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ESCENARIO 2027

Interna UCR de Córdoba: De Loredo y Mestre disputan el rumbo hacia 2027, con Milei como factor de tensión

La disputa excede los cargos partidarios. Está en juego la identidad de la UCR, su estrategia frente a Milei y el armado opositor para 2027. El martes vence el plazo para presentar las listas.

De Loredo junto a Matías Gvozdenovich
De Loredo junto a Matías Gvozdenovich | Cedoc

Dos grandes alianzas se formalizaron para competir por la conducción partidaria de la UCR de Córdoba. El deloredismo ratificó Generación X y postuló a Matías Gvozdenovich para presidir el Comité Provincia. Ramón Mestre y sus socios, en tanto, ampliaron Más Radicalismo con la incorporación de la Tercera Vía.

La interna ingresó así en su tramo decisivo. Con el cierre del plazo para presentar alianzas, quedaron delineados los dos grandes espacios que competirán el 20 de septiembre. Ahora, la atención se concentra en las listas de candidatos, cuyo plazo fatal vence el próximo martes 18.

Sin embargo, detrás de la pelea por los cargos partidarios hay una discusión de mayor alcance. La interna radical se mueve en clave 2027 y tiene al factor Milei como una de sus principales líneas de fractura. En juego no está solamente quién conducirá el partido, sino también quién tendrá la lapicera para definir alianzas, candidaturas y la estrategia opositora frente al PJ y La Libertad Avanza.

Por un lado, el espacio que responde a Rodrigo de Loredo logró ratificar la alianza interna que conduce la UCR. Generación X mantuvo alineados a los siete núcleos que integran su estructura: Marea Radical, Fuerza Renovadora, Morena, Línea Córdoba, Asamblea Radical, Consenso Causa Federal y Construyendo Juntos.

El oficialismo deloredista ya puso en carrera a Matías Gvozdenovich, jefe de la bancada de la UCR en la Unicameral, para presidir el Comité Provincia. En Generación X aseguran que existe un cerrado consenso para respaldar al dirigente radical y que no hay fisuras en torno a su postulación.

La tensión por Capital, en tanto, parece desactivada tras la reunión que De Loredo mantuvo con sus socios de Viva Córdoba (Juan Negri, Javier Bee Sellares, Javier Fabre y Juan Balastegui). Se facultó a la alianza para definir el nombre de quien competirá por la conducción capitalina y se señaló que no es tiempo de abrir la discusión sobre la candidatura ni sobre la estrategia para disputar la intendencia en 2027.

“Dejamos libre a la alianza que ponga el nombre que quiera en la Capital”, explicó un radical, mientras ratificó que el objetivo es consolidar un “proyecto de ciudad” para el año próximo. En ese escenario ya están anotados Juan Negri, Bee Sellares, Dante Rossi, Sergio Piguillem y Soledad Carrizo.

Mestre amplió Más Radicalismo

Ramón Mestre en acto de la UCR

Del otro lado quedó conformado Más Radicalismo, el espacio referenciado en Ramón Mestre (Confluencia), con la incorporación de Córdoba con Todos, de Juan Jure, en representación de la Tercera Vía de Luis Quiroga, Rossi y Carlos Briner. También integran este frente Identidad Radical, de Carlos Becerra y Martín Lucas, y Córdoba Abierta, de Fernando Montoya.

Rossi no logró que su núcleo Pensando Córdoba fuera reconocido como parte de la estructura partidaria y la Tercera Vía terminó convergiendo en Más Radicalismo bajo el sello de Jure. Ese episodio dejó un cruce picante con el deloredismo. “El Colo” cuestionó la negativa y desde el oficialismo lo acusaron de afiliaciones irregulares, algo que el entorno del radical anti-Milei niega.

La Tercera Vía mantiene la aspiración de Luis Quiroga para presidir la UCR cordobesa. “No hay que descartarlo”, aportó un dirigente del frente opositor, aunque admitió que no es el nombre que reúne mayor consenso. También circularon los nombres de Jure para la Provincia y Diego Mestre para Capital, aunque luego se relativizaron esas versiones.

“No hay nada definido”, resumió otra fuente. La intención de los socios de Más Radicalismo es priorizar la alianza construida entre los distintos núcleos opositores antes que acelerar la definición de candidaturas. “Hay una necesidad política de que el radicalismo discuta el rumbo para adelante y que lo discuta con la participación de los afiliados”, dijo Jure con miras a las urnas del 20-S.

Milei, en el centro de la disputa

El factor Milei tensiona puertas adentro del radicalismo. El sector de De Loredo se muestra más proclive a explorar un entendimiento con la fuerza de Javier Milei, en el marco de un gran frente no peronista que fogonea en clave 2027. Dentro de Generación X conviven posiciones pragmáticas que sostienen que, si un acuerdo con los libertarios resulta necesario para ganar, habrá que hacerlo.

La posición del mestrismo, sus aliados alfonsinistas y la Tercera Vía es diferente. Allí aparecen señales de antimileismo y un rechazo más marcado a una eventual alianza con la fuerza libertaria. Otros dirigentes plantean una posición menos cerrada: cualquier acuerdo debería construirse sobre la base de un programa común y con límites al ajuste.

“Nuestro planteo pasa por abrir el debate sobre la identidad del radicalismo, volver a las bases, darle acción política y prepararnos para el año que viene sin depender de lo que haga La Libertad Avanza y sin depender tampoco de lo que haga el peronismo”, sostuvo una voz mestrista.

En esa convergencia opositora aparece, además, otro lema: “No a Milei y no al cordobesismo”. Desde el deloredismo, en cambio, redoblan su crítica contra la Tercera Vía por hacerle el juego al peronismo y aseguran que el PJ se metió en la interna radical. La acusación apunta a la vicegobernadora Miryan Prunotto, socia política de Martín Llaryora, a quien atribuyen un rol activo en la rosca interna.

Según una voz radical, el peronismo no quiere que De Loredo selle una alianza con Milei en Córdoba y, con ese fin, se mete en la interna para dividir. En Generación X interpretan que esa presión externa terminó acelerando el cierre de filas interno. “Esto llevó a alinear más rápido el tema de Generación X”, explicó un interlocutor que participó de las negociaciones.

Pulseada interna

Por su parte, el mestrismo y sus socios demandan recuperar identidad partidaria, “volver a las bases”, tener un candidato radical para 2027 y construir acuerdos electorales con quienes compartan un programa para Córdoba.

La competencia provincial abre paso a internas en distritos clave como Capital, Río Cuarto, Colón y Tercero Arriba. La pulseada también tendrá consecuencias sobre la futura composición del Congreso partidario, que tendrá un papel central en las definiciones de alianzas electorales con la mirada puesta en 2027.

Por lo pronto, la rosca se intensificará durante el fin de semana con la mirada puesta en el próximo martes, fecha límite para presentar las listas que disputarán el 20-S el control del poder interno del radicalismo cordobés, con Milei como factor de tensión.