DEPORTES
Análisis

La muerte del fútbol | Elixir de sobrevida (21ª entrega)

Diferente de todas las entregas anteriores, el autor se sube al carro de la actualidad para aplaudir tres finales felices de tres procesos oprobiosos: “Son las excepciones que confirman la regla de la muerte”, dice.

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Santiago Silva metió un golazo en el empate entre Boca y Argentinos. | Fotobaires

Cuesta escribir mientras se aplaude. Y, aún más, cuesta creer que se aplauda en medio del agonizante fútbol profesional, vicioso y libertino. Pero esta vez hay motivos. Uno externo y dos de aquí nomás, nuestros. Y lo curioso es que no son aplausos dedicados a goles o gambetas de los pocos jugadores que cada tanto los merecen. Hoy están destinados a personas valiosas que no levantan hinchadas, sino banderas de justicia y moralidad, señores probos que, como las brujas, parecen no existir pero que los hay, los hay. Los festejo por sus actitudes, tan éticas como valientes, en un universo corroído y cobarde. No paro de aplaudirlos, parece Argentina año verde’ (¿se acuerdan de Aldo Cammarota?).

Comencemos por el doble aplauso local. Ambos, ofrecidos a los siempre anónimos miembros del Tribunal de Disciplina de la técnicamente acéfala AFA (el mandato oficial de Claudio ‘Chiqui’ Tapia terminó el pasado 30 de marzo). Estos hoy elogiados señores, cuyos nombres el fútbol no exhibe y quizá eso sea bueno para que nadie se encandile con las luces de la fama ni tropiece en los resbaladizos peldaños del poder vengativo, acaban de dar cátedra de ecuanimidad, rectitud y deber cumplido, por partida doble. Primero, con su fallo en el demorado ‘caso Santiago Silva’. Y, luego, en el ‘caso Tanco’, ratificando a Banfield como legítimo vencedor de Lanús en su clásico de la actual Copa de la Liga Profesional.

La muerte del fútbol | Manos de guante blanco | (Duodécima entrega)

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Parte I - Santiago Silva

El ‘caso Santiago Silva’ supera al expediente 84815; es una cuestión más humana que deportiva. El goleador uruguayo, a pocos meses de cumplir sus 39 diciembres, había sido injustamente suspendido por dos años. “De un modo perverso le dijeron ‘cuelgue los botines’...”, chilla una indignada fuente. Y, tan grave como eso es la irregularidad que lo envolvió desde el principio, como casi todo aquello que tiene que ver con el tema doping en nuestro país. Comenzando con los históricos ‘frasquitos cambiados’ –no es el caso– y terminando en la confusa tercerización, a un laboratorio español, de los controles antidoping del fútbol argentino (anomalía que se arrastra desde el fallido gobierno de Mauricio Macri, como ya se escribió en otra entrega de esta serie). Una operación cara y muy dudosa, en todos los aspectos, que nadie explica y que en los últimos cuatro años solo dio un único positivo: el de Silva...

El calvario del ‘Pelado’ montevideano se inició dos años atrás, en tiempos en que ya no eran obligatorios los controles de dopaje en todos los partidos (“porque ahora se hacen de modo sorpresivo, inteligente y proporcionado”, según la Comisión Nacional Antidopaje). La primera estación de su vía crucis fue en La Plata, exactamente el 12 de abril de 2019, al terminar el partido correspondiente a la extinta Copa Superliga, entre Gimnasia y Esgrima (su club) y Newell´s Old Boys. Tras los 90 minutos de juego, la recolección de su muestra de orina detectó la presencia de Androsterona, Anrosterona y Testosterona, componentes incluidos en el ‘Grupo de Agentes Anabolizantes’ del listado de ‘Sustancias y Métodos Prohibidos de la Agencia Mundial Antidopaje’ (edición 2019). El 7 de agosto de ese año, vencido el plazo de tres meses que disponía la ley, se lo notificó por primera vez y –se insiste– ya fuera de término, el Tribunal Nacional Disciplinario Antidopaje (TNDA) lo suspendió en forma provisional.

