A contramano de un verano marcado por la cautela en el gasto y las escapadas de último momento, Córdoba logró sostener altos niveles de ocupación y un fuerte crecimiento en la llegada de visitantes durante enero, impulsada por la agenda de festivales, fiestas populares y eventos en todo el territorio provincial.
Según el relevamiento de la Agencia Córdoba Turismo, el número acumulado de turistas ya alcanza los 3,5 millones de personas, lo que representa casi un 9% más que en la misma etapa de la temporada pasada. Equivale a unos 300 mil visitantes adicionales respecto de enero de 2025.

“Córdoba sigue creciendo en su temporada de verano, no solo por el impacto, el crecimiento en llegada de turista, sino en el desenlace. Hemos tenido un gran mes de enero en el comparativo con el año 2025 que ha sido no solo superior en cuanto a su concurrencia”, afirmó el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani.
El funcionario remarcó que el desempeño no se explica solo por la cantidad de turistas, sino también por el movimiento que genera la actividad en cada localidad. De hecho, el impacto económico acumulado desde el inicio de la temporada ya roza el billón de pesos, de acuerdo con las estimaciones oficiales.
Fines de semana al límite
El comportamiento de la demanda volvió a concentrarse con fuerza en los fines de semana, en un contexto atravesado por el turismo de cercanía y las salidas sin reserva previa.
En ese escenario, Villa Carlos Paz se mantuvo durante la semana en torno al 80% de ocupación y alcanzó entre el 90% y el 95% los fines de semana, consolidándose nuevamente como uno de los epicentros de la temporada.
Un fenómeno similar se registró en Villa General Belgrano, que alcanzó picos del 97%, mientras que Santa Rosa de Calamuchita llegó al 90% en los momentos de mayor demanda. En el noreste provincial, Miramar y su zona de influencia superaron el 90% de ocupación, con fines de semana prácticamente completos.
En el oeste cordobés, el movimiento turístico también fue protagonista: Nono registró una ocupación general del 80% y picos del 95% durante los fines de semana.
De acuerdo al informe, los valles de Punilla y Calamuchita volvieron a liderar como las regiones más convocantes de la provincia. Además del clima, que favoreció las escapadas cortas, desde el organismo turístico señalaron que la programación cultural y recreativa fue uno de los principales motores del crecimiento.
“Existe un claro diferencial de nuestra provincia en relación con otros destinos, que es su agenda de festivales y de fiestas, que motorizan el turismo interno y, por supuesto, al resto del país”, insistió Capitani.
Expectativa por los carnavales
Con el cierre positivo de enero, el Gobierno provincial anticipa un febrero con alto nivel de movimiento, apoyado en el calendario de eventos. “Sin dudas iniciamos febrero con mucha expectativa. Tenemos un gran cronograma de atractivos, en el que hacen punta los distintos festejos de carnaval”, sostuvo Capitani.
Y agregó: “Nuestra tarea es acompañar a cada visitante, a cada turista, al sector privado y a cada municipio para mejorar día a día todo lo que nuestra provincia tiene para ofrecer”.
Con ocupaciones que en varios destinos rozaron el lleno total y un crecimiento sostenido de visitantes, Córdoba vuelve a posicionarse, una vez más, como uno de los polos turísticos más fuertes del verano argentino.