La botonera de la Unicameral de Córdoba volvió a exhibir un movimiento que cruza el plano legislativo y judicial. El ahora ex secretario de Comisiones, Justo Casado, formalizó su renuncia al cargo y confirmó su desembarco en el Ministerio Público Fiscal (MPF), en una jugada que ya había sido anticipada por Perfil Córdoba semanas atrás.
La dimisión quedó plasmada en la nota N° 46250/N/26, elevada a la presidenta de la Unicameral, Myrian Prunotto y oficializada ante el cuerpo en la sesión de hoy. En el texto, Casado comunicó su decisión de dejar el cargo a partir del 30 de abril y argumentó que el paso responde a su designación como Director General de la Dirección General de Relaciones Interinstitucionales y Vínculos con la Comunidad del MPF.
El movimiento no sorprendió en los pasillos del poder. Según pudo reconstruirse, su llegada a la órbita de la Fiscalía General encabezada por Carlos Lezcano era comentada desde hacía al menos dos semanas. “Se mueve como pez en el agua” en el ámbito judicial, deslizó una fuente legislativa, mientras que otro interlocutor reforzó: “El Poder Judicial es su terreno”. De esta manera, se refirieron ambas voces acerca del abogado y dirigente de confianza de Martín Llaryora.
Movimiento interno
La salida de Casado activó de inmediato la reorganización en una de las áreas clave para el funcionamiento cotidiano del Parlamento. En su reemplazo fue designado Leandro García, quien hasta ahora se desempeñaba como segundo en esa estructura y dio un paso al frente. A su vez, Santiago Fernández asumió como prosecretario de Comisiones.
Ambos, de perfil técnico y formación jurídica, pasan a comandar un engranaje central de la dinámica legislativa. En términos políticos, los dos funcionarios responden al jefe del bloque Hacemos Unidos por Córdoba (HUxC), Facundo Torres, en un esquema donde las otras áreas clave —Secretaría General (Leticia Allocco) y Administrativa (Nicolás Albrisi)— continúan bajo la órbita de Prunotto.
En tanto, la estratégica Secretaria Legislativa sigue en manos de Guillermo Arias, un histórico con más de dos décadas en el cargo y expertise en derecho parlamentario. Atravesó las gestiones de vice de Juan Schiaretti y Llaryora, y continúa en el cargo con la actual vicegobernadora. Arias se anotó para participar del concurso por la vacante que deja Marta Vidal en el Juzgado Electoral.
De este modo, el oficialismo sostiene un equilibrio interno en la botonera de comando de la Legislatura, repartiendo terminales de poder entre la vicegobernadora y la conducción oficialista.
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Salto al MPF
El desembarco de Casado en el MPF se inscribe en una reconfiguración más amplia dentro del ámbito judicial. Su nombre comenzó a ganar terreno luego de que se desinflara la posibilidad de que ese lugar fuera ocupado por Walter Montenegro, exfuncionario municipal vinculado al juecismo y cercano al fiscal general.
Casado cuenta con la confianza de Llaryora y su salida de la Unicameral fue parte de una transición ordenada. Su trayectoria incluye un paso por la gestión municipal del sanfrancisqueño en la ciudad de Córdoba, además de su desarrollo profesional como abogado.
Si bien no posee el vínculo personal de amistad que ostentaba Montenegro con Lezcano, distintas voces coinciden en que sostiene una relación aceitada con el fiscal general. Con lo cual, su llegada a la mesa chica del funcionamiento del organismo refuerza la presencia de un dirigente con terminal política, pero de probada pericia jurídica, en uno de los espacios más sensibles del sistema judicial cordobés.
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Un regreso inesperado
El otro dato político que se observó en la sesión de la Unicameral, y que despertó la atención de propios y extraños, fue la vuelta del legislador Gustavo Tévez (HUxC) tras un breve paso por la Caja de Jubilaciones de Córdoba.
A principios de febrero de este año, el legislador departamental por San Justo y hombre de confianza de Llaryora se hizo cargo de la Dirección de Coordinación y Vinculación Institucional del organismo previsional. Para sorpresa de la mayoría de los opositores y algunos oficialistas, Tévez reapareció en el recinto y se sentó en su banca.
Diferentes especulaciones se escucharon en voces de pasillo: desde la oposición hablaron de un “desacuerdo” en la cúpula de la Caja de Jubilaciones y atribuyeron a ello su renuncia indeclinable. Desde el oficialismo, sin embargo, desestimaron esa versión. “Volvió para recuperar el trabajo en territorio”, aportó un par peronista que dialogó con el exintendente de Brinkmann.
Consultado por Perfil Córdoba, Tévez descartó el rumor opositor y afirmó que su intención de retornar a su escaño responde a “una decisión personal” para “acompañar a las instituciones del territorio” que la están pasando mal ante la crisis económica del país.