Fue llamativo que “las acciones comenzaran en la Agencia de Deporte Nacional, antigua Secretaria de Deportes, cuando Silva se transfirió de Gimnasia a Argentinos Juniors y las sanciones se aplicaran cuando Alberto Fernández, hincha de los ‘Bichitos Colorados’, ganó las PASO”, según relata una fuente radicada en La Paternal. “¿Por qué? ¿Fue por orden del entonces presidente Macri?”, se pregunta con tino y desconfianza el informante. Considerando que a ‘ese’ tribunal lo armó su operador Daniel Angelici, en sus tiempos áureos, no es descabellado pensar que sí... “Silva no era el blanco al que se apuntaba, fue una víctima de otros intereses”, remata esta ‘Garganta Profunda’ nativa, obligando al cronista a preguntarse: ¿Qué se esconde en esta bala perdida que, como tantas otras, está alojada en el corazón del fútbol, ayudando a que se desangre?

La muerte del fútbol | El VAR es una puñalada por la espalda | (Novena entrega)

Tampoco pasó inadvertido que el tribunal condenatorio (ya no era el de AFA: coincidentemente perdió ese fuero hace cuatro años, también durante el ‘gobierno Macri’) estuviese integrado por los mismos médicos que le tomaron la muestra a Silva, doctores Diego Grippo, Hugo Rodríguez Papini y Leandro Vergara. Fueron juez y parte, más allá de que, legalmente, ellos no pueden condenar: solo son médicos... “Hicieron la de Giselle Rímolo al revés; sin la fama que le anexó Silvio Soldán y sin dormir en el penal de Ezeiza...”, describe, irónicamente, un ex directivo del fútbol de ascenso que aun transita AFA con asiduidad.

La impugnación presentada por el conocido ‘Tanque’ y por su club, no prosperó. A su vez, la asesoría legal de la AFA, a cargo del cuestionado letrado Andrés Paton Urich, en vez de ayudarlo como se esperaba, provocó que CONMEBOL lo inhibiese para disputar partidos internacionales y, más tarde, presentó un escrito, en nombre de la Asociación, promoviendo el levantamiento de la cautelar que se mencionará más adelante y que paró al jugador de actuar en el ámbito local. Mientras, Futbolistas Argentinos Agremiados nunca pareció enterarse de nada y jamás protegió a su afiliado. Así, el 11 de diciembre de ese fatídico 2019, la sanción provisoria se convirtió en definitiva y... computable desde el amanecer siguiente. Podría volver a las canchas tres días antes de conmemorar sus 41 años. ¡Feliz cumpleaños!

 “¿Por Testosterona, que tomé en mi tratamiento de fertilización?” se preguntaba, confuso, el descobijado goleador, mientras en su entorno se escuchaba que “solo consumidores de ‘blanca’ entienden que el ex árbitro cordobés Héctor Baldassi – diputado Nacional del Pro– haya explicado en el Congreso que la cocaína es una ‘droga social’ y no merece ser castigada en el fútbol, y –tal como se comprobó con Silva– a un jugador que no pretende obtener ventaja deportiva y solo busca ser padre mediante un tratamiento de fertilidad, se le aplique un castigo de tamaña magnitud...”. La Testosterona, principal hormona sexual masculina, de repente, se transformó en el mayor dolor de cabeza del crack que veía su futuro nebuloso y sin salida. Tanto que Argentinos Juniors, club que muy dignamente honró el contrato vigente hasta el pasado 31 de diciembre, no renovó el conchabo y el oriental pasó a ser jugador libre y sancionado hasta fin del corriente año. Chau Silva. Nunca más...

