La lluvia de este lunes en Córdoba capital volvió a exponer un problema que vecinos de Argüello Norte reclaman desde hace años: un macrobasural sobre calle Alberto Fage, en un terreno que, según consta en Catastro, pertenece a la Fundación Blas Pascal. El vecino, que vive en esa cuadra, relató que el agua de la calle ingresó a su casa porque dos arterias del sector fueron bloqueadas con montículos de tierra que impiden el escurrimiento.
El vecino ubicó el foco del problema en Alberto Fage, a la altura del 7000, cerca del intercambiador de Donato Álvarez, donde funcionan la Universidad Blas Pascal y la Academia Argüello. "Es una calle que fue intervenida por la Fundación Blas Pascal, que es dueña del terreno colindante", sostuvo. Según describió, quien avanza por Donato Álvarez encuentra sobre la mano derecha dos calles con grandes basurales, taponadas con tierra.
Ese bloqueo, explicó, transforma la pendiente en un dique. "Esa calle es justamente el desagüe natural que tiene el barrio", indicó. Y detalló lo ocurrido con la tormenta: "Han cortado tanto la calle que no desagua. Entonces, el nivel del agua llega a la entrada de las casas y hace que el agua de la vía pública ingrese al interior. Una locura". Sobre su propia vivienda, fue directo: "En la mía, obvio, entró agua".
El basural, un problema de años
El vecino remontó el origen del conflicto a la apertura de la avenida, durante una gestión municipal de Ramón Mestre. La traza dejó terrenos con escombros de las casas demolidas y desde entonces los residuos se acumulan. Según su relato, la Municipalidad limpia cada mes o mes y medio, pero el efecto dura poco: "Es un juego de nunca acabar". Explicó que, apenas se retiran los camiones, autos, camionetas y carros vuelven a descargar residuos.
A unos 100 metros de los cortes de calle funciona un IPET. José Luis aseguró que también el acceso al establecimiento educativo tiene basura acumulada.
También cuestionó la respuesta policial. Contó que llama al 911 y avisa al grupo vecinal de seguridad para que los móviles frenen a quienes arrojan residuos. "Es un delito arrojar basura y no pasa nada", afirmó.
Las denuncias
José Luis sostuvo que presentó "cientos" de reclamos formales. Según detalló, advirtió del riesgo a funcionarios del centro operativo municipal, que tienen a cargo la limpieza y el control. Además, dijo tener denuncias radicadas en Defensa Civil sobre el peligro de inundación. También acudió al Defensor del Pueblo, que según él no tomó su caso ni convocó a las partes, es decir, al municipio y a la fundación, a una mediación.
Sobre la Fundación Blas Pascal, indicó que la única respuesta fue un mensaje de texto que decía que estaban al tanto del tema. No recibió contestación a los documentos presentados. Consideró que iniciar acciones legales tiene "un costo altísimo" para él: "Soy un simple ciudadano. Es como David contra Goliat".
La versión de la Fundación Blas Pascal
Consultada por este medio, una fuente de la Fundación Blas Pascal reconoció que los terrenos sufren un problema recurrente. Explicó que se los limpia de manera permanente, pero que el efecto es muy breve. "Lamentablemente, esa limpieza dura muy poco tiempo, porque las personas vuelven a arrojar basura", sostuvo.
Agregó que, en algún momento, se robaron el cercado perimetral del predio, lo que facilitó que los residuos se acumularan de nuevo. También anticipó que se hará una nueva limpieza cuando mejoren las condiciones de circulación en el sector tras la lluvia. "Se va a volver a limpiar y se va a acreditar con fotografías los trabajos realizados", indicó.