viernes 19 de agosto de 2022
CóRDOBA CON NUEVO DIRECTOR

En Córdoba, el Instituto Italiano de Cultura busca afianzar los vínculos bilaterales

Marco Lapenna asumió la dirección de la institución, que este año se enfocará en profundizar los lazos entre Argentina e Italia. Muestras, conciertos y apertura cultural serán los ejes de trabajo.

13-02-2022 00:35

Con 31 años de edad, el escritor y traductor Marco Lapenna llegó desde Roma en junio pasado para ocupar el cargo de director del ‘Istituto Italiano di Cultura Cordoba’.

En nuestro país existen dos sedes de esta institución, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia: una ubicada en Buenos Aires y la otra en nuestra ciudad, encargada de coordinar todas las actividades de las regiones de Cuyo y NOA.

En diálogo con PERFIL CÓRDOBA, Lapenna habló sobre los planes de la institución y dio su mirada sobre la vida cultural cordobesa.

–¿Cómo llegás a Córdoba?
–Quienes trabajamos allá en Promoción Cultural, dentro del ministerio, podemos pedir el pase a un instituto del extranjero. Yo no conocía Córdoba, pero quería venir a Latinoamérica. Podía elegir entre Montevideo y Córdoba y elegí esta provincia.

—¿Y qué te ha parecido?
—Es una ciudad acogedora, la gente tiene mucha curiosidad de conocer a los extranjeros, de tenerte en su casa de la misma forma que mi abuela o yo lo haríamos en Italia. Si conozco a alguien lo primero que hago es invitarlo a cenar. Aquí es más o menos lo mismo y eso no sucede en todos los lugares del mundo. Puede que sea la herencia italiana, no lo sé, pero encuentro una manera de socializar que es bastante familiar para mí. Eso sin contar la belleza del paisaje, las sierras.

—¿Cómo ves la vida cultural local?
—Estoy encontrando una cultura bastante vivaz. A nivel artes visuales hay mucha movida. He encontrado en Córdoba la ciudad del street art, hay muchísimos murales que son muy buenos y queremos colaborar en ese proceso junto a la Municipalidad y a las instituciones locales. Si uno habla de música, hay una cultura interesante, con los festivales o el Cosquín Rock. En cualquier aspecto de la vida cultural en Córdoba he encontrado material interesante. El teatro independiente es muy interesante y los teatros grandes tienen producciones de alcance internacional.

—¿Cómo se definen las políticas culturales que lleva adelante el instituto?
—Desde acá trabajamos toda la región de Cuyo y NOA, desde Mendoza hasta Jujuy. Tenemos bastantes provincias y muchos frentes porque son diferentes las actividades y los lugares también. Lo más difícil es que tenemos muchísimos ejes, desde lo más canonizado de la cultura como lo son las artes visuales, cine, literatura, música, artes escénicas, hasta cuestiones como diseño, cocina o deportes. Todos estos ejes los llevamos adelante intentando instalar un diálogo en dos direcciones: que vengan aquí italianos que puedan traernos algo y llevar a Italia algo de vuelta.

—¿Cuáles son las actividades que tienen planificadas?
—Vamos a traer una orquesta de música folclórica del sur de Italia: ‘La Notte della Taranta’. La ‘taranta’ es una araña que, según la leyenda, les picaba a los campesinos, estos enfermaban y tenían que bailar para sanar. Era una técnica terapéutica basada en la danza y se ha hecho en el sur de Italia hasta la década de 1980. Ahora se ha vuelto una forma musical de folklore muy reconocida allá. Y desde Córdoba organizamos una gira internacional para Latinoamérica. Será la primera vez que vengan. Vamos a hacer tres conciertos con esta orquesta pero también habrá momentos de intercambio con músicos locales, en los que se enseñarán mutuamente los folklores de cada país.

—Además, están con dos muestras en exposición.
—Sí. Una en el Museo Caraffa, que es un ejemplo de colaboración entre artistas italianos y locales. La muestra consta de unos paneles que parecen dibujos. Si uno los mira con filtro de celular lo que se ve es la animación de esa figura. Uno se puede desplazar, mirarla desde otros ángulos y la verá salir de la pantalla. Es un poco una metáfora de lo que nos está pasando en esta época: vivimos en la pantalla con la convicción de ver siempre lo que está afuera, pero con el miedo de que algún día la pantalla se vuelva algo diferente, que tome consciencia. Quien ideó esta muestra se llama Robi Murer. Y la música la hizo Santiago Bartolomé, que es un músico de acá.