La muerte del fútbol | El comienzo del fin (19ª entrega)

Sin embargo, este jueves 23 de abril de 2021, quince meses y medio después de la sentencia decisiva y ocho meses antes del fin de la condena, el Tribunal de Disciplina de AFA obró el milagro que el ‘lado bueno’ del fútbol esperaba. Tribunal que siempre entendió que quienes lo castigaron no estaban facultados para impedir la participación del atleta en sus competiciones oficiales. Y sabiendo que difícilmente tendría éxito su interpelación ante la Comisión Nacional Antidopaje y mal andaría el recurso de nulidad interpuesto en la Agencia Mundial Antidopaje, lo alentó a presentar una cautelar (que le permitiría continuar jugando) en lo Contencioso Administrativo, Juzgado Nº 3. Como Argentina es uno de los setenta y cuatro países afiliados a FIFA que tiene Ley Nacional Antidoping, la Nº 26.912, los futbolistas –ahora– puedan recurrir a la Justicia Ordinaria sin que los mandamases instalados en Zurich los castiguen, como sucedía antiguamente cuando el doping dependía de la AFA (cualquier ley federal, vigente, sobrepasa a las de las Asociaciones, Federaciones y Confederaciones deportivas).

Más, como la pandemia cerró Tribunales y complicó esta y cualquier otra acción judicial que precisase de un fallo expeditivo, el escribano y abogado Fernando Mitjans, titular del Tribunal de Penas de AFA, hizo suyo el caso que antes no había pasado por sus manos. Con anuencia de Claudio Tapia y al amparo de las modificaciones aprobadas el 17 de marzo último en la Ley Antidoping que, por causa del COVID-19, no solo permite que se rebajen las sentencias de primera infracción, por consumo de sustancias anabolizantes, sino también establece que, por testosterona, se aplique pena de –solo– hasta tres meses, como máximo, Mitjans, le encontró salida al ‘caso Silva’. Dos años después del partido que originó la sanción, consiguió otorgarle una habilitación provisoria para que pueda terminar su carrera de un modo digno (Independiente estaría interesado, Falcioni ya lo dirigió, pero “si ningún club lo contrata, me lo llevo a Sportivo Barracas” habría dicho el discutido ‘Chiqui’, en un gesto que le mejora la imagen).

La sanción, que todavía no apareció en el Boletín oficial de AFA, consta de dos artículos. En el primero dispone “el levantamiento de la suspensión provisoria impuesta al futbolista, hasta tanto se cuente con Resolución firme de la Cámara Contencioso Administrativo Federal interviniente”; y el segundo dice que se informe la novedad a FIFA, CONMEBOL y etc. etc. El principal artífice de este gesto, unánimemente bien recibido por toda la prensa, es el citado Fernando Mitjans, pero junto a él participaron otros miembros del Tribunal de Disciplina de AFA: el Secretario, Jorge Gallelli, y los vocales Dr. Oscar J. Ameal, Dr. Gerardo Gómez Coronado y Eduardo Bozzi quienes, esta vez, merecen ser mencionados y elogiados públicamente.

PARTE II - TANCO

El ‘caso Gregorio Tanco’, zaguero iniciado en inferiores de Ferro Carril Oeste, es diferente, no tiene la humanidad del anterior; por el contrario, es una típica vergüenza futbolística criolla, barrida del oprobio y la ignominia por el mismo Tribunal de Disciplina recién citado y que actúa como si fuese un saludable atolón desgarrado del infectado territorio de la AFA. En este proceso hay traición, mano negra, falsedad, hipocresía, coacción, amagos de ultimátum, adulteraciones, amores fariseos, embuste, simulación y deslealtad. Pero, como si fuese la novela mexicana que parece ser y no es, el final es feliz, digno de Hollywood.

El sábado 20 de marzo, por la sexta Fecha de la actual y enmarañada Copa de la Liga Profesional, Banfield le ganó el ‘clásico del sur’ a Lanús. A los 81 minutos, cuando ya había convertido los dos goles que le aseguraron el triunfo (2 a 0), el ‘Taladro’ realizó sus primeros tres cambios y, en uno de ellos, facilitado por las ausencias que el COVID-19 produjo en el plantel profesional, debutó Gregorio Tanco, de 21 años. Sustituyó a Emanuel Coronel, fracturado en un brazo. Hasta allí, dos infelices coincidencias propiciando la gran oportunidad de un juvenil... Mas, Tanco, una semana antes, el viernes 12 de marzo (preste atención a las fechas), había sido expulsado –doble amonestación– en División Reserva, ante San Lorenzo por la quinta jornada. Y por ello fue sancionado con un partido de suspensión.

