En los últimos días, la actividad política y, principalmente, las fotos políticas parecieron tener un ritmo frenético. Hubo postales de todo tipo que incluyeron al actual gobernador Martín Llaryora y su antecesor, Juan Schiaretti, ambos cerca de Sergio Massa en uno de los homenajes a José Manuel de la Sota; otra que tuvo como protagonista al intendente de Córdoba, Daniel Passerini, en un encuentro en Buenos Aires posó con el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof, y también hubo imagen de cercanía entre Llaryora y Natalia de la Sota, en otro acto religioso, esta vez realizado en una parroquia de barrio Altamira.
Días intensos, fotos potentes, sin embargo, se conoció a través del portal web Letra P, que hubo otra reunión de importancia para el futuro político de la provincia. El encuentro no ocurrió en Córdoba, sino en Buenos Aires y fue entre Llaryora y el senador Luis Juez, tal vez el máximo referente opositor.
El encuentro, que transcurrió con absoluto hermetismo, se llevó a cabo el pasado 26 de agosto, la noche previa a un encuentro clave de la Región Centro con el jefe de Gabinete de la Nación, y duró dos horas y media de una extensa charla. Allí se habló de todo y, por momentos, con tonos que expusieron la tensión en el diálogo.
Desde El Panal afirmaron que se trató de un diálogo que no debería sorprender a nadie ya que se da entre un gobernador y un senador de la misma provincia, de cara a un año intenso y con muchos temas por tratarse en el Congreso. Desde el oficialismo también entienden que Juez será una vez más candidato y consideran que el diálogo ayuda en materia institucional para que la batalla electoral “no esté llena de barro”, como se suele llamar a campañas repletas de golpes bajos. Calificaron el mitin porteño como positivo y no descartan nuevas reuniones.

Por su parte, desde el juecismo también brindaron algunos detalles del encuentro y dejaron abierta la puerta a futuros encuentros. “Fue un diálogo con absoluto respeto, hablamos de muchos temas, yo valoro que se haya dado un encuentro de esta magnitud y lamento que este tipo de diálogo no se haya dado antes”, afirmó el propio Juez en diálogo con este medio.
“Tal vez él puede haber escuchado algo que lo fastidiaba, pero todo fue con respeto. Él será candidato a gobernador y yo voy a intentar disputarle el poder, ambos sabemos dónde está cada uno”, admitió el senador nacional.
Alerta entre libertarios
La noticia sobre el encuentro entre los dos dirigentes no cayó bien en todos los sectores de la oposición. Principalmente generó cierto disgusto entre los más acérrimos seguidores de La Libertad Avanza que miran de reojo lo que ocurre a partir de allí.
Para los libertarios más duros, Juez es un “bicho de otro palo” y les cuesta abrazarlo como propio. Juez lo sabe pero asegura tener el cuero curtido para sufrir embates de este sector como los que sufrió en carne propia hace tiempo atrás.
Para complejizar un poco más el panorama, es de público conocimiento el buen vínculo que Juez guarda con Patricia Bullrich, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado; justamente, “Pato” viene mostrando su disconformismo con varias situaciones del oficialismo nacional y en este momento nadie se anima a descartar que Bullrich haga su propio juego en 2027, o no. El propio Juez también dejó en claro que, en estos días, su relación con el Presidente no pasa por su mejor momento: “Antes comía milanesas con el Presidente y ahora no me dan pelota”.
Gestos de acercamiento Llaryora - Natalia

A la seguidilla de imágenes políticas de los últimos días se sumó otra postal de fuerte impacto en la interna del oficialismo provincial. A pocos días de haber asistido a un homenaje al exgobernador José Manuel de la Sota, a ocho años de su fallecimiento, organizado por Candelaria de la Sota en el Hotel Savoy de Buenos Aires, Martín Llaryora participó de la misa convocada por Natalia de la Sota en una parroquia de barrio Altamira. Allí llegó acompañado por Manuel Calvo, jefe de Gabinete provincial, y el ministro de Comunicación, Daniel Pastore, dos dirigentes de su mesa chica. Se trató de una presencia institucional y personal que el Gobernador no había tenido al menos en años anteriores.
“Fue un buen gesto, lo valoramos”, aseguran. En el entorno del delasotismo que conduce la diputada nacional entienden que el próximo año los números serán competitivos y no habrá margen para el despliegue de dos listas peronistas compitiendo en Córdoba. Incluso aseguran que Natalia es una de las dirigentes con mejor imagen en la provincia, “mejor que muchos de los que suenan para la disputa”, remarcan.
En ese marco De la Sota está dispuesta a acompañar esa estrategia de lista única, siempre y cuando existan negociaciones políticas que contemplen proyecciones en el armado provincial, senado, o incluso en el esquema nacional, donde su nombre empieza a sonar con fuerza como posible compañera de fórmula de algún candidato peronista en la contienda nacional. La figura de Natalia de la Sota es seguida de cerca por varios dirigentes con aspiraciones nacionales y no se descarta que pueda ser parte de un binomio en las elecciones presidenciales del año próximo. Por ahora hubo un primer paso que cayó bien en ambas partes y los canales de diálogo parecen comenzar a abrirse.