CIENCIA
ASTROBIOLOGÍA

El telescopio James Webb detectó metano en el cometa 3I/ATLAS y un astrofísico de Harvard afirmó que es evidencia extraterrestre

El observatorio espacial de la NASA localizó el hidrocarburo volátil concentrado cerca del núcleo del cuerpo celeste. El director del Proyecto Galileo sugirió la intervención de una civilización biológica externa.

El telescopio James Webb detectó metano
El telescopio James Webb detectó metano | Captura X

El telescopio espacial James Webb de la NASA registró metano en el objeto interestelar 3I/ATLAS durante su fase de alejamiento del sistema solar. Las mediciones mostraron concentraciones de gas inusualmente elevadas en comparación con los cometas nativos de la galaxia local.

El equipo de investigación detalló la presencia del compuesto volátil (CH₄) concentrado de manera adyacente al núcleo del objeto. 3I/ATLAS es el tercer cuerpo interestelar confirmado que ingresa al plano del sistema solar, precedido únicamente por el asteroide 1I/'Oumuamua en 2017 y el cometa 2I/Borisov en 2019.

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Los científicos operaron el instrumento de infrarrojo medio (MIRI) del telescopio espacial para descomponer la luz infrarroja. La primera recolección de espectros ocurrió entre el 15 y el 16 de diciembre pasados, cuando el cuerpo se situaba a 329 millones de kilómetros del Sol. La segunda tanda de observaciones se ejecutó el 27 de diciembre, a una distancia ampliada de 379 millones de kilómetros.

El metano permaneció indetectable durante las aproximaciones iniciales del cometa en agosto del año anterior, un fenómeno vinculado por la investigación a la evaporación previa de las capas exteriores del núcleo.

El calor emitido por el perihelio solar penetró la corteza superficial erosionada y desprendió el material primitivo que yacía confinado en las capas internas del subsuelo helado. El volumen de metano registrado en relación con el agua superó los promedios estandarizados de los cuerpos pertenecientes a la nube de Oort y al cinturón de Kuiper.

El telescopio James Webb detectó metano
El núcleo helado de 3I/ATLAS posee un diámetro estimado de 2,6 kilómetros y mantiene una trayectoria con una inclinación inferior a los 4,88 grados

El astrofísico Avi Loeb, director del Proyecto Galileo y profesor de la Universidad de Harvard sostuvo en sus plataformas científicas que la firma química recolectada por el instrumental astronómico podría representar un indicador tecnológico de origen extrasolar.

"En las atmósferas de los exoplanetas, el metano se considera una biofirma prominente", puntualizó Avi Loeb en un reporte técnico donde analizó la eyección de fragmentos helados. El investigador comparó el comportamiento del material eyectado en dirección al Sol con la hipótesis de la panspermia dirigida.

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La investigación espacial ratificó además que el cometa posee un inventario químico saturado de dióxido de carbono. La eyección de este gas prevalece por sobre las emanaciones de vapor de agua, un comportamiento estructural inverso al de la masa cometaria que órbita de forma regular alrededor del Sol.

Los sensores ópticos mostraron que la producción general de gases disminuyó drásticamente conforme el cometa incrementó su distancia respecto del Sol. El vapor de agua reflejó la caída más pronunciada debido a sus propiedades físicas de sublimación.