Lanús, que terminó el clásico con un hombre menos por expulsión de Nicolás Orsini, en el primer tiempo, cuando estaban 0 a 0, no demoró una hora para juntar todo y reclamar en AFA por inclusión indebida del jugador... Parecía algo normal y muchas veces visto en nuestro desorganizado fútbol. Pero no lo era.

La muerte del fútbol | Gatillo fácil (14ª entrega)

Banfield, rápidamente, explicó que Tanco no había disputado el partido de Reserva, ante el propio Lanús, el día anterior, viernes 19, con lo que su suspensión estaba saldada y otra vez habilitado a jugar, algo que confirmaba el COMET, software de FIFA que desde hace dos años también se utiliza aquí, para mal gestionar los campeonatos. Lanús replicó –a la vieja usanza– que la suspensión abrazaba toda la 6ª fecha y no apenas un partido de ella; de tal modo, el juvenil no podía jugar en Reserva y tampoco en Primera, aun cuando esos cotejos ocurriesen en días diferentes. Lo que, en este momento no es bien ‘así’ como se verá enseguida...

Cada uno con su razón a cuestas, escucharon al abogado Damián Dupiellet, ex presidente del Club Ituzaingó y por unas horas también de la AFA (sucediendo a Luis Segura y antes de Armando Pérez: lo bajó la jueza María Servini). El hoy encargado del polémico software, inicialmente pareció darle la razón a Banfield: “Cuando al jugador lo expulsaron en Reserva se formó un expediente disciplinario, remitido al Tribunal, que lo castigó con un partido. Entonces, para el COMET, lo cumplió el viernes en Reserva”. Pero, siempre hay un pero, Dupiellet reconoció que aquello que aparece en el sistema no es vinculante y que la decisión final debía ser del Tribunal. Así, sorprendió a todos, especialmente a los banfileños, diciendo “que el COMET lo habilite a jugar no necesariamente quiere decir que el jugador esté habilitado”. Polémica en puerta. Nada nuevo.

Sin embargo, mientras unos hablaban con los periodistas y los otros tejían sus tretas, en las hornallas traseras el fuego estaba encendido en el más autóctono estilo: prendiendo fuego a todo y mal. Entre otras cosas, porque hay puntas sueltas en las caóticas AFA y Liga Profesional. Una de ellas es la División Reserva, único campeonato autónomo entre todas las categorías (significa que un equipo, por ejemplo, puede no presentarse a jugar sin ser sancionado). Pero, ¿hasta dónde llega esa autonomía? ¿Sus sanciones deben vincularse o no con las otras divisiones? Hoy por hoy están vinculadas con particulares características, como ya se verá.

La muerte del fútbol | La reinvención de la pólvora (15ª entrega)

Por otro lado, los presidentes de todos los clubes, entre ellos los de Banfield y Lanús, con motivo de la pandemia, dos meses atrás firmaron un acuerdo para que los partidos de Reserva no se disputen como preliminares de Primera y se jueguen con anterioridad. Esto que parece un dato menor, no lo es, porque el reglamento dice que, cuando un jugador es expulsado en Reserva y transcurren siete (7) días entre ese partido y el siguiente, sin ningún otro en el medio, esa pena queda automáticamente prescripta... Y en este caso habían pasado nueve (9) días. Principal argumento utilizado por el Tribunal de Disciplina para fallar, un mes después, el jueves 22 de abril, en favor de Banfield, menteniendo el 2 a 0 registrado en la cancha. Fallo que Lanús, seguramente apelará.

Antes de conocerse la sentencia, aquel fuego no tuvo el alivio de los bomberos, se hizo hoguera y pasó de los límites. Primero, porque se descubrió que entre las 14:15 y las 16:15 horas del sábado 20, se manipuló el COMET. Es decir que dos horas antes de iniciarse el clásico, la gente de Banfield pudo verificar que el pibe Tanco estaba habilitado y en el momento en el que comenzó el partido, sin que nadie fuese oficialmente avisado, ya no lo estaba... ¡Gravísimo! ¿Quiénes pueden modificar el COMET? ¿Qué dirigentes y cuáles empleados tienen la seña de ese sistema? ¿Quién lo hizo y quién lo ordenó? ¿Con cuál finalidad? Todo debe ser investigado y los responsables punidos pertinentemente.

