ECONOMIA
Agroindustria

A pesar del clima a favor, proyectan una caída en la siembra de trigo por aumentos en insumos

Los mayores costos de producción derivados del conflicto en Medio Oriente no permiten proyectar otro año favorable para el cereal, en un contexto de condiciones hídricas ideales por "Año Niño".

Trigo
Yanina Lojo: “El trigo subió un 16% mientras que la urea tuvo un salto del 77%” | Cedoc Perfil

La siembra de trigo alcanzaría las 6,5 millones de hectáreas para la campaña 2026/27, que representa una leve retracción interanual de un 3%. Sin embargo, se ubicaría 2,8% por encima el promedio de las últimas 5 campañas, de acuerdo con el Informe Pre-Campaña de trigo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

La producción de trigo en 2025/26 había marcado el récord histórico de 27,8 millones de toneladas.

Para la campaña que está por comenzar, la red de colaboradores de la BCBA reporta una excelente carga de los perfiles hídricos en gran parte del área agrícola. Sin embargo, el "viento de cola" climático choca de frente con una macroeconomía de insumos caros que ajusta los números al límite.

El Niño podría regresar en 2026 y empujar la temperatura global a nuevos récords

Según el reporte de la Bolsa, “durante las últimas semanas, el relevamiento indica una dicotomía en los factores que definen la intención de siembra. Por un lado, la excelente carga hídrica y la proyección de 'Año Niño' actúan como incentivo. No obstante, este optimismo se ve moderado por un escenario económico complejo, caracterizado por altos costos de insumos —especialmente la urea— que podrían limitar tanto el área final como el nivel tecnológico”.

Relación insumo/producto

El corazón del problema económico reside en la relación insumo-producto, que ha empeorado drásticamente en 2026, debido al aumento de los combustibles derivado de la guerra en Medio Oriente. Aunque el precio del trigo en la posición a cosecha subió un 3% interanual (ubicándose en 217 US$/tn), los costos de producción avanzaron a una velocidad mucho mayor:

- Urea: +36% interanual.

- Gasoil: +25% interanual.

- Fosfato diamónico: +14,2% interanual.

Esto genera un efecto de "retroceso" en el poder de compra del grano. Según la Bolsa, hoy se requieren cantidades de trigo muy superiores para adquirir la misma tecnología que el año pasado: concretamente, se necesita un 55% más de trigo para comprar una tonelada de urea y un 29% más para el fosfato.

El comportamiento de la siembra no será uniforme. El informe detecta dos realidades territoriales:

- Centro-Oeste : Tendencia al mantenimiento o crecimiento por necesidad de rotación y aprovechamiento de la humedad actual.

- Centro-Este (Núcleos Norte y Sur, Santa Fe y Entre Ríos): Tendencia negativa, derivada de la preocupación por el costo de la urea, "lo que está frenando la planificación y empujando a los productores hacia planteos defensivos, alternativos (como colza, camelina o carinata) o directamente hacia la soja de primera".

- Núcleos trigueros del Sur (Buenos Aires y La Pampa): También se hay una tendencia a la baja. La relación trigo/cebada vuelve a ser clave, con una clara inclinación hacia la cebada con posible destino forrajero en lotes que buscan una cosecha anticipada y menores requerimientos tecnológicos frente al alto costo del fertilizante.

"Se reporta una actitud de 'esperar hasta el último momento', con una marcada preocupación por los márgenes negativos en campos alquilados y la competencia de la ganadería en planteos mixtos", señala el informe.

Área sembrada y producción de trigo 2026/27 20260422

El contexto global: ¿Oportunidad o amenaza?

A nivel internacional, el mercado entra en el ciclo 2026/27 con un balance de stocks más holgado. La producción mundial alcanzaría un récord de 844,15 millones de toneladas, permitiendo que la relación stock/consumo se recupere hasta el 34,7%.

No obstante, Argentina encuentra una ventana de oportunidad debido a las estimaciones de oferta y demanda.

Por sequías y altos costos, se proyectan caídas de producción en Estados Unidos y Canadá de -6% y -12%, respectivamente.

La agencia Argus estima una producción de trigo ruso para la campaña 2026/27 de 88,7 millones de toneladas, lo que implicaría una caída de 1,6 millones de toneladas respecto de la campaña2025/26. Australia mostraría una producción de 31,7 millones de toneladas, equivalente a una baja interanual del 12%.

En cuanto a la demanda, se prevé que Brasil importará cerca de 8 millones de toneladas, ya que su producción interna se verá retraída por el aumento de costos logísticos y de fertilizantes.

Conclusión: un año para la eficiencia

A pesar de la volatilidad global y las tensiones en el Estrecho de Ormuz o el conflicto Rusia-Ucrania que mantienen los precios en vilo, la campaña argentina dependerá de la sintonía fina.

Como concluye la BCBA, si bien la relación de precios es desfavorable respecto al ciclo previo, "el resultado económico final dependerá en gran medida de los rindes que puedan alcanzarse". Con la humedad a favor, la apuesta del campo será maximizar cada kilo de fertilizante para que el "Año Niño" logre compensar, con volumen, lo que el mercado recorta en márgenes.

LM