Después de casi medio siglo convertido en la postal más visible del abandono urbano en Río Ceballos, el histórico ex edificio ACISO entró oficialmente en cuenta regresiva. La Municipalidad confirmó que la obra de demolición parcial comenzará a fines de mayo y tendrá un plazo contractual de 120 días, tiempo en el que desaparecerán cinco pisos completos de la estructura que domina el casco céntrico desde hace décadas.

El año pasado incluso fue necesaria una intervención de emergencia por peligro de derrumbe. Según detalló el municipio, debieron demoler un tabique lateral tras reiterados reclamos de comerciantes y vecinos de la zona. “Se ha convertido en un nido de palomas, de ratas”, afirmó el intendente Ezequiel Lemos, quien además aseguró que el edificio representa “un símbolo de estancamiento, de involución y de lo que nosotros no queremos ser”.
Cinco pisos menos en cuatro meses
La demolición será parcial. El proyecto prevé conservar la planta baja, el primero y segundo piso donde actualmente funcionan oficinas municipales y eliminar cinco niveles superiores.
“Vamos a bajar un piso por cada década de decadencia. Son casi 50 años, así que vamos a demoler cinco pisos”, lanzó el jefe municipal.
La intervención se realizará de manera escalonada y controlada para evitar impactos sobre el movimiento cotidiano del centro de la ciudad. Según la Municipalidad, durante los 120 días de obra no se cortará totalmente el tránsito ni se paralizará la actividad comercial de la zona.
“Va a ser una demolición cuidada, no va a afectar el tránsito ni al sector comercial. El funcionamiento del municipio también va a seguir con normalidad”, sostuvo Lemos.
El cronograma oficial contempla iniciar los trabajos hacia finales de mayo y concluirlos aproximadamente a comienzos de la primavera, aunque desde el Ejecutivo deslizaron que podrían terminar antes del plazo contractual previsto.
Del abandono a un rooftop verde
La demolición no apunta solamente a resolver un problema estructural. El municipio busca transformar por completo la imagen del lugar y cambiar la fisonomía del casco céntrico.
Sobre la estructura que permanecerá en pie, la gestión proyecta construir un rooftop con patio verde y espacios saludables abiertos. La intención es recuperar la visual de las Sierras Chicas, actualmente bloqueada por el enorme edificio inconcluso que el propio intendente definió como el "mamotreto”.

“Queremos devolver también la visual de las Sierras Chicas, que hoy se ven contaminadas visualmente con la imagen de este mamotreto”, expresó.
Según confirmó Lemos, ya trabajan en un render definitivo del proyecto que mostrará cómo quedará el nuevo perfil urbano tras la demolición, con la premisa de unaa terraza "amigable con el medio ambiente".
La polémica por la transparencia
La obra también abrió un fuerte cruce político en Río Ceballos. Sectores opositores cuestionaron públicamente la transparencia de la licitación, algo que el Ejecutivo rechazó de plano. “El Consejo Deliberante aprobó por unanimidad las reglas de la licitación”, respondió el intendente.
De acuerdo con el municipio, participaron tres empresas y la evaluación estuvo a cargo de una comisión integrada no solo por técnicos municipales sino también por concejales oficialistas y opositores. “Yo siempre convoqué también a concejales de la oposición a formar parte de esa mesa evaluadora”, afirmó Lemos.
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Y remató: “Más transparente que esto, la verdad que no he visto en la historia de mi ciudad”.
Qué harán con los escombros
Los restos de la demolición tampoco terminarán en un basural. El municipio confirmó que el material será reutilizado para obras de relleno y nivelación en distintos puntos de la ciudad.
Parte de los escombros se destinará al predio del Club La Quebrada y otra parte será utilizada en un nuevo espacio deportivo.
La construcción comenzó en 1976 como un proyecto inmobiliario habitacional y comercial, pero quedó paralizada apenas un año después. Desde entonces atravesó gobiernos, estudios técnicos, informes periodísticos y promesas inconclusas. Mientras tanto, el deterioro avanzó. “Este edificio se inició en el año 1976 y se paralizó en el 1977. Quedó así tal cual se lo ve desde aquel momento al día de hoy”.