Los referentes cordobeses de La Libertad Avanza celebraron la semana que pasó. Sin embargo, entienden que no hay tiempo para relajarse, ya que se viene una semana clave para una de las columnas vertebrales del proyecto de país que busca llevar adelante el presidente Javier Milei: la reforma laboral.
El entusiasmo de la dirigencia libertaria en Córdoba no es casualidad. La semana pasada le dejó varias satisfacciones al oficialismo nacional en el Congreso. Por un lado, se logró media sanción en Diputados para el Régimen Penal Juvenil, que propone la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años, una bandera histórica del sector. El proyecto no sólo contempla el castigo, sino que fue defendido por el oficialismo como una herramienta de “reinserción real”, buscando despegarse de las críticas de la oposición más dura. Por otro lado, el Senado le dio un espaldarazo vital a la reforma laboral, proyecto que contó con el apoyo clave de los tres senadores por Córdoba: Luis Juez, Carmen Álvarez Rivero y Alejandra Vigo.
El FAL, el eje del debate que se viene
Sin embargo, en las huestes del oficialismo nacional prima la mesura respecto a lo que se viene, y esta cautela tiene nombre propio de cara a lo que ocurrirá el miércoles: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Para el bloque de LLA, este fondo es innegociable: busca sustituir el sistema de indemnizaciones por un fondo de cese obligatorio alimentado por aportes mensuales. El objetivo es eliminar la incertidumbre financiera de las empresas y terminar con la "industria del juicio".
Es justamente este punto el que genera más rispidez con los diputados que responden al Panal. Desde el sector que responde a Martín Llaryora, los legisladores miran con desconfianza la implementación técnica. La advertencia desde el Centro Cívico es que el FAL podría representar una carga extra para las pymes cordobesas en un momento de asfixia económica.
Hasta la última hora del viernes, el jefe de bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, mantuvo diálogos constantes con el presidente de la Cámara, Martín Menem, y con el referente del PRO, Diego Santilli. La consigna fue el "poroteo fino". Los tres dirigentes pasaron el cierre de la semana analizando las planillas, sabiendo que en Diputados el escenario asoma sumamente reñido. El éxito en el Senado dio aire, pero en la Cámara Baja la paridad es extrema y cada voto será disputado hasta el último minuto antes de la votación.
El armado territorial no se abandona
Mientras la batalla se libra en Buenos Aires, Bornoroni no descuida la construcción de poder real en Córdoba. El dirigente sigue de cerca las declaraciones de quienes asoman como sus eventuales socios políticos —Luis Juez y Rodrigo de Loredo— quienes en los últimos días parecieron elevar el tono de algunas declaraciones cruzadas, principalmente del lado del senador.
Los lunes y viernes se han consolidado como los días clave para el armado provincial. Bornoroni encabeza reuniones con intendentes del interior, principalmente de extracción radical, que son apalabrados y convocados por la diputada Soledad Carrizo. La idea, aunque nadie lo diga, es “alambrar” la mayor cantidad de intendentes radicales posible, situación que limitaría el poder del exdiputado De Loredo.