De local y de visitante. En un mismo día, Talleres y la Liga Cordobesa de Fútbol protagonizaron dos encuentros, en un ida y vuelta que algunos observadores se apuraron a interpretar como ‘la final’ del campeonato aparte que ambas entidades vienen disputando de un tiempo a esta parte. Emeterio Farías, tesorero de la LCF y hombre fuerte del fútbol cordobés, fue el anfitrión del primer ‘partido’ de la tarde del miércoles, que tuvo lugar en el nuevo predio liguero de Camino a Malvinas Argentinas. El empresario cuartetero y otrora titular de la Agencia Córdoba Deportes, se sabe, acumula cierto recelo con la ‘T’ desde los tiempos en que la Resolución 1.309 de la Asociación del Fútbol Argentino se llevó al equipo albiazul de los torneos locales. “Aquello fue nefasto”, suele recordar Farías.
La grieta que se abrió a principios de la década del ’80, tiempos de dictadura e intervención, se profundizó en los últimos tiempos, a partir de la irrupción del empresario y preparador físico Andrés Fassi en el escenario futbolístico cordobés. En la docena de años que el excopropietario del Grupo Pachuca acumula como presidente de Talleres, los conflictos del club de barrio Jardín con la cúpula de la Liga estuvieron a la orden del día.
La disputa por el arancel administrativo que grava las transferencias de futbolistas, la exclusión temporal del equipo femenino albiazul en la competencia oficial y el contrapunto sobre el posible desembarco de las Sociedades Anónimas Deportivas son algunos de los capítulos del voluminoso tomo de entredichos entre Talleres y la Liga Cordobesa.
También el alineamiento con la conducción de la AFA, que tuvo su punto más álgido con el incidente que Fassi y el árbitro Andrés Merlos protagonizaron el 7 de setiembre de 2024 en Mendoza, luego de un partido entre el Albiazul y Boca Juniors por la Copa Argentina. Aquel episodio derivó en una suspensión de dos años para el dirigente cordobés, quien a la postre sería indultado por la AFA. El perdón presidencial llegó el año pasado tras un público pedido de disculpas a Claudio ‘Chiqui’ Tapia, más conveniente que convincente, en un contexto complicado para el elenco de barrio Jardín, que lidiaba por la permanencia en la Liga Profesional.

Obras, no palabras
“La LCF y Talleres, juntos: fortaleciendo al fútbol cordobés”, título la página web la Liga Cordobesa en alusión a los cónclaves, donde el organismo estuvo representado por el tesorero Farías y también por Alejandro Daniel Fernández y Gastón Courtade, respectivos presidente y secretario general. El ‘segundo tiempo’ se llevó a cabo en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Amadeo Nuccetelli, donde los principales anfitriones fueron Andrés Fassi, el vicepresidente 1° y vocero Miguel Cavatorta, y Juan Bautista Fassi, secretario y hermano del mandamás.
‘A los postres’, unos y otros intercambiaron elogios respecto al desarrollo de emprendimientos de infraestructura. “Es importante seguir avanzando en obras que permitan dotar al fútbol cordobés de instalaciones acordes a las exigencias actuales del deporte”, destacó Fassi. “Para el fútbol cordobés es un orgullo contar con instalaciones de nivel internacional, como las que tiene el CARD”, devolvieron la gentileza los popes de la Liga.
Que el intercambio se haya escenificado en los respectivos predios no es un dato menor y también marca un cambio de paradigma. Cinco años atrás, el 9 de setiembre de 2021, la LCF hizo pública una carta de repudio a Fassi, como respuesta a ‘declaraciones periodísticas a un medio local’ realizadas por el directivo albiazul. “Con total desconocimiento, soberbia e ignorancia, el Sr. Fassi insinúa groseramente que en los clubes que dirigimos no se hacen obras. Tal vez su larga residencia en el exterior y las esporádicas visitas que realiza a nuestro país le hayan impedido tomar nota del tal vez lento, pero constante crecimiento de la infraestructura de nuestras instituciones”, destacaba el comunicado, firmado por Fernández y avalado por las firmas de 19 representantes de instituciones locales.
“Nos insulta el Sr. Fassi cuando nos acusa de “vivos que momentáneamente están en la estructura de las instituciones para usufructo propio”. No ganamos dinero por nuestra actividad dirigencial ¿Puede el Sr. Fassi decir lo mismo? No aceptaremos de ninguna manera que nos trate de ladrones. Es falaz e irresponsable el Sr. Fassi cuando dice que “hace 30 años que no se pinta una pared de un club”, pero podría entenderse de alguien que no ha pisado una cancha de un club cordobés por décadas”, añadió aquel manifiesto de la conducción de la Liga Cordobesa.

¿Amor o conveniencia?
La recomposición de las relaciones institucionales, tanto con la AFA como con la LCF, fue uno de los reclamos más enérgicos que las dos listas opositoras realizaron antes de las últimas elecciones en Talleres, que se llevaron a cabo el 19 de octubre pasado. En este sentido, la actividad conjunta que protagonizaron las conducciones de la entidad albiazul y de la matriz del fútbol local marca un paso adelante. O al menos un paréntesis.
“Las relaciones con Talleres se vienen recomponiendo desde que le ganamos en el TAS el diferendo por el tema de los porcentajes. Desde entonces, Talleres viene cumpliendo en todo y hasta empezó a enviar entradas de protocolo para sus partidos”, señalan en los pasillos de la sede ubicada en 9 de Julio 660. “La liga también cambió su actitud con Talleres y ya no lo confronta tanto”, añaden. “Fassi se dio cuenta de que Emeterio no es fácil de doblegar, que tiene contactos en la política y una relación muy aceitada con Tapia, y en ese contexto le conviene ser amigo antes que estar enfrentado”, puntualizan desde la intimidad del fútbol cordobés.