La incertidumbre volvió a instalarse en el mercado radial cordobés. Cadena 3 aún no definió si participará de la próxima medición de audiencia de Kantar Ibope, un estudio que se realiza una vez al año y que sigue siendo una referencia para agencias, anunciantes y actores de la industria.
La indefinición alimentó todo tipo de interpretaciones. "Me parece que la radio de la calle Alvear olfatea otro dato en caída", desliza un programador que desembarcó recientemente en el negocio de los medios.
Sin embargo, otros observadores hacen una lectura diferente y vinculan la situación con una vieja disputa entre Cadena 3 y el empresario rosarino Gustavo Scaglione. La historia se remonta al éxodo de figuras radiales que abandonaron las emisoras del magnate rosariano para desembarcar en el proyecto local de la familia Defilippi. Contra todos los pronósticos, los números de audiencia no reflejaron un traslado masivo de oyentes: gran parte del público permaneció en las radios que habían perdido a sus principales conductores.
El resultado fue interpretado como una doble victoria para Scaglione: mantuvo el liderazgo de sus emisoras pese a la salida de sus figuras y consolidó una estructura sustentada en equipos propios.
Desde entonces, recuerdan en el sector, hubo reiterados pedidos para realizar nuevas mediciones en Santa Fe con el objetivo de verificar posibles cambios en el mapa radial. Esos estudios nunca prosperaron. Ahora, algunos creen ver una devolución de gentilezas en Córdoba.
Por lo pronto, las mediciones previstas para junio fueron postergadas. El argumento formal es que la programación radial quedará atravesada por la cobertura del Mundial de Fútbol, un evento que altera significativamente los hábitos de consumo.
La situación genera inquietud entre otras emisoras. LVDos, la principal apuesta radial del grupo santafesino en Córdoba, podría quedarse sin una referencia objetiva sobre su desempeño. "Si Cadena 3 no participa, se vuelve muy difícil financiar el estudio", advierte un empresario local.
Según trascendió, el costo de la medición rondaría los 45 millones de pesos, un monto que habitualmente se distribuye entre varias emisoras. Sin la participación del grupo de los Deffilippi, el operativo podría quedar en suspenso.
Una intendenta al rojo vivo
La cobertura del caso L en Colonia Caroya sumó un capítulo inesperado de tensión política y social en el norte cordobés.
Durante una salida al aire para Crónica TV, el periodista Tomás Méndez afirmó que "Deán Funes es una zona donde vienen cazadores extranjeros al turismo sexual", una declaración que rápidamente generó repercusiones y fuertes cuestionamientos entre vecinos de la ciudad.
Las expresiones se viralizaron en redes sociales, donde numerosos usuarios consideraron que los dichos dañan la imagen de la localidad y carecen de fundamentos.
La controversia escaló hasta el ámbito institucional. La intendenta Andrea Nievas expresó públicamente su malestar a través de sus redes sociales y salió en defensa de la ciudad.
Sin mencionar directamente al periodista, la jefa municipal cuestionó las afirmaciones realizadas durante la cobertura televisiva y reivindicó la identidad de Deán Funes, al considerar que se trata de expresiones agraviantes que afectan a toda la comunidad.
El episodio volvió a abrir el debate sobre los límites de las generalizaciones en las coberturas periodísticas y el impacto que determinadas declaraciones pueden tener sobre localidades del interior.