La provincia de Córdoba dio por finalizada la contingencia invernal 2026 con resultados epidemiológicos inéditos. Gracias a una estrategia combinada de prevención y abordaje territorial, no se registraron fallecimientos por el virus sincitial respiratorio (VRS) en menores de un año. Paralelamente, las hospitalizaciones en la población general sufrieron un drástico descenso del 78% en comparación con la temporada 2025.
Los datos forman parte del balance oficial del plan contra las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (IRAB), presentado por el Ministerio de Salud provincial. El informe destaca que la tasa de incidencia del virus en menores de cinco años alcanzó su punto más bajo desde 2020, registrando 1.143 casos menos que en la temporada previa y una disminución del 65,3% en el porcentaje de muestras positivas dentro de ese grupo etario. En los lactantes menores de un año, las internaciones específicas descendieron un 73%.
Según se informó, la clave residió en la implementación de un esquema integral que combinó la vacunación en personas gestantes con la aplicación del anticuerpo monoclonal nirsevimab en recién nacidos y lactantes sin protección materna. Esta doble barrera inmunológica alcanzó una efectividad del 96,4% en la población infantil objetivo. En total, más de 6.800 niños recibieron el anticuerpo, alcanzando una cobertura global del 80%. La estrategia tuvo un despliegue homogéneo: en 22 de los 26 departamentos provinciales se igualó o superó ese porcentaje de cobertura.

Aumento de vacunación
A la par, el calendario de vacunación mostró incrementos significativos respecto al año anterior. Durante la campaña se administraron 512.462 dosis antigripales, lo que representa un aumento del 8,6%, y 16.635 dosis contra el VRS en personas gestantes, un 9,4% más que en 2025. También se registraron importantes avances en la cobertura contra la neumonía y la tos convulsa.
El impacto positivo no solo se reflejó en los indicadores de salud, sino también en la menor presión sobre la red hospitalaria. El pico máximo de demanda de camas se produjo en la semana epidemiológica 26, con 443 pacientes internados, cifra sensiblemente inferior a las 647 personas registradas en el momento crítico de la temporada previa.
Esta menor ocupación permitió que el sistema público absorbiera el 100% de las solicitudes de internación sin saturar sus servicios. Para sostener esta respuesta, la Provincia incorporó más de 190 profesionales entre médicos, enfermeros, kinesiólogos y bioquímicos. Además, el Laboratorio Central sumó equipamiento tecnológico capaz de identificar simultáneamente 12 virus respiratorios. La optimización del flujo asistencial evitó la postergación de cirugías programadas en los centros pediátricos.
En términos económicos, hubo un ahorro estimado en casi 15.000 millones de pesos. Este resultado financiero se logró gracias a compras más eficientes de insumos, la reducción de la estancia media hospitalaria, el uso racional del oxígeno y la drástica disminución de derivaciones al sector privado.