Segundo, porque el presidente del aparentemente bien gestionado club Lanús, Nicolás Russo, denunciado por sospecha de llevar ventajas personales en transferencias de jugadores y con aspiraciones políticas, candidato a intendente de la ciudad homónima por el Frente Renovador del ‘camaleónico’ Sergio Massa, quiso desconocer ese documento que, por el COVID-19’, separó a las Reservas de las Primeras. Al ignorarlo no solo traicionó, poco caballerescamente, a su par banfileña, la obstetra Lucía ‘Lula’ Barbuto, única mujer electa y segunda en la historia en presidir un club de Primera División en la Argentina, sino a todos los demás firmantes. Entre ellos, Marcelo Tinelli, a quien se lo asocia con intereses en Banfield (este autor no consiguió confirmar esa especie) y quien esta semana, absurdamente, tuvo a su familia amenazada por violentos que equivocan el camino, como lo equivocan los dirigentes cuando, en sus campañas electorales, sobreestiman a estos pitbull que luego morderán la mano que los cria. 

La muerte del fútbol | Sin chances de redención | (13ª entrega)

Mas, antes de que el Tribunal de Disciplina terminase de analizar el ‘clásico del Sur’ y como si todo lo relatado no fuese una mácula suficientemente grande, el fuego se hizo infierno al recibir combustible extra. Otro presunto damnificado, Independiente de Avellaneda, pidió que se anule el penal, mal sancionado, que decretara su derrota ante Racing... En estas alturas es imposible ignorar que ‘Chiqui’ Tapia es yerno de Hugo Moyano, presidente del ‘Rojo’. A partir de ese momento, comenzó a presionarse a los miembros del Tribunal de Disciplina para que Lanús se llevase los puntos que en la cancha le había ganado Banfield. Hubo amenazas a su titular, Fernando Mitjans, quien en lo personal sufrió pintadas en su casa e insinuaciones extorsivas, incluyendo ‘operaciones de prensa’ y chicanas chantajistas y, en AFA, un ridículo corte de electricidad en la sala de sesiones, además de una obvia ausencia de personal administrativo, procurando imposibilitarle su trabajo (motivo real por el cual el fallo demoró más de lo previsto en ver la luz).

En la última semana, según revela una fuente fidedigna, se llegó al extremo de obligar al gerente del Tribunal de Disciplina, don Roberto Garaycochea, con décadas de servicio en AFA, a redactar un falso fallo en favor de Lanús y a enviarlo, desde el e-mail del mismísimo Tribunal, a Claudio Tapia... ¿Qué se pretendía fraguando ese fallo, que nunca fue firmado por nadie del Tribunal? Solo sus autores lo saben. Sin dudas, son los mismos que por esos días intentaron impedir que el vocal y reconocido camarista, Dr. Oscar Ameal, pudiese ingresar al predio de la AFA, en Viamonte 1366/76, para dar su acuerdo en la sentencia dictada, tal como lo firmaron los demás miembros del Tribunal porque, así como en el ‘Caso Silva’, en este también hubo unanimidad.

Para los cortesanos del círculo áulico afista quedó claro que el interés en un fallo favorable a la protesta de Lanús no atendía solamente el beneficio del propio ‘Granate’, también aumentaba la posibilidad de Independiente salirse con la suya y, uno u otro, o ambos, ser elevados al TAS (siglas de Tribunal Arbitral du Sport, en francés), con sede en Lausana, Suiza, adonde se derivan las controversias en las que “una federación, asociación u otra entidad deportiva sean parte y requieran de arbitraje, en la medida en que ello esté previsto en los estatutos o reglamentos de dichas instituciones o en un acuerdo específico”. Cuando no se puede ganar aquí, quizá, se gane allá... Obviamente, ninguno de los ‘argumentos’ intimidatorios y tampoco los ‘aprietes’, afectaron la rectitud de Mitjans y el decoro de su Tribunal... Así, Banfield y Lanús no alterarán sus puntos en la tabla de posiciones –como debe ser– y por ello celebré estas decisiones y tildé de valientes a quienes las tomaron.

