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Cómo se forma la mirada de un coleccionista: Marcelo Pacheco exhibe su acervo personal

La muestra Reunión en neocriollo propone un recorrido por las obras, los artistas y los vínculos que marcaron la trayectoria del historiador del arte y excurador del Malba y del Bellas Artes.

Reunión en neocriollo 23072026
Reunión en neocriollo | Colección Fortabat

Cuando se presenta al público el acervo de obras de arte de un coleccionista, hay un llamado de la curiosidad voyeur, se tiene a mano lo que normalmente está oculto. Y en este caso, Colección Amalita (Olga Cossettini 141, CABA) presenta una selección curada del universo personal de Marcelo E. Pacheco, que, además, fue uno de los grandes impulsores del rol de la crítica y curaduría de arte.

El recorrido busca ser un encuentro entre la biografía de Pacheco, la de los artistas y los espectadores, por eso se llama Reunión en neocriollo . Allí residen más de 100 piezas en tres bloques y medio los años veinte, los sesenta y los noventa. El último tiene un cuarto rosa donde se ubican las obras que representan el debate sobre cómo entender el rol curatorial entre Pacheco y Gumier Maier.

Reunión en neocriollo 23072026
Miguel Carlos Victorica
Naturaleza muerta con cebollitas, 1910
Ex Colección José Luis de Ariño
Ex Colección Maité de Pacheco de Ariño

Las obras tienen muy diversas procedencias: algunas son parte de su herencia familiar, otras compras, intercambios y regalos. En ese primer bloque temporal el eje está en una obra que perteneció a su familia que lo acompañó e impresionó durante su niñez y que lo atrapó para seguir el camino de adquirir obras.

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Reunión en neocriollo 23072026
Miguel Burgoa Videla
Plaza de San Martín, 1933

La curaduría de esta muestra es de Santiago Villanueva, a pedido del propio Pacheco. La presencia de la artista Mónica Girón en la concepción del espacio, también fue una decisión del coleccionista. Si la mmuestra iba a ser una invitación a reunirse, qué mejor que quienes guiaran el recorrido fueran de su círculo de confianza.

Devenir coleccionista

El contacto de Pacheco con el arte argentino y el coleccionismo llegó a través de su abuelo José Luis de Ariño, y de su tío abuelo Andrés Garmendia Uranga, quienes lo acercaron a las obras de numerosos artistas, como Victorica, Cúnsolo, Torres García, Pettoruti, Guttero, Eiriz Maglione, Guido, Larco, Burgoa Videla, entre otros.

Las publicaciones como Plus Ultra, La Ilustración Artística y La Esfera fueron parte de su formación visual y funcionaron como sus primeros referentes como tabién la revista peronista Continente, donde fueron reproducidas algunas de las obras de la colección de su tío abuelo.

“Es desde ese momento que viene su obsesión por entender cómo se formaron las colecciones en Argentina, pensar qué comportamientos tenía cada etapa en relación a la circulación de obras desde el virreinato hasta los años 40”, detalla Villanueva en el texto curatorial.

Reunión en neocriollo 23072026
Víctor Grippo
Cajita de critico sagaz, 1978

Durante su adolescencia en la ciudad de Necochea, en los años 70, Pacheco realizó conferencias en el salón de actos del Palacio Municipal y escribió breves reseñas dedicadas al trabajo de Juan Batlle Planas, Adolfo Bellocq y Raquel Forner. Con ellos mantuvo un vínculo personal que se refleja en la colección, muchas veces a través de dedicatorias y regalos.

Reunión en neocriollo 23072026
Alfredo Guttero
Isla Maciel, 1928
Ex Colección José Luis de Ariño

Como curador, Pacheco tiene una trayectoria extensa, dentro y fuera de Argentina, formando colecciones privadas y siendo fundador de la Fundación Espigas, curador en el Museo Nacional de Bellas Artes y en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.

Una pareja de coleccionistas lleva su mundo privado a un museo público para que todos “entren a su casa”

Partiendo del concepto de Neocriollo de Xul Solar para pensar los artistas de esta región y su construcción identitaria con fronteras borrosas, la exposición se compone de tres núcleos centrales, presentados cronológicamente (los años 20-40, los 60 y los 90) que se van desordenando bajo la influencia de las investigaciones, relaciones, conceptos, curadurías y textos que Pacheco realizó a lo largo de los últimos 50 años.

La exhibición se podrá visitar desde el 24 de julio hasta el 27 de septiembre de 2026 de jueves a domingos de 12 a 20.

RB/fl