¿Qué tienen en común, la leyenda del monstruo del lago Ness y el fósil de Diplodócido hallado? Desde la ciencia se recurre a la parábola de Nessy para explicar por qué no puede existir un individuo extraño al ecosistema que habita. Las frías aguas del lago Ness en Escocia, su escasez de luz solar –indispensable para la fotosíntesis– impiden la densa producción de una masa vegetal necesaria para alimentar a una bestia de las dimensiones descriptas por el mito. “Pensar en ecosistema” nos lleva a un aspecto maravilloso del método científico: entender lo individual desde su relación con el todo y viceversa. La extrapolación de dicho método al hallazgo del Diplodócido por científicos argentinos nos interpela por las condiciones biogeográficas de su existencia. ¿Cómo justificar la presencia de un herbívoro de tal magnitud en la extrema aridez de la meseta patagónica? Si no hay condiciones de vida para el dinosaurio, no cabe otra que pensarlo en una geografía distinta a la actual, una geografía de profusa vegetación que sólo pudo haberse desarrollado bajo un clima cálido y húmedo. Aquí se estrechan las opciones: un clima subtropical en un área tan lejana a los trópicos puede ser la resultante de un cambio astronómico, algo descartado por la ciencia para los últimos 500 millones de años. La única posibilidad entonces es que Sudamérica ocupaba otra posición más cercana al Ecuador y derivó miles de kilómetros hasta su situación actual. Como si fuera poco, uno de los axiomas incuestionables de la teoría de Darwin es que las especies nunca cruzan barreras geográficas: cordilleras u océanos. Como resultado: todas las especies africanas son distintas a las de Sudamérica. Sin embargo, el análisis diacrónico de fósiles hallados en ambos continentes revelan similitudes a partir de los 150 millones de años; es decir, los mismos animales a ambos lados del Atlántico. La increíble idea de un súper continente afrosudamericano abandona a partir del nuevo hallazgo su estado de existencia hipotética y se vuelve mucho más real que Nessy.
*Licenciado en geografía, UBA