viernes 12 de agosto de 2022
COLUMNISTAS Tomar en serio el sector

La Cultura como pilar del desarrollo

16-07-2022 00:24

Por estos días, y hace un buen tiempo, no hay tema que demande más atención de los argentinos que la economía. No vengo en este texto a sumar otra voz que opine acerca de qué habría que hacer en cuestiones macroeconómicas ni a reflexionar si más o menos mercado traerá soluciones a corto, mediano o largo plazo, sino que quisiera aprovechar el espacio para aportar una mirada de la cultura que muchas veces pasa inadvertida.

Cuando se habla de dinero en nuestro sector la enorme mayoría de los debates se dan sobre presupuestos y sus aplicaciones (y está muy bien que así sea), pero poco y nada se dice sobre lo que las artes influyen o pueden influir en la economía. La cultura no solo es un pilar para el desarrollo humano, desde un punto de vista filosófico. Además, es un generador de recursos para las arcas públicas y privadas.

Para comenzar a dar ejemplos en números, podemos remontarnos a la prepandemia y decir que en la Ciudad de Buenos Aires la cultura generaba el 5,3% de los empleos privados. Lo mismo que la gastronomía y hotelería juntos, algo menos que la construcción y más que los servicios financieros, inmobiliarios, jurídicos y contables. Todo eso sin contar que la actividad cultural influye directamente en todos los sectores mencionados.

En un informe de la Cepal publicado en noviembre pasado mostraba que “América Latina y el Caribe representan el 7% de los empleos de las industrias culturales y creativas a nivel mundial. En términos de cantidad de personas empleadas, las principales industrias creativas y culturales en la región son las siguientes: artes visuales (376 mil), arquitectura (316 mil), libros (308 mil), publicidad (273 mil), artes escénicas (197 mil), música (150 mil), periódicos y revistas (124 mil), películas (115 mil), televisión (105 mil), videojuegos (36 mil) y radio (17 mil)”. Como verán, la importancia de la cultura como generadora de trabajo no es algo que comienza y termina en un distrito.

"Lo desagradable de la política"

El aislamiento golpeó, pero de a poco volvemos a percibir ese vigor que transmite la cultura. Según la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (Aadet), la cantidad de personas que asistieron al teatro estuvo cerca de triplicarse en 2021 respecto de 2020, mientras que en los espectáculos musicales la venta de tickets se multiplicó por cinco en igual período. Por lo expresado en los párrafos anteriores, la ecuación es sencilla. La reactivación del sector trae consigo un efecto innegable en la economía, que excede el beneficio de los empresarios.

Esta idea de a más desarrollo cultural, mejor economía está anclada en el fuerte interés de nuestros ciudadanos por las expresiones artísticas. Según un informe de Data Cultura, un 78% de los porteños consideran a la cultura como un emblema de Buenos Aires, que se distingue por su oferta variada y por la programación de actividades gratuitas de calidad (73%).

Por supuesto, las actividades no aranceladas o con costos populares redundan en un gran movimiento de personas que acceden a otros servicios, además de lo que representa para las sociedades el acceso a eventos culturales. No solo de los habitantes de CABA: la Ciudad atrae a uno de cada dos consumidores culturales del Gran Buenos Aires.

Quiero cerrar esta nota donde abundan números incorporando un dato fundamental, que sin dudas también afectaría a la economía en todas sus aristas: ocho de cada diez porteños consideran que la cultura es fundamental para promover el diálogo y la convivencia en nuestra sociedad. Tomar en serio al sector es apostar al desarrollo, a la creatividad y a que todas las voces tengan valor. Es por acá.

*Director del Centro Cultural General San Martín.