miércoles 05 de octubre de 2022
CóRDOBA POST DERROTA EN MARCOS JUÁREZ

Schiaretti y Llaryora reconfiguran la hoja de ruta y siguen en la búsqueda de su propio ‘kilómetro 0’

Cómo se dividirán la agenda de recorridas en el interior, por qué hay preocupación por la ‘desperonización’ y la reactivación del plan para que el gobernador esté en la lista. Además, la desconfianza a una ruptura entre Juez y De Loredo.

18-09-2022 00:59

Hay 427 localidades en Córdoba. Más ciudades y comunas que días que nos separan de la elección provincial. La ecuación en la mesa chica del intendente Martín Llaryora es simple: no puede recorrer todas. Y menos en medio de la gestión. Por eso, tras la dura derrota del pasado domingo en Marcos Juárez, en el entorno del titular del Palacio 6 de Julio y candidato de Hacemos por Córdoba para suceder al gobernador Juan Schiaretti, empezaron a hablar de ‘llaryorizar’. Algo así como evangelizar y militar al candidato sin la necesaria presencia de él, además de repartir el territorio con el socio mayoritario del oficialismo, el propio Schiaretti. 

La primera reacción después de lamerse las heridas de lo que dejó el sudeste provincial y la fallida premonición del ‘kilómetro 0’ para Schiaretti y Llaryora, cerca del intendente tratan de no sumar condimentos que puedan tensionar la relación con la mesa chica del gobernador. Igual, saben que hay cosas por corregir y las deberá plantear el propio Llaryora. 

Una de ellas, tal vez la principal, las encuestas. “Es raro que esto le haya pasado a un tipo como Schiaretti que no solo lee entre líneas las encuestas, sino que las cruza todo el tiempo. Te pueden fallar, pero no así”, reconoció esta semana a PERFIL CORDOBA una persona de diálogo habitual con el intendente. 

La otra cuestión es el ADN PJ. Saben, también cerca del intendente, que los colegas de Llaryora en el interior quedaron disconformes con el intento de ‘desperonizar’ la campaña en Marcos Juárez y lo hicieron saber. Todavía en voz baja y nadie al propio Schiaretti. 

Los intendentes cuestionan el peronismo lavado de algunos con llegada al gobernador. “’El Gringo’ trata de despegarse del sello para instalarse a nivel nacional o intenta ser un peronista distinto, pero resulta que el peronismo es uno solo”, se quejó esta semana un intendente. 

Llaryora, por su parte, hace equilibrio y habla con todo el arco PJ porque sabe que los necesitará en el escenario 2023. Quiere a todos adentro. Y esa conversación, ya comenzó. 

El TEG del llaryorismo. Concentrarse en Capital, por gestión y porque los números lo avalan; enfocarse en Río Cuarto, Punilla, Villa María y el complicado Colón. El norte del Gran Córdoba, a pesar de la presencia de intendentes peronistas de buena relación con El Panal, siempre es dificultoso en comicios provinciales. 

Los fines de semana, la concentración del intendente en modo campaña, pasará por ahí. Esa es otra discusión de la mesa chica llaryorista: cuándo hacer las recorridas. Algunos no quieren cargar la agenda y otros dicen que no queda otra. Más aún cuando en la vereda de enfrente llevan varias horas ruta entre Luis Juez y Rodrigo de Loredo.

Las recorridas por ahora las coordinan entre el ministro de Vinculación, Paulo Cassinerio; el de Justicia, Julián López; el de Gobierno, Facundo Torres y otros como el exfuncionario provincial Federico García. “’El Galgo’ también está y acompaña”, dicen sobre el hombre de Laguna Larga. 

Entre ellos, y sobre todo el propio Llaryora, definen qué recorridas hacer. 

Igual, como reconoció un llaryorista paladar negro, el rol de los intendentes es clave. “Siempre se traccionó desde El Panal hacia el interior con la figura de Schiaretti. Ahora, ellos deben empezar a sumar desde allá. Se invirtió la relación de fuerza. Más aún en el sur o el sudeste”, dijo. 

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El plan Schiaretti en la lista. “Schiaretti no traslada los votos de él. Y eso quedó comprobado ahora y con ‘Ellas’” dijo a este diario una persona cercana a Llaryora. “La diferencia en Marcos Juárez fue que en el mano a mano entre ‘el Gringo’ y Dellarossa, fue que Pedro estaba en la lista”, agregó. 

La alquimia de incorporar al gobernador en la boleta 2023 reaviva la tensión con la Vieja Guardia. Y a eso, en el entorno de Llaryora lo saben. Pero también admiten que, si es necesario, se puede plantear nuevamente: “puede ser con Schiaretti como candidato a presidente, compartiendo domingo y no boleta. O con él encabezando la lista de legisladores provinciales”, dicen en el llaryorismo. 

La mesa chica del gobernador lo descarta. Casi por completo. Y en el PJ saben que esto reaviva las tensiones entre las dos generaciones. 

“Para retener la Provincia hace falta que se involucren todos. Puede ser un buen momento para ver cuántos lo hacen”, desafió un peronista sub-45. 

La pelea que no llega. “En febrero, se iban a pelear Juez y De Loredo; en marzo o abril, con Giardino, el radicalismo iba a anunciar su propia fórmula; después, iba a venir (Javier) Milei para bendecir a sus candidatos. Nada de eso pasó y Juez con De Loredo, hoy en la foto están juntos. Entonces, hay que manejarse con realidad y objetividad, armando una estrategia para ganarle a los dos y en un solo domingo”. El análisis lo lanzó a este diario un influyente funcionario y refleja lo que sienten varios en el entorno del intendente. 
Incluso, también algunos que lo acompañaron en sus recorridas del fin de semana pasado. 

Si la interna en Juntos se dilata, en el peronismo no descartan volver a fidelizar la relación con el radicalismo del interior. Sin que esto signifique sumarlos, menos después del experimento Marcos Juárez. 

Las aristas son varias. La estrategia 2023 está en marcha; y Schiaretti y Llaryora barajan todo: fecha de elecciones, relación con la oposición, contención PJ y proyección de ambos. 

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