Matías "el ruso" Gvozdenovich asumió anoche la presidencia de la UCR de Córdoba y, desde la Casa Radical, dejó planteados los ejes de la nueva conducción: reordenamiento interno, modernización partidaria, disciplina y construcción de un frente opositor para disputar la gobernación en 2027. El acto tuvo como figura central a Rodrigo de Loredo y reunió a la conspicua dirigencia radical alineada en Generación X. Entre los históricos, Miguel Nicolás exhibió un rol protagónico y también acompañaron Oscar Aguad y Carlos Becerra.
Gvozdenovich advirtió que el radicalismo cordobés debe acelerar cambios internos que llevan años postergados. “La idea es fijarnos en lo que es reordenamiento, modernización y reforma que hay que hacer dentro del partido”, expresó a Perfil Córdoba. En ese esquema, anticipó un mayor protagonismo del Tribunal de Disciplina. “Tenemos que darle más juego”, afirmó y dejó en claro que habrá una postura más dura frente a dirigentes que, según su criterio, actúen contra los intereses partidarios.
“Quien le haga daño al partido, quien actúe mal contra el partido, debe tener las sanciones correspondientes”, advirtió el halcón boina blanca. Y exteriorizó una definición que apunta directamente a los opositores de Más Radicalismo: “No podemos tener gente que trabaje para los intereses del peronismo. Tenemos que tener gente que trabaje para los intereses del radicalismo”.
Estructura territorial y acuerdo programático
Al trazar la hoja de ruta, el nuevo titular de la UCR puso la estructura territorial del partido como principal activo para la pelea que viene y ratificó el apoyo a De Loredo. “Tenemos una estructura de poder tan grande como muy pocos partidos lo tienen”, resaltó al hacer foco en la presencia radical en los municipios y comunas, los concejos deliberantes, los tribunales de cuentas, las intendencias y la Legislatura provincial.
Asimismo, colocó a De Loredo en el centro de la estrategia electoral del espacio. “Tenemos el candidato a gobernador que hoy por hoy está liderando las encuestas”, sostuvo en un mensaje destinado a los potenciales socios que a los propios.
Con este argumento, Gvozdenovich ratificó que la estrategia radical no estará limitada a la reorganización partidaria, sino que tendrá como horizonte la construcción de una alternativa electoral al peronismo, pero con la UCR encabezando. “Tiene que haber un frente amplio para poder sacar al peronismo de la gobernación. Si no, va a ser todo en vano”, opinó.
Quién es quién en la cúpula de poder de la UCR de De Loredo
En ese plano, el socio político de De Loredo explicó su plan de acción que contempla primero acelerar a fondo con la reorganización radical y luego avanzar con los principales partidos opositores sobre “los puntos básicos indispensables para gobernar Córdoba”.
En cuanto al mecanismo para definir las candidaturas, recordó que desde el radicalismo ya fueron planteadas distintas alternativas, entre ellas internas partidarias o encuestas. “Hicimos propuestas. Todavía no hemos escuchado respuestas. Nosotros seguiremos avanzando”, manifestó a este medio.

La relación con el juecismo y las diferencias internas
Frente a las tensiones que atraviesan al espacio opositor, particularmente con Luis Juez, Gvozdenovich apeló a bajar el tono de los cruces, aunque dejó un mensaje político dirigido a sus eventuales socios electorales. “Por ahí todos opinamos, tenemos la lengua larga, esa es la realidad”, ironizó. Pero, sobre todo, reclamó reconocimiento para los sectores que ganaron la interna radical y que cuentan con estructura territorial y planificación.
“Uno quiere que también se nos escuche a los que hemos ganado, a los que hemos armado estrategia, a los que tenemos territorio, a los que trabajamos con planificación y estudios sobre el territorio de Córdoba”, planteó. “No es que andamos al azar y al olfato, porque ahí es cuando se cometen los errores”, acentuó.
En ese marco, anticipó que ejercerá la conducción partidaria con posiciones políticas propias. “Voy a plantear las posiciones políticas correspondientes a la Unión Cívica Radical de Córdoba”, dijo. No obstante, relativizó la posibilidad de que existan diferencias dentro del frente opositor. “Puede haber cruces, ¿cuál es el problema? Nosotros dentro del mismo bloque de legisladores a veces tenemos discusiones fuertes”, comparó.
La condición, aclaró, es que esas diferencias sean constructivas: “Si las discusiones son constructivas, bárbaro”. La advertencia llegó inmediatamente después: “No vengamos con comentarios o cosas desagradables porque ahí sí se rompe la copa de cristal”.
De Loredo presentó su plan para gobernador en la asunción de autoridades de la UCR
Firme apoyo a De Loredo
La nueva conducción radical quedó totalmente alineada detrás de la figura del exdiputado nacional y, en su primera jornada formal, Gvozdenovich reconoció que el nuevo esquema partidario representa un respaldo a la candidatura de De Loredo para 2027. A su vez, planteó el desafío para una campaña que ya aparece en el horizonte. “Necesitamos un partido organizado, moderno, con cambios profundos y rápidos, porque no tenemos tiempo: estamos a pocos meses de las elecciones provinciales”, remarcó.
Bajo esa lógica, confirmó que ya fue convocado el nuevo Congreso partidario, donde el deloredismo ejercerá un dominio absoluto con más de los 2/3 de sus voluntades. Eso le permitirá a la cúpula de poder avanzar sin mayores obstáculos en su hoja de ruta: las reformas a la Carta Orgánica y el entendimiento por la política de alianzas con el factor Milei de por medio.
Frente a este escenario, Gvozdenovich anticipó también un endurecimiento de la crítica al peronismo. “Toda la estructura partidaria quieren esa posición”, aseveró el radical, una de las voces más duras del halconismo en la Unicameral. El cierre tuvo un mensaje hacia adentro: “La gente pide cambios y quiere autoridad firme y que no queden en discurso como ha pasado otras veces”. Eso se traduce, en la práctica politica, en avanzar hacia un perfil marcadamente opositor, ordenar la estructura interna y “desperonizar” al radicalismo.