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NUEVA ENCUESTA

El 44% de las industrias de Córdoba muestra números negativos en su actividad

Un relevamiento sobre 369 firmas revela que solo una minoría sostiene crecimiento. El deterioro deja de ser episódico y comienza a consolidarse como tendencia.

Informe UIC Córdoba
Informe UIC Córdoba | Cedoc

El primer trimestre de 2026 dejó una foto contrastante de la industria cordobesa: apenas el 16% de las empresas relevadas registró crecimiento en su producción, mientras el 44% reportó retrocesos y el 40% restante logró mantenerse estable. Así lo indica el informe "Pulso Productivo", elaborado por la Unión Industrial de Córdoba (UIC) junto a la consultora Perspectivas Sociales, con base en una muestra de 369 empresas distribuidas en 17 departamentos de la provincia.

La lectura del informe es precisa en un punto: el problema no es que la industria no pueda producir más, sino que no encuentra las condiciones para hacerlo. "La industria no enfrenta un límite en su capacidad productiva, sino en las condiciones para activarla", sostiene Josefina Schapira, CEO de Perspectivas Sociales, en el documento.

Pendiente negativa de la industria de Córdoba

En ese marco, el 46% de las empresas registró caídas tanto en la comparación trimestral como en la interanual. El deterioro se extiende a lo largo del tiempo y ya no puede leerse como un fenómeno estacional o circunstancial.

El resultado es que la prioridad empresarial se desplazó del crecimiento al sostenimiento. Las decisiones de expansión quedaron postergadas frente a la necesidad de preservar lo construido.

La demanda, el principal freno

Al preguntarles a los empresarios sobre los obstáculos para el desarrollo, la falta de demanda encabezó la lista con el 47% de las menciones, muy por delante de los demás factores. En segundo y tercer lugar aparecieron la presión impositiva, señalada por el 36%, y el costo laboral, indicado por el 26%.

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La combinación de baja demanda con alta carga fiscal y laboral configura, según el informe, "un escenario de rentabilidad debilitada, incluso en contextos de baja actividad".

El costo financiero fue mencionado por el 21% de los encuestados, mientras que la incertidumbre macroeconómica y la competencia desleal registraron cada una un 16%. La apertura de importaciones fue señalada por el 14%.

El deterioro productivo también impactó en las expectativas. A doce meses, el escenario aparece fragmentado sin predominio claro: el 31% proyecta crecimiento, el 33% anticipa mayor caída y el 36% prevé estabilidad.

Obstáculos para el desarrollo según la UIC

Esa dispersión de expectativas se traduce en decisiones más cautelosas. El 41% de las empresas no prevé realizar inversiones en el corto plazo, lo que el informe identifica como una limitación directa sobre la capacidad de recuperación futura.

Inversión defensiva: tecnología antes que expansión

Las empresas que sí invierten lo hacen con un criterio defensivo. La innovación y tecnología se consolidó como la primera prioridad de inversión en todos los segmentos, con mayor peso a medida que crece el tamaño de la empresa: el 50% de las grandes firmas la elige como destino principal, frente al 34% en el segmento micro.

La maquinaria y equipo se mantiene como segunda opción en todos los tamaños. El capital de trabajo gana relevancia en pequeñas y medianas empresas, lo que refleja la necesidad de sostener la operación corriente antes que ampliar capacidad.

La principal fuente de financiamiento sigue siendo el capital propio: entre el 40% y el 60% de las empresas, según el segmento, recurre a recursos propios. El crédito bancario nacional gana participación recién en las medianas y grandes, mientras que los programas públicos son prácticamente inexistentes para micro y pequeñas.

Sostenerse como condición de continuidad

El relevamiento abarcó empresas de más de 20 sectores, con predominio de alimentos y bebidas (24%), metalúrgicos y agrocomponentes (10%) y servicios para la industria (7%). El 64% de la muestra corresponde a PyMEs y la mitad de las firmas relevadas tiene sede en el departamento Capital.

Para el 16% que crece, el desafío es sostener esa trayectoria. Para el resto, adaptarse dejó de ser una opción táctica y pasó a ser una condición de supervivencia.