CULTURA
tom wolfe (1930-2018)

Murió el padre del “nuevo periodismo”

El periodista y novelista, que con prosa innovadora retrató en su obra estrellas y artistas, astronautas y perfectos desconocidos, falleció esta semana a los 88 años.

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Wolfe. Algunos títulos de sus libros son trabalenguas intraducibles. | cedoc

Tom Wolfe, el periodista y escritor que inició el llamado “nuevo periodismo” en los años 60, murió el martes en un hospital de Manhattan, según confirmó su agente, Lynn Nesbitt. Wolfe, de 88 años, había sido internado por una infección pulmonar. Famoso por su teatral estilo dandy en el vestir, siempre de traje blanco de tres piezas y sombrero al tono, había nacido en Virginia, en 1931. También tuvo una larga carrera como novelista a partir del estruendoso éxito de La hoguera de las vanidades (1987), luego llevada al cine por Brian de Palma, con Bruce Willis, Melanie Griffith y Tom Hanks, aunque sin el brillo de la novela. Como periodista se destacó por su particularísimo estilo de redacción, evidente en los títulos de sus libros, gran parte trabalenguas intraducibles, pero con ello finalmente transformó el léxico de la lengua inglesa: el diccionario Oxford cuenta con más de 150 citas de sus textos.

Doctorado en Literatura en la Yale University, Wolfe se inició en el periodismo en el Springfield Union de Massachusetts y haciendo reportajes para The Washington Post. En 1962 empezó a vestirse con trajes blancos y se trasladó a Nueva York para trabajar en The New York Herald Tribune, donde comenzó a experimentar con formatos y registros muy diferentes a los predominantes en la prensa gráfica. Con su innovadora prosa, incorporó técnicas de la literatura en sus retratos de estrellas, artistas, personalidades y gente desconocida, y en sus crónicas de la vida en las grandes ciudades y pequeños pueblos. Más tarde, ya como colaborador de revistas como Esquire, The New Yorker o Harper’s, Wolfe estaba convencido de que el periodismo y los libros de no ficción desplazarían a la novela en el gusto de los lectores. En esa época creó un modelo de “nuevo periodismo” que capturó a surferos, bandas de motoristas, los Panteras Negras, la contracultura de los 60, la vida universitaria, personajes de la alta sociedad estadounidense y del swinging london, el mundo del arte y la arquitectura moderna, la izquierda chic neoyorquina.

Entre sus libros de no ficción, Lo que hay que tener (1979), sobre los pilotos de pruebas para superar la velocidad del sonido y los primeros astronautas del programa espacial Mercury, se considera el más importante y uno de los más emblemático del “nuevo periodismo”, junto a La canción del verdugo, de Norman Mailer, y A sangre fría, de Truman Capote. La sólida caracterización de los protagonistas y una narración impactante y cinematográfica facilitaron la adaptación al cine con el título de Elegidos para la gloria, película de 1983 protagonizada por Sam Shepard, que convirtió al general Chuck Yeager –el primer piloto en superar la barrera del sonido– en una figura muy popular en su país.

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Algunos de los ensayos de Wolfe publicados en Esquire, donde campean sus técnicas experimentales de escritura, fueron compilados en el libro El coqueto aerodinámico rocanrol color caramelo de ron (The Kandy-Kolored Tangerine-Flake Streamline Baby, 1965), ya un clásico de la literatura de no ficción estadounidense.