En barrio Urca, en la zona norte de la ciudad de Córdoba, una seguidilla de hechos delictivos expone distintos modos de operar: desde robos comando a viviendas hasta un ladrón que se arrastra por el piso para robar en comercios.
El caso más reciente ocurrió el 20 de abril, alrededor de las 4 de la mañana, cuando entre siete y ocho delincuentes ingresaron a una vivienda mientras la familia dormía. “Me despierto con una trompada en la cara y en el cuello”, relató Yamila a diversos medios. “No sabe lo que es estar durmiendo y que un tipo te clave la rodilla en la cara”.

Dentro de la casa, la violencia fue constante. “A mi hijito le pegaron mucho, a mí también me pegaron mucho y a mi marido ni hablar”, contó. Bajo amenazas, los asaltantes exigían dinero: “me decían ‘¿dónde están los dólares?’”.
El episodio incluyó escenas extremas. “A mi marido le gatillaron cinco veces”, afirmó la mujer. También hubo intimidaciones contra uno de los hijos: “me decían que lo iban a matar”.
Además del robo físico, los delincuentes obligaron a la familia a operar desde sus celulares. “Nos agarraron los teléfonos y empezaron a hacerse todas las transferencias”, explicó. El resultado: “nos vaciaron todo, cuentas personales, de la empresa, todo”.
Antes de escapar, se llevaron dos camionetas. Cámaras registraron la fuga junto a otro vehículo utilizado por la banda.
Misma modalidad en Poeta Lugones
El hecho tiene un antecedente directo en barrio Nuevo Poeta Lugones, donde una familia fue asaltada el 21 de marzo en condiciones similares, según informó El Doce.
“Estaba durmiendo y a las 4 entraron. Eran entre siete y ocho personas”, relató el afectado. “Saltaron encima nuestro, nos maniataron a oscuras. Desde el primer momento pedían plata”.
El robo se extendió durante más de una hora. “Estuvieron una hora y media”, precisó. "En todo momento me pegaron por todos lados, a mi hijo también”. Las amenazas incluyeron a los hijos: “me dijeron que se llevaban a mi nena”.
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Tras el hecho, la familia decidió mudarse. “No pudimos volver a vivir ahí”, explicó. Y marcó la conexión con Urca, aunque no hay confirmaciones oficiales al respecto: “vi muchas similitudes de la forma de actuar de la banda”.
Comercios en la mira: el método del “reptil”
En paralelo a los robos a viviendas, en la zona del Cerro de las Rosas y Urca se registraron ingresos a locales comerciales con una modalidad distinta.
En imágenes difundidas por El Doce, se observa a un delincuente desplazándose cuerpo a tierra para evitar sensores de movimiento. Por esa forma de actuar, en el barrio lo apodaron “el reptil”.

“Para no saltar la alarma se va arrastrando”, explicaron. El mismo individuo ingresó a al menos dos locales gastronómicos en una misma noche.
Un comerciante describió la reiteración de los ataques: “ya es como la quinta vez que nos rompen vidrio”. Y agregó: “han querido entrar varias veces, nos vienen midiendo”.
Según su testimonio, los robos se repiten en un radio reducido: “anoche fueron tres locales con la misma modalidad”.
Reclamos por seguridad
El caso también reactivó críticas directas a las políticas de prevención y al funcionamiento de los sistemas de seguridad en la ciudad. La propia Yamila apuntó contra la falta de controles y cuestionó el programa oficial. “Ojos en alerta no existe, no sé qué invento fue del señor Juan Pablo Quinteros, no hacen nada”, sostuvo en diálogo con Cadena 3.
En la misma línea, agregó: “Generalmente nunca estaban en mi cuadra. Los encontraba y tenías que hacerles cambio de luces para que te miren. No te daban bola”.
La damnificada también relató que, incluso tras el robo, la respuesta estatal fue insuficiente: “Me pusieron consigna, sí, pero ¿y después? Yo no puedo vivir así”.
El reclamo escaló a un pedido directo al funcionario: “Le pido a Juan Pablo Quinteros que se apersone a mi domicilio y de una explicación de toda esta inseguridad. Esto ya se parece a Buenos Aires ”.
A los cuestionamientos se suman los vecinos, que vienen denunciando una caída en la presencia preventiva. “Después de las 11 de la noche no hay guardia urbana en ninguna parte del barrio”, señalaron en Canal 10, donde también remarcaron que “el patrullaje no alcanza para cubrir las necesidades”.