sábado 18 de septiembre de 2021
CóRDOBA MUJERES Y COVID-19
06-12-2020 00:40

Un 87% de mujeres emprendedoras se vieron perjudicadas por la pandemia

“Sorprendente” y “desproporcionado” son las palabras que elige Mastercard para introducir estos datos del Índice de Mujeres Emprendedoras a nivel global. Una mirada desde Córdoba.

06-12-2020 00:40

“La excesiva representación en los sectores más afectados por la recesión económica, la pronunciada brecha de género en el ámbito digital en un mundo cada vez más virtual y las crecientes presiones de las responsabilidades que corresponden al cuidado de los hijos, son solo algunos de los factores que han dejado a las mujeres en una situación especialmente vulnerable”.

Así describe el Índice Mastercard de Mujeres Emprendedoras las causas de la catástrofe que implicó, e implica, la pandemia de Covid-19 en términos económicos. Es más, afirman de manera categórica, que esta crisis “podría hacer retroceder a una generación de mujeres en los negocios”.

Al respecto, señalan la urgencia de un apoyo específico de los estados a este sector. La disparidad evidenciada a través del estudio, que va por su cuarta edición y cuyo objetivo es medir las contribuciones socioeconómicas de las mujeres empresarias en 58 economías del mundo, coloca a Israel en la cabeza de la lista, gracias a políticas de estímulo del gobierno.

En Latinoamérica, Colombia ocupa el puesto 14 en el ranking global (RG) y se coloca primero en la región con un puntaje de 66.31. Cerca se encuentra Chile, 63.37 (RG 27), luego llega nuestro país con 62.86 (RG 29); Brasil, 62.36 (RG 32); México, 62.11 (RG 34); Uruguay, 61.31 (RG 35); Costa Rica, 60.88 (RG 36); Perú, 59.71 (RG 39), y Ecuador, 57.96 (RG 41).

El caso argentino muestra que subió seis posiciones desde el año pasado. El estudio indica que de la cantidad total de negocios, un 28,3% pertenecen a mujeres empresarias y casi un 80% de los negocios afectados están dirigidos por mujeres.

OPINIÓN

Faltan políticas directas hacia la inclusión

Por Gisela Veritier*

Recientemente, la Municipalidad de Córdoba, a través de su Corlab, presentó el Startup Córdoba Monitor Noviembre 2020. Allí se expone que, de cada 10 emprendimientos que se iniciaron en este tiempo, solo uno fue realizado por mujeres. Cuando se habla de equipos fundadores, solo el 2% fueron mujeres.

Estos datos hablan por sí solos y muestran una enorme necesidad de que los movimientos y acciones de promoción y apoyo para el desarrollo profesional de la mujer, generen una mayor conciencia de todos los actores sociales para promover su incorporación en espacios a los que hoy no es tan fácil acceder.

La pandemia del Covid-19 ha puesto de manifiesto al extremo las enormes dificultades que poseen las mujeres a la hora de desafiarse a la par del hombre. Con una carga adicional de trabajo reproductivo (invisible) y no medido en términos económicos. En cuanto a las ciencias duras, data Science, etc, todavía tenemos mucho por recorrer.

Y en el mundo de los negocios, ocurre lo mismo con los cargos directivos. A sí como la pande ia acentuó la brecha digital, las estadísticas muestran que también acentuó la brecha de género.

No obstante, las mujeres en cargos de liderazgo han planteado una enorme resiliencia y empatía a la hora de abordar los cambios, que produjo un hecho inédito y desconocido en la historia de la humanidad reciente. La velocidad y el alcance de estos cambios reducen drásticamente la manera en que se venían haciendo las cosas. Hemos visto este guion antes.

Cada una de las crisis económicas modernas (principios de los años ‘90, la de 1929, la del 2001, la del 2008) tuvo un impacto sísmico en el mundo del trabajo. Esta situación nos plantea nuevas habilidades a las mujeres que debemos liderar organizaciones y estos cambios.

Esto requiere habilidades innatas en las mujeres, pero que hoy debemos hacerlas parte de nuestra cotidianeidad así como respiramos, así como vivimos. Estas son:

Foco en las personas: Ante tanta incertidumbre, ¿cómo hacemos más felices a las personas?; ¿cómo creamos condiciones de trabajo más significativas?; ¿cómo utilizamos las tecnologías a favor del bienestar?

Empatía: No es yo, no es tú. Es nosotros. Es esa capacidad de compartir o inferir sentimientos o pensamientos de los demás.

Neuroplasticidad: reforzar nuestra capacidad cerebral para reorganizarse formando nuevos niveles de conexiones neuronales, para responder proactivamente a nuevas situaciones del entorno.

Cambio de perspectivas: a veces poder realizar un cambio de perspectivas es más poderoso que ser más inteligente.

Resolución de problemas: para poder resolver un conflicto, se necesita primero desarrollar la habilidad más importante pero también la más infravalorada de la estrategia, el diagnóstico.

Pensamiento de futuros: no vigilar el futuro puede resultar muy perjudicial para el negocio. La sociedad está en constante evolución, estamos ante nuevos patrones de producción y consumo, en los que la tecnología es clave para liderar los negocios en el futuro.

Creo que todavía hay mucho camino por recorrer, sobre todo abordando con mayores acciones aquellas barreras sociales, culturales y políticas con el fin de lograr la participación plena de la mujer en la toma de decisiones.

Lo positivo es que en los últimos años se ha instalado una agenda muy fuerte a favor de esta diversidad, que es necesaria y sana la igualdad de oportunidades. Lo que falta son mayores políticas directas hacia la inclusión femenina en el camino de emprender y liderar organizaciones.

* Directora General del Icda, Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Córdoba. Profesora de postgrado en UCC y de grado en
la UNC

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