En corredores gastronómicos de Córdoba como el Cerro de las Rosas, la avenida Rafael Núñez y Tejeda, durante los últimos meses se registraron cierres de bares y restaurantes en un contexto de caída del consumo y retracción del sector. En paralelo, Grupo Hogaza mantiene en funcionamiento sus tres locales —Hogaza Bakery, Postdata y Hogaza Mostrador— y continúa con actividad comercial sostenida tras su expansión iniciada en 2024.
Según Facundo Brizuela, responsable de personal, ventas y comunicación, los tres espacios mantienen actividad sostenida a pesar del contexto. "Sabemos que la situación está compleja. Han cerrado muchos negocios y hablo permanentemente con comerciantes del rubro gastronómico, pero nosotros hoy tenemos un consumo altísimo. Los tres negocios funcionan", afirma.

La apertura más reciente fue Mostrador, inaugurado el 3 de junio en el centro de Córdoba. Antes había llegado Postdata, un proyecto que surgió cuando el grupo buscaba un espacio para almacenamiento y producción. "Estábamos buscando un depósito para guardar materia prima y producción de la bakery. Encontramos esa esquina y vimos una oportunidad. Nos gustó el lugar y empezamos a pensar el proyecto", recuerda Brizuela.
La propuesta tomó forma con una identidad distinta a la de Hogaza. Una carta reducida, una cocina enfocada en pocos productos y una fuerte presencia del servicio como parte de la experiencia.
"Lo pensamos como un espacio íntimo, poniendo el foco en la calidad, el producto, el servicio y la atención", explica.
El producto como punto de partida
La carta corta no responde a una limitación sino a una decisión deliberada. La propuesta fija convive con opciones fuera de menú que cambian según la disponibilidad de ingredientes. "Todas las semanas se proponen una o dos pizzas fuera de carta. Eso permite trabajar con productos de estación y darle algo nuevo al cliente", señala.
La abuela de Agostina Vega: "No hablan de la familia del asesino, hablan de nuestra familia"
La misma lógica atraviesa al equipo. Brizuela sostiene que tanto cocina como salón deben conocer en profundidad lo que ofrecen. "No hay mejor forma de vender un producto que probándolo. Los chicos conocen los platos, los ingredientes y cómo se elaboran. Eso después se nota cuando hablan con el cliente."
Un consumidor distinto
Brizuela cree que una de las transformaciones más importantes de los últimos años ocurrió del lado del cliente. Cuando Hogaza abrió sus puertas, asegura, la respuesta era diferente. "El público cordobés era mucho más conservador. Había productos que costaba muchísimo introducir."
"Hoy nos preguntan qué tenemos nuevo, qué estamos haciendo distinto, qué pueden probar. Eso antes no pasaba."

Desde su mirada, Córdoba comenzó a consolidar un consumidor más parecido al de otros polos gastronómicos del país, impulsado por generaciones que viajaron, conocieron otras propuestas y volvieron con expectativas diferentes. "La gente empezó a valorar más la experiencia completa. No solamente lo que come, sino cómo la atienden, quién le explica el plato o qué historia tiene el producto."
Lo que viene
Aunque el contexto económico sigue siendo incierto, el grupo ya proyecta nuevos pasos. Entre las ideas aparece una lomitería desarrollada bajo la misma lógica aplicada en sus otros proyectos.
"Siempre está la idea de abrir algo más. El sueño que tenemos hoy es una lomitería. Tenemos el equipo, tenemos la panificación y creemos que podemos darle una vuelta distinta al producto."