sábado 28 de mayo de 2022
CóRDOBA CORDOBA EMPOBRECIDA
13-03-2022 00:59

En sólo 2 años creció 270% la cantidad de familias que no pueden cubrir sus necesidades alimentarias

El 39,85% de jefas y jefes de hogar de Córdoba reconoció que no puede acceder a la Canasta Básica Alimentaria de $42 mil. En febrero de 2020 ese porcentaje era del 14,75%. Arroz, fideos y harina, lo que más se vende.

13-03-2022 00:59

Desde febrero de 2020 a febrero de este año, es decir en sólo dos años, prácticamente se triplicó la cantidad de personas que no logran acceder mensualmente a la totalidad de los productos que integran la Canasta Básica Alimentaria que tiene un valor de $41.979 para una familia de cuatro integrantes.

Hace dos años, el 14,75% de 2400 jefes y jefas de hogar consultados por el Departamento de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes minoristas de Córdoba manifestaba no poder acceder a los productos de la canasta alimentaria. Ese registró subió 270%. Hoy, el 39,85% de los jefes de hogares afirman no contar con los recursos para acceder a esos bienes.

En un documento de esa entidad se grafican algunas explicaciones y conclusiones sobre el derrotero que vienen padeciendo los salarios de las familias cordobesas en los últimos años. Entre otros puntos se explica que la devaluación del peso del 23%, ocurrida en enero 2014 tuvo su impacto en el consumo de alimentos y llevó a una migración de primeras a segundas y terceras marcas, pero no hubo recorte significativo de la Canasta Básica Alimentaria.

En la misma línea se reporta que los altos porcentajes de inflación, registrados entre 2018 y 2019, también impactaron en los hábitos de consumo. Hubo profundos cambios de alimentos y se comenzó registrar un descender brusco en el consumo de carne vacuna, lácteos, frutas y verduras, que son reemplazadas (en volumen) por alimentos más económicos y sustanciosos como pan, papa, arroz, fideos secos, harinas (trigo y maíz) etc.

Luego pegó la pandemia. Desde el Departamento Estadístico subrayó que la disposición del ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) como medida sanitaria ante la pandemia COVID-19 en marzo 2020 “devastó muchas fuentes laborales, y aunque durante algunos meses se aplicaron fuertes y excepcionales medidas anti inflacionarias; el poder adquisitivo en general se fue deteriorando y los beneficios sociales que se otorgaron, no alcanzaron a todas las personas damnificadas”.

13-03-22INGESTA

Restricción de ingesta. Tras el fin de las medidas de aislamiento y distanciamiento pero con los daños colaterales aún latentes la inflación fue escalando sensiblemente. “Eso indefectiblemente golpeó de lleno, en la capacidad de consumo de las familias argentinas, comenzando un descenso sostenido de la adquisición de productos básicos alimenticios. Infortunadamente, el hecho de que cada vez las familias se encuentren con mayores dificultades para acceder plenamente a los alimentos básicos, hace que comience la etapa de restricción de ingestas; poniendo en serio riesgo la seguridad alimentaria”, plantean desde la entidad.

El reporte del Departamento Estadístico del Centro tiene buena representatividad: 2400 hogares en zonas de clase alta, media alta, media, media baja y baja. En Córdoba capital y el interior.

“Nosotros sabíamos que la pandemia iba a oradar el poder adquisitivo, pero se licuó en muy poco tiempo. Nosotros venimos midiendo lo que pasa hace tiempo. En 2014 hubo un quiebre, en la modalidad de la compra, dejamos de ver familias que hacían una o dos compras al mes en hipermercados o supermercados y pasamos a ver compras semanales o diarias en locales de proximidad. Después pasamos de las primeras a las segundas y terceras marcas. Un segundo momento fue en 2019 cuando se produjo el cambio en lo que la gente compra. Hoy ya estamos en otra etapa: el recorte de ingesta. Es un fenómeno que se da a partir de la pandemia pero donde no solo tiene incidencia la pandemia. Empezó un ciclo de degradación”, remarca Germán Romero gerente del Centro de Almaceneros.

Para el directivo es claro que los programas sociales ayudan, pero advierte que el problema es que no llegan siempre a todos los que los necesitan. “Todavía tenemos la Asignación Universal, pero no llegó a toda la gente, el transportista que se quedó sin su trabajo, el jornalero que no podía salir, mucha gente no fue asistida o no tuvo acceso al REPRO ni a créditos. Y no la tienen hoy. Lo vemos en las encuestas que hacemos. Hay gente que no tiene acceso, están afuera de todo y eso se nota. Es de a poco, pero es muchísimo”, dice.

La otra cara de este proceso también impacta en el bolsillo de los pequeños comerciantes porque se les cayó la venta y se quedan sin caja. Con todo, en volumen todavía no se registra una caída total importante. Allí, el problema es que los productos que se venden no son lo que tienen mayor margen de rentabilidad. Por caso, se dejó de vender fiambres, quesos, gaseosas, y hoy se vende mucho arroz, fideos, polenta, harinas.

“Hay gente suprimiendo ingesta y ahora se vienen más aumentos. Va a ocurrir ahora con el trigo. Tenemos ahora que analizar por qué nos impacta en el precio una crisis como la de Ucrania que hace subir los precios. Es cierto que es un commoditie que cotiza en los mercados internacionales pero acá no llega trigo de allá. Entonces creemos que en esos casos se debería estudiar algún tipo de intervención. Yo creo que ese es el control que hay que hacer para tener los alimentos básicos al menos para que la gente pueda llegar. El punto es que es preocupante a dónde estamos y a dónde vamos a llegar”.

-Estos números, casi 40% de gente que no llega, ¿ustedes tienen en agenda llevarlo a la Provincia o Nación?
-Nosotros ya les estamos dando información. Y hay que decir que socialmente la Provincia y la Nación están actuando. El tema es llegar a la gente que está afuera, hay gente que no está contenida por ninguno de los programas sociales o porque estaba inscripto como monotributista hace algunos meses y no ingresa. Hay mucha gente que necesita, pero no está contemplada.

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