El sábado 4 de abril a las 22.30 estrena “Una Demolición en Suspenso” en La Carpintería (Jean Jaures 858, CABA). Una propuesta teatral que nació durante la pandemia, cuando un grupo de actores y actrices comenzó a reunirse por las noches vía Zoom para resistir el encierro con lecturas, juegos y desvelos compartidos. En esas sesiones apareció José Sbarra.
Su escritura los conmovió por tener una mezcla de crudeza y ternura que parecía escrita para ese momento. A mediados del 2020 comenzó el trabajo colectivo de investigación literaria y escénica y empezaron a delinear el material y a seleccionar los poemas y textos que dan forma a la dramaturgia de la obra.

Fue en este entonces también, que se contactaron con Pipi Caputo, hermana de Sbarra y apoderada de los derechos de su obra. Es ella quien los “autorizó, acompañó y estimuló”, según detallan, para la realización de este proyecto.
La escena se inspira en los circos pobres, con telas gastadas, luces parpadeantes y vestuarios coloridos pero deteriorados. Un espacio en decadencia donde conviven ternura y crueldad, humor y tragedia, belleza y desecho.
Cada número es una parodia de espectáculo: un truco fallido, un canto desafinado, un monólogo a destiempo. Todo se construye desde esas telas que cuelgan, la casa en pandemia, el decorado del circo por donde aparecen los payasos o el mentalista, la decoración de una discoteca, el soporte para un exabrupto emocional, la tela que se convierte en soga para arrastrar una madre desesperada.

“Un circo decadente donde la poesía se mezcla con el fracaso y la risa se convierte en supervivencia. El resultado es una poética de la precariedad que lejos de la nostalgia, se vuelve contemporánea y punzante”, apuntan los creadores de “Una demolición en suspenso”.
La obra recupera el espíritu de Circo de poesía, espacio literario y performático creado por José Sbarra en los años 90 como laboratorio del dolor, de la risa y de lo cotidiano llevado al límite.
En “Una demolición es suspenso”, esa herencia se reimagina en clave contemporánea: el circo aparece como metáfora de lo humano: números que se repiten, caídas inevitables, risas que esconden heridas. Los textos de Sbarra —cortantes, confesionales, tiernos y crueles a la vez— se convierten en la voz de estos personajes al borde del colapso y se entrelazan con las historias que estos personajes proponen.
No se trata de un homenaje, sino una reactualización viva de Sbarra. Su escritura, marcada por el exceso, la ternura y la crudeza, resuena hoy con una fuerza renovada porque nos permite reconocer en esas palabras, nuestra propia fragilidad.
Creación colectiva de: Diana Cortajarena/Victoria Ponte/Miguel Mango/ Carlos Breviere, con la colaboración de Damián Dreizik.