CIENCIA
ASTRONOMÍA

Meteoros brillantes en el cielo: qué es un “fireball” y por qué sorprendió a Estados Unidos

Un “fireball” es un meteoro extremadamente brillante que se produce cuando fragmentos de roca espacial ingresan a la atmósfera terrestre. El fenómeno fue reportado recientemente en varios estados de EE.UU.

fireball
fireball | Prensa

Un fenómeno luminoso conocido como “fireball” fue observado este martes 17 de marzo en Estados Unidos y generó reportes en distintos puntos del país. En Ohio, particularmente en la zona de Cleveland, un fuerte estruendo sorprendió a los residentes durante la mañana y fue acompañado por vibraciones en viviendas, según informaron medios locales y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

El nuevo cometa C/2026 A que iluminará el cielo diurno en abril, si sobrevive a su encuentro solar

De acuerdo con el NWS, el evento podría estar vinculado al ingreso de un meteorito en la atmósfera. La oficina del organismo en Cleveland indicó que datos satelitales GLM detectaron un destello compatible con este tipo de fenómeno, mientras que desde Pittsburgh difundieron imágenes de un objeto luminoso atravesando el cielo y una señal verde sobre la región, características asociadas a los llamados “fireballs”.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

fireball

La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) explica que los meteoros son fragmentos de material rocoso o metálico provenientes de cometas o asteroides que atraviesan la atmósfera terrestre. Cuando el brillo del meteoro supera el del planeta Venus, los astrónomos lo clasifican como “fireball”.

Según datos de la American Meteor Society (AMS), cada año se registran miles de observaciones de meteoros brillantes en distintas regiones del planeta. Algunos de estos eventos son visibles a simple vista y pueden recorrer grandes distancias en el cielo antes de desaparecer.

Cómo se forma un “fireball” en la atmósfera terrestre

Los meteoros se originan cuando pequeños fragmentos de roca espacial, conocidos como meteoroides, ingresan a la atmósfera a velocidades que pueden superar los 20 kilómetros por segundo. Esa velocidad produce una fricción intensa con el aire.

El calentamiento generado por la fricción provoca la vaporización del material del meteoroide. Este proceso crea la estela brillante que se observa desde la superficie terrestre, fenómeno conocido popularmente como “estrella fugaz”.

Alerta global por el deshielo en la Antártida: el "glaciar del Juicio Final" se derrite más rápido de lo previsto

En el caso de los “fireballs”, el objeto que entra a la atmósfera suele ser más grande que un meteoro común. Por esa razón el brillo es más intenso y puede observarse incluso durante el día.

Algunos “fireballs” también producen fragmentos que sobreviven al paso por la atmósfera. Cuando esos restos alcanzan la superficie terrestre reciben el nombre de meteoritos.

Por qué este fenómeno puede verse desde la Tierra

La observación de meteoros y “fireballs” es relativamente frecuente desde la Tierra. Sin embargo, la mayoría ocurre sobre océanos o zonas poco pobladas, por lo que muchas veces pasan desapercibidos.

Cuando el fenómeno se produce sobre áreas urbanas o regiones con alta densidad de población, aumenta la cantidad de reportes realizados por testigos. En los últimos años, plataformas científicas recopilan estos testimonios para estudiar los eventos.

La NASA volvió a cambiar la fecha para el lanzamiento de Artemis II

La American Meteor Society mantiene una base de datos global donde los ciudadanos pueden registrar observaciones de meteoros. Esos informes ayudan a estimar la trayectoria, la velocidad y el posible origen del objeto.

Los investigadores también utilizan cámaras de monitoreo del cielo y satélites para analizar estos fenómenos. Estos instrumentos permiten reconstruir el recorrido de los meteoros y determinar si algún fragmento podría haber llegado al suelo.

Según la NASA, cada día ingresan a la atmósfera terrestre toneladas de polvo y pequeños fragmentos de roca espacial. La mayoría se desintegra completamente antes de alcanzar la superficie