Flybondi, la primera aerolínea low cost de la Argentina, operó este 1 de junio con un solo avión activo en todo el país. Además canceló al menos 12 vuelos de 13 y dejó a unos 2.200 pasajeros sin viajar, en el marco de una crisis operativa que se evidenció con su ausencia total en el Aeroparque Jorge Newbery.
El dato más visible de la jornada fue la inexistencia de vuelos de la compañía en el tablero de partidas de Aeroparque, donde sí operaron aerolíneas como Aerolíneas Argentinas, LATAM, Gol y Jetsmart, lo que expuso de manera concreta la pérdida de presencia de la firma en el principal nodo aéreo del país.
Flybondi acumula cancelaciones de vuelos en Corrientes: "Lamentablemente, ya es normal"
La explicación de ese vacío radica en la drástica reducción de su capacidad operativa: de una flota registrada de 13 aeronaves Boeing 737-800, solo una —matrícula LV-KJD— se encontraba en condiciones de volar, mientras las otras 12 permanecían fuera de servicio por conflictos vinculados al pago de leasing y a deudas con proveedores de mantenimiento.
La compañía apenas logró programar cuatro servicios en todo el territorio nacional durante la jornada, sin incluir operaciones desde Aeroparque, lo que obligó a cancelar una docena de vuelos y afectó a miles de usuarios en diferentes rutas de cabotaje.

El escenario no responde a un hecho aislado, sino a un proceso sostenido de deterioro que se arrastra desde hace meses y que ya había tenido impactos severos en la temporada alta: solo en enero, la empresa canceló 165 vuelos en una semana, con más de 31.000 pasajeros perjudicados.
A nivel de mercado, la caída también se refleja en su participación: en abril de 2026, Flybondi concentró cerca del 10% del cabotaje, un retroceso significativo para una compañía que supo posicionarse como una de las principales alternativas en el segmento low cost.
La crisis operativa estuvo acompañada por una fuerte reconfiguración interna. A fines de mayo, dejó la empresa Mauricio Sana, quien había sido una figura central en el desarrollo de la aerolínea durante siete años y se desempeñó como CEO desde 2020, marcando la salida de uno de los principales referentes históricos.
A esa desvinculación se sumaron las de Lucía Ginzo, responsable del área de comunicación y asuntos públicos, y Federico Pastore, quien ocupaba el rol de Chief Commercial Officer, lo que configuró una salida simultánea de parte del núcleo directivo que había acompañado el crecimiento inicial de la compañía.
La tibia infracción del Gobierno a Flybondi y las imprecisiones en los comunicados de la low cost
En el plano judicial y financiero, la empresa enfrenta además medidas cautelares: en las últimas semanas se registraron embargos sobre sus cuentas en el marco de reclamos laborales por despidos y acuerdos incumplidos, lo que añade presión sobre su ya comprometida situación económica.
La crisis también impactó en su red de rutas. La compañía anunció la cancelación del vuelo entre Puerto Iguazú y Lima, inaugurado en diciembre, cuya operación cesará el 5 de junio. La empresa atribuyó la decisión a factores como la baja demanda, el incremento de costos operativos y el precio del combustible.
El control de la firma se encuentra en manos del fondo COC Global Enterprise, vinculado al empresario Leonardo Scatturice, quien tomó un rol central en la conducción del grupo en 2025, en un proceso que incluyó también cambios en otras empresas vinculadas como OCA.
Distintas versiones del sector señalan que el grupo evalúa reconfiguraciones estructurales, incluyendo la posible apertura de sociedades en el exterior y una reconversión hacia negocios tecnológicos y de comercio electrónico.
CS/ff