El sudoeste de Estados Unidos se encuentra bajo máxima alerta por la amenaza inminente de un evento meteorológico extremo de frecuencia milenaria, capaz de desencadenar inundaciones. La tormenta, catalogada por especialistas como un fenómeno que ocurre una vez cada mil años, proyecta precipitaciones récord sobre regiones habitadas por millones de personas.
Las áreas bajo mayor nivel de riesgo comprenden el territorio de Arizona, Utah, Colorado y Nueva México, estados que conforman la denominada región de las Cuatro Esquinas. Las autoridades locales y agencias de emergencia monitorean de cerca los cauces de agua ante la posibilidad de un desbordamiento masivo en cuencas fluviales clave.
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El fenómeno responde a la concentración inusual de humedad tropical extrema arrastrada desde el Pacífico y el Golfo de California, que al interactuar con sistemas de baja presión genera precipitaciones torrenciales continuas. Este volumen de agua excede con frecuencia la capacidad de absorción del suelo árido.
Riesgo colapso en cuencas estratégicas del sudoeste de Estados Unidos
El principal foco de preocupación científica y técnica radica en el comportamiento de la cuenca del río Colorado y sus principales afluentes. La llegada repentina de caudales extraordinarios sobre infraestructuras diseñadas para contención y almacenamiento podría saturar muros de represas y dique primarios.
En zonas metropolitanas densamente pobladas como Phoenix y Tucson, las alertas por inundaciones relámpago obligaron a activar protocolos de evacuación preventiva y desplegar equipos de rescate acuático. El principal riesgo radica en el anegamiento de las autopistas y pasos bajo nivel.

Por su parte, las zonas montañosas de Colorado y Utah enfrentan el peligro añadido de desniveles y flujo de lodo. Estos fenómenos suelen arrasar estructuras de transporte, cortar tendidos de energía eléctrica y aislar comunidades enteras.
En tanto, en el estado de Nuevo México, los cauces habitualmente secos o de bajo caudal amenazan con experimentar crecidas repentinas de varios metros de altura.
Los servicios de emergencia mantuvieron operativos extraordinarios y exhortaron a la ciudadanía a evitar desplazamientos no esenciales, acatar las órdenes de evacuación local y almacenar suministros básicos antes de probables cortes prolongados de servicios esenciales.