En un contexto marcado por la aceleración tecnológica y el debate sobre el rol de las instituciones, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Ricardo Lorenzetti, disertó en Córdoba y planteó que el mundo atraviesa una transformación estructural que impacta en la democracia, el trabajo y el funcionamiento del Estado.
Durante su exposición, el magistrado sostuvo que las democracias atraviesan una etapa de desgaste progresivo, con instituciones cada vez más cuestionadas y una ciudadanía que pierde confianza en los sistemas tradicionales. En ese escenario, advirtió que los cambios no responden a un único factor, sino a una combinación de transformaciones tecnológicas, sociales, económicas y ambientales que están ocurriendo de manera simultánea.
Inteligencia artificial y trabajo: el cambio que ya empezó
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el impacto de la inteligencia artificial, a la que definió como una de las revoluciones más profundas de la historia reciente. Según explicó, a diferencia de otras tecnologías, la inteligencia artificial generativa no solo asiste a las personas, sino que comienza a reemplazar tareas complejas, incluso en ámbitos tradicionalmente reservados al trabajo intelectual.
Lorenzetti también advirtió que el proceso tecnológico generará nuevas oportunidades laborales, pero que en el corto plazo podría producir una fuerte reconfiguración del mercado de trabajo, especialmente en sectores administrativos, profesionales y de servicios.
Además, planteó que los cambios no solo afectan al empleo, sino también a la estructura social. Por un lado, mencionó el aumento de la expectativa de vida y los desafíos que esto implica para los sistemas previsionales y de salud. Por otro, alertó sobre la exposición de niños y adolescentes a entornos digitales atravesados por nuevas formas de vulnerabilidad.
En este contexto, el magistrado remarcó la necesidad de que las instituciones incorporen tecnología para mejorar su funcionamiento y recuperar la confianza pública. Señaló que la modernización del Estado, y especialmente del Poder Judicial, será clave para responder a las demandas de una sociedad cada vez más dinámica.
También cuestionó la falta de continuidad en las políticas públicas y advirtió que muchos problemas estructurales se trasladan de una gestión a otra sin soluciones de fondo. Según planteó, la planificación a largo plazo y la profesionalización de la gestión estatal son elementos centrales para enfrentar los desafíos actuales.
En la parte final de su exposición, Lorenzetti puso el foco en la fragmentación social y la necesidad de reconstruir consensos colectivos. En ese marco, subrayó la importancia de preservar valores humanos frente a procesos de digitalización cada vez más intensos.
La actividad se realizó en Córdoba con la participación de autoridades judiciales, políticas y académicas, y formó parte de una agenda orientada a debatir el impacto de los cambios tecnológicos y sociales en el Derecho y el funcionamiento de las instituciones.