—¿Y la otra?
—Es una colección de 19 reproducciones de Rafael, quien junto a Miguel Ángel fue uno de los artistas más exitosos del Renacimiento. Fueron los más imitados y los que generaron un lenguaje con el que se desarrolló toda la pintura sucesiva. Pero no es fácil llegar a ver su obra porque se expone en París, Madrid, Nueva York, Moscú, Italia. Lo que hemos traído son reproducciones con una tecnología muy nueva, retroiluminadas y realizadas con un nivel de detalle y color increíbles.

—¿Cómo son los vínculos con los gobiernos de Córdoba?
—Trabajamos con ambos. Y también con los de otras provincias. Con la Agencia Córdoba Cultura hemos hecho muchas cosas juntos. Y con la Municipalidad lo más grande que hicimos fue una fiesta en el Teatro Griego, en septiembre pasado, en ocasión del aniversario de la muerte de Dante. Chacho Marzetti hizo una lectura de unos cantos de la Divina Comedia. Le hicimos un homenaje a Cheté Cavagliatto y Santiago Pérez, que han hecho esa gran representación de La Divina Comedia; creo que ese fue el momento en que Dante caminó por las calles de Córdoba y quedó grabado en la memoria de los cordobeses.  También estuvo Damián Torres y su quinteto anticipando una obra tanguera sobre los pecados capitales.

—¿Cómo se financia el Instituto?
—Con fondos del gobierno italiano. Y una parte pequeña con las clases de idioma. 

—¿Cómo funciona el intercambio cultural?
—Intentamos ser facilitadores de argentinos que tengan proyectos para llevar allá. Por ejemplo, la artista Inés Darwich va a exponer en un museo de Sicilia y también dará clases allá. A su vez, el museo quiere enviarnos obras para exponer acá. Otro ejemplo es lo que pasó hace poco con una trapera italiana que vino al Festival Bum-Bum. En los camarines conoció a L-Gante, hablaron y probablemente hagan un feat juntos.

—¿Cuáles son los planes del instituto para este año?
—Este año es el centenario del nacimiento de (Pier Paolo) Pasolini. Todas las instituciones culturales tienen este vicio de trabajar con aniversarios y nosotros también. Entonces vamos a traer de Italia un ciclo de películas para proyectar en el Cineclub Municipal, que intentaremos llevar también a otras provincias. Por otro lado, queremos organizar un festival de teatro: la idea sería que compañías cordobesas hagan obras que vengan –directa o indirectamente– de la obra de Pasolini.
Además, por estos días vamos a inaugurar en la fachada un mural que es una reinvención de una obra de Rafael. Esto lo haremos con Olga Suárez, una muralista cordobesa. Y la idea es que se convierta en un espacio expositivo para que los murales vayan cambiando. El eje sería proponer a distintos artistas locales que reinventen obras maestras de la pintura italiana, dándoles un corte moderno. Nos gustaría llevarlo a los barrios también, donde los murales se ven menos que en otras zonas de la ciudad.
Por último, van a venir cantantes italianos para ofrecer capacitaciones de canto lírico y asesoramiento sobre la carrera de los músicos. 


Muestras

Opera Omnia: Reflejos del Cielo sobre la Tierra

Rafaello Muestra


Se trata de una muestra con reproducciones de obras del artista renacentista italiano Raffaello Sanzio.
Con entrada libre y gratuita puede visitarse de martes a domingos –de 10 a 19– en la ex-Legislatura (Rivera Indarte 33).
 

Epoje Reality Soup

Muestra Epoje


Instalación física, sonora y virtual que juega con el concepto de realidad aumentada. Fue inaugurada en el marco de la Bienal de Música y podrá verse hasta el 6 de marzo.
Estará abierta al público de martes a domingo de 10 a 20.30 en el Museo Emilio Caraffa.


Ruta gastronómica italiana en comedores populares

Cocina italiana

COCINA ITALIANA. El Chef Rubio recorrió cinco comedores populares cordobeses con su cocina.

Con una mirada amplia sobre la cultura, desde el Instituto Italiano –en el marco de la VI Semana de la Cocina Italiana– realizaron una actividad que se desplegó por cinco comedores populares de la ciudad.
“Esta actividad muchas veces se reduce a un fenómeno bastante elitista. Pero la cocina italiana que conocí toda la vida no es tan elitista, es una cocina muy pobre. La gracia de la cocina italiana es sacar mucho de muy poco”, cuenta Lapenna. ¿Y a dónde se podía trasladar este concepto de la mejor manera? A los comedores populares.
Así, crearon un espacio de encuentro alrededor de las tradiciones culinarias con un reconocido chef italiano como invitado. “Tuvimos muchísimo éxito. Primero, porque en cada comedor comen entre 100 y 300 personas. No había mucho que enseñarles porque a alguien que cocina tres veces por semana con cuatro o cinco mil pesos para esa cantidad de gente no hay que enseñarle cómo se cocina. Y nosotros aprendimos mucho”.