lunes 03 de octubre de 2022
CóRDOBA ANÁLISIS Y PERSPECTIVA

Hiperinflación y hambruna

21-08-2022 00:30

El comunismo de guerra fue el sistema económico y político del extinto imperio ruso durante la guerra civil. El sistema duró desde el invierno de 1918 hasta la primavera de 1921. Resulta útil estudiar este período, ya que fue la única experiencia histórica del comunismo a ultranza.

El gobierno de los Comisarios del Pueblo introdujo la política en el invierno de 1918, ante la escasez de grano para mantener al Ejército Rojo. La dirección económica, estuvo en manos del Consejo Superior. Las políticas del Consejo constituyen un ejemplo de lo que no hay que hacer para que la economía funcione y produzca.

Se implementaron las requisas de granos, como parte de la abolición general de la propiedad privada. La búsqueda desordenada de los excedentes agrícolas se reemplazó por un sistema centralizado. En diciembre de 1917 ya se había nacionalizado la banca; la expropiación de las grandes empresas convivió con la pequeña industria en manos de sus propietarios.

Hiperinflación y derrumbe económico. Cuando se estudian las hiperinflaciones del siglo XX, se supone que la primera fue la de Alemania de 1923; en realidad, fue la rusa en el período de estudio. Yevgueni Preobrazhenski dijo que la emisión monetaria era la ametralladora “que vomitaba fuego en la retaguardia del sistema burgués”: o sea que la destrucción total del sistema de precios por la colosal impresión de papel fue un arma para confiscar la riqueza. Floreció el trueque y a la corrupción como formas de intercambio. Lo curioso es que había “control de precios” pero sin precios.

La industria enfrentó una conducción bifronte conflictiva: los soviets y los ex propietarios; amén de la falta cuasi total de insumos y del ausentismo del plantel, que cobraba en bienes.

Los campesinos huyeron a los bosques con el poco grano salvable y los habitantes de las ciudades al campo para tener algún alimento; Moscú perdió el 50% de su población; ni la ‘Revolución agraria’ o la redistribución de tierra a los campesinos pobres resolvió el atraso arcaico en los métodos.

En 1921, la industria se había reducido al 20 % de lo que era en 1913. El 90 % de los salarios eran ‘pagados con bienes’. El 70 % de las locomotoras necesitaban de reparación y la requisición de alimentos, combinada con los efectos de la guerra, contribuyeron a una hambruna que causó entre 3 y 10 millones de muertes.

Controversia y terror rojo. El comunismo extremo se aplicó durante la guerra civil entre los bolcheviques y el Ejército Blanco. Lenin dijo que la confiscación general se debió a la guerra; los bolcheviques de izquierda vieron la liquidación del mercado como un paso hacia el comunismo. En 1919, Bujarin y Preobrazhenski, en el trabajo ABC del comunismo, respaldaron el creciente control del Estado en todas las esferas de la actividad económica junto con la casi desaparición del dinero y los intercambios comerciales. Bujarin declaró: “Concebimos al comunismo de guerra como universal, por decirlo de una forma ‘normal’ de la política económica del proletariado victorioso, y no como algo relacionado con la guerra”.​

Las represiones masivas entre 1918 y 1922 se llevaron a cabo sin un proceso judicial por la policía, la Checa. “Que la clase obrera aplaste, mediante el terror masivo, la hidra de la contrarrevolución” . Lo novedoso es que la “dictadura del proletariado” debilitó a la clase proletaria, con ejecuciones en masa.

En marzo de 1921 se instaló la NEP o comunismo ligth, aligerando la barbarie económica imperante, pero la Checa sobrevivió sembrando el terror por largo tiempo, con diversos nombres.

Gestor de patrimonios financieros y Contador Público
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