martes 16 de agosto de 2022
CóRDOBA EL HUMOR AL PODER

Para que arranque, pónganle súper

31-07-2022 00:47

El ciudadano argentino que se haya sorprendido con el traspaso de Sergio Massa del Poder Legislativo al Ejecutivo, bien podría disputarle el campeonato mundial de la ingenuidad al plantel completo de los Teletubbies. La maniobra de Alberto Fernández estaba cantada, sobre todo viniendo de él, que caza la guitarra y entona un repertorio de temas clásicos como “Vamos a derrotar a la inflación”, “No me van a torcer el brazo” o “Donde hay una necesidad hay un derecho”, con los que probablemente no vaya a ganarse la oportunidad de ser reelecto, pero al menos ha hecho méritos suficientes para ser tenido en cuenta en el “Canta conmigo ahora” de Marcelo Tinelli.

Los mercados le dieron la bienvenida al nuevo miembro del gabinete con el mismo entusiasmo con que la hinchada de Belgrano celebra a su equipo en el minuto 68 de cada partido. Cayó el dólar, cayó el riesgo país y estaría cayendo el satélite chino, pero lo que no cayó fue el ánimo de la gente, porque ya estaba tan bajo que para encontrarlo había que descender al inframundo.

Con elevar las tasas de interés y nombrar a un súper ministro, la actual gestión logró momentáneamente capear el temporal, pero para llegar con viento a favor a diciembre le han prendido velas a Lionel Scaloni y en especial a San Antonio, a quien como patrono de las cosas perdidas le habrían pedido recuperar la credibilidad y la confianza en las filminas.

Con sigilo, cautela y un alto consumo de ansiolíticos se ha tomado la clase política las maniobras de reanimación practicadas por el Frente de Todos, en la búsqueda de salir del ahogo. Al ser consultado en off por su concepto sobre Massa, Juan Schiaretti habría contestado que prefiere la pascualina para las tartas y el hojaldre para las empanadas de vigilia, en tanto que otros dirigentes evadieron de responder aduciendo razones como la afonía súbita, la tos tozuda o la necesidad de ser inclusivos y hablar con lenguaje de señas. Como la mayoría de ellos ignora cómo expresarse mediante esta forma de comunicación, cunde el mutismo a la espera de que los indicadores se normalicen… o de que el país se desplome como Neymar entrando al área.

Por supuesto, el que no iba a permanecer callado ante semejante circunstancia era Luis Juez, quien en público dijo que “Batakis duró menos que el casamiento de Pepito Cibrián” y que “Massa puso más condiciones que Messi”, pero que en privado habría afirmado que “Cristina lo maneja a Alberto como Riquelme a Ibarra” y que “el gobierno da más vueltas que el sombrero de Hijitus”.

Con respecto a las perspectivas de Juntos para el Cambio para el año que viene, Juez aseguró que “si nos mantenemos unidos, ganamos”, como si la unidad de la oposición fuera un asunto más fácil que sacarle un insulto a Santiago Cúneo.

Mientras tanto, desde el campo piden que se reduzca el gasto público y desde las organizaciones sociales reclaman mayor asistencia económica, en una ecuación presupuestaria a la que ni Albert Einstein hubiese podido resolver. A esto se suman las exigencias del Fondo Monetario, la presión de La Cámpora y la furia de los hinchas de Independiente, hasta dar forma a un cuadro de situación que se parece demasiado a “El grito” de Munch.

“Nosotros salíamos a pintar las paredes con nuestras consignas. Ahora los pibes te la militan con stickers, memes y stories de Instagram”, me explicaba un setentista nostálgico que, de tanto peinar canas, podría integrar el Tribunal de Conducta Policial.

A falta de un hábito que incite a la lectura, en vez de citar textos de autores famosos, las nuevas generaciones que se incorporan a la política demuestran su pasión por las redes sociales y las plataformas de streaming como herramienta de participación.

“Si Evita viviera, sería Tiktokera”, se escuchó gritar en los actos del 26 de julio a sectores de la rama juvenil del PJ, cuyos miembros más radicalizados habrían propuesto renombrar como “Natalia Oreiro” a la ciudad de La Plata. Por su parte, estudiantes secundarios de orientación libertaria habrían dado en llamar “tirano prófugo” a Darío Grandinetti, a la par que Aldo Rico habría convocado a un levantamiento militar que se ponga a las órdenes de Ernesto Alterio.

(*) Sommelier de la política

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