los dioses tradicionales egipcios para instaurar un tipo de monoteísmo dedicado al dios solar, Atón.

Nefertiti, la reina de Akhenatón, gobernó junto a su marido en lo que posiblemente fue el período más rico de la historia del antiguo Egipto. A diferencia de lo que se cree, la bella Nefertiti no fue la madre de Tutankhamón sino acaso su madrastra.

Algunos académicos creen que después de la muerte de Akenatón, Nefertiti gobernó brevemente como la reina-faraón conocida por el nombre de trono de Neferneferuatón, antes del ascenso de Tutankhamón, aunque esta identificación es un tema de debate que continúa hasta la actualidad. Su sepultura resulta hasta hoy tan misteriosa como su figura histórica, ya que a partir de Tutankhamón se eliminó el monoteísmo en el Antiguo Egipto y se restauraron los antiguos dioses bajo la égida de Amón, en Tebas. Y con esta restauración, el glorioiso período de Akhenatón, en la ciudad de Amarna, fue activamente borrado de la historia del Antiguo Egipto.

Akhenatón, Nefertiti y sus hijas
Akhenatón,Nefertiti y sus hijas, en otra zona arqueológica (no en la tumba de Tutankhamón)