La muerte del fútbol | El crimen casi perfecto (Octava entrega)

PARTE III - BOJO

El aplauso internacional es para el premier británico, Boris ‘Bojo’ Johnson quien, a propósito del despropósito de la anunciada y nonata SuperLiga europea, no demoró 48 horas para reaccionar y decir que su gobierno “no permanecerá inactivo mientras un puñado de propietarios construyen su pequeño club privado”; al tiempo que los amenazó con una ‘bomba legislativa’: copiar al modelo alemán en el que el límite de participación privada en los clubes no puede superar el 49% de sus acciones, manteniéndose siempre una mayoría del 51% en poder de los socios. Y, por ahora, también los obligará a devolver las millonarias ayudas que el Estado, ‘a escondidas’, les proporcionó durante la actual pandemia de COVID-19 (si el Arsenal recibió 135 millones de euros, el resto no debe estar lejos de esa insólita cifra). ¿Dirán ahora que quien fuera alcalde de Londres y canciller británico no es populista? ¿O simplemente se reconocerá el proverbial pragmatismo del líder del Partido Conservador que despacha en el número 10 de Downing Street?

Gracias. Mil gracias a los protagonistas de estas tres excepciones que confirman la regla de la muerte, es verdad, pero ayudan a creer que ‘hay resistencia’. Gracias a los hasta hoy desconocidos miembros del Tribunal de Disciplina de la AFA por no amedrentarse y ser fieles a los valores morales y a los principios éticos (no es la primera vez que sorprenden gratamente). Gracias al singular y despeinado primer ministro inglés por reaccionar a tiempo (no debe ser casualidad que su isla esté dando un auténtico show de vacunación sobre la Unión Europea, de la que el Brexit los separó). Gracias por ir contra la devastadora corriente aunque sus remadas no cambien al mundo ni resuelvan al fútbol: el bien, como el mal, no tiene tamaño. Pero, precisamente por ello, su mérito es mayor; ya lo dijo Cicerón, el abogado más famoso de la Antigua Roma: “La justicia no espera ningún premio. Se la acepta por ella misma”.

Estas tres noticias, reunidas al mismo tiempo, son tres analgésicos, es cierto, no son el antídoto definitivo. No sepultarán al ‘enemigo invisible’ ni resucitarán los cadáveres llorados, pero conllevan tres actitudes que reconfortan. Aquí y allá. Demuestran que aunque la guerra esté perdida, algunas batallas todavía pueden librarse con dignidad y esperanza. Son tres curitas que, de hecho, no van a parar la hemorragia ni cicatrizar la herida gangrenada que deja al fútbol moribundo y lo encamina a su última morada antes del próximo siglo... pero le hacen bien al alma. Saber que no todos son iguales, anima; saber que entre los sobrevivientes hay ‘distintos’, estimula. Dan sobrevida. Son como como el famoso whisky del ‘Coco’ Basile: un elixir. Este no embriaga, pero eleva el espíritu. Doy fe.

Continuará...

* Ex director asociado de ‘Diario Perfil’ y creador de la icónica revista ‘Solo Fútbol’.

 NOTA: Prometí que esta entrega estaría dedicada a ese ‘enemigo íntimo’ del fútbol llamado televisión, que dividió sus aguas para siempre, pero falté a mi palabra. Los aplausos me impidieron cumplir; pagaré la deuda en la próxima nota, la 22ª.

ACLARACIÓN: Cuando en la entrega anterior me referí a los ‘Matadores’ no aclaré que hablaba de todos los equipos que, en determinadas campañas, recibieron ese apodo, como en los casos de ‘Academia’... Cierto es que no me referí al San Lorenzo del ‘Loco’ Doval y el ‘Nano’ Arean, del ‘Bambino Veira y el ‘Manco’ Casa, entre otros cracks como el ‘Tucumano’ Albrecht y el ‘Cordero’ Telch. No pensé en ellos porque para mí esos cracks fueron, son y serán los ‘Carasucias’, que extasiaron como pocos equipos en el mundo y jugaron al fútbol divirtiéndose y divirtiéndonos. Ah, también ganaban.