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Actividad, precios e incertidumbre: nuevos indicadores de San Andrés para medir el pulso de la economía

La Universidad de San Andrés lanzó tres nuevos indicadores para medir la economía argentina en tiempo real. Mide actividad económica, precios e incertidumbre.

Ministerio de Economía con curvas de lectura.
Ministerio de Economía con curvas de lectura. | Imagen creada con IA

La Universidad de San Andrés, a través del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios (CECN) de su Escuela de Negocios, lanzó tres nuevos indicadores para monitorear la coyuntura argentina con datos de alta frecuencia: un Nowcast del PBI, un índice de incertidumbre de política económica, conocido como EPU Argentina, y un monitor de indicadores de precios basado en millones de registros diarios de consumo.

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La iniciativa apunta a cubrir una de las principales limitaciones del análisis económico local: el rezago con el que suele llegar la información oficial. Según explicó el CECN, el objetivo es transformar grandes volúmenes de datos en indicadores accesibles, transparentes y reproducibles, capaces de aportar información útil para el debate público, la planificación empresaria y el diseño de políticas económicas.

“Argentina genera enormes volúmenes de datos económicos de alta calidad, pero existe una brecha entre la generación de esos datos y su uso efectivo para tomar decisiones”, señaló Paula Margaretic, directora del CECN de la Universidad de San Andrés, en la presentación del centro a la prensa este 12 de mayo. En ese marco, la propuesta busca evitar que empresas, periodistas y funcionarios sigan “manejando con espejo retrovisor” frente a una economía de alta volatilidad.

Margaretic destacó que el centro se consolidó como un espacio académico dedicado a la investigación aplicada, con foco en métodos cuantitativos y big data. Según la economista, la propuesta de valor consiste en “transformar datos complejos en indicadores accesibles para audiencias no técnicas”, para que la academia aporte soluciones concretas a los desafíos de la industria y del sector público.

Nowcast del PBI: una foto semanal de la actividad

El primer indicador es el Nowcast del PBI, una estimación semanal del crecimiento trimestral desestacionalizado de la economía argentina. La herramienta busca funcionar como un “termómetro” de la actividad y busca anticiparse a los datos oficiales del INDEC, que suelen publicarse con una demora cercana a los 84 días.

El modelo combina información de alta frecuencia con el dato oficial del PBI cuando se publica. Según la presentación técnica del CECN, se alimenta de 29 series económicas, entre ellas el EMAE, la construcción, los despachos de cemento, la producción industrial, los patentamientos, las ventas en supermercados, las importaciones, las exportaciones, el empleo registrado, los salarios reales y la confianza del consumidor.

Indice de medición de PBI de la Universidad de San Andrés.

Entre las variables que más inciden en la estimación aparecen el EMAE, con un peso del 37%; las importaciones, con el 15%; y los despachos de cemento, con el 11%. Cada viernes, el modelo entrega una estimación puntual del PBI, bandas predictivas de incertidumbre y una descomposición de qué datos movieron la aguja durante la semana.

La Universidad de San Andrés sostiene que este indicador resulta especialmente útil en momentos de cambio brusco de ciclo. En una comparación contra el REM, el nowcast de UdeSA mostró un menor error cuadrático medio frente al dato del INDEC, tanto en la primera publicación como en la serie revisada. En el caso testigo del tercer trimestre de 2024, cuando el PBI rebotó 3,87%, el modelo anticipó antes el giro de la actividad.

EPU Argentina: medir la incertidumbre de política económica

El segundo indicador es el EPU Argentina, que mide la incertidumbre de política económica a partir del procesamiento de millones de noticias. Para construirlo, el CECN replicó la metodología académica de Baker, Bloom y Davis, utilizada internacionalmente para medir incertidumbre económica y política.

La herramienta utiliza la base de datos GDELT, que monitorea artículos de prensa, televisión y portales web en más de 100 idiomas. El sistema identifica publicaciones sobre Argentina que combinan conceptos vinculados con economía, política e incertidumbre, y luego normaliza el resultado para que la media histórica sea 100. Valores por encima de ese nivel indican mayor incertidumbre respecto del promedio.

Indicador de incertidumbre.

Según señaló Margaretic, el índice permite ponerle número a afirmaciones habituales como “hay mucha incertidumbre” y asociarlas a eventos concretos. Según la presentación del CECN, los picos del indicador coincidieron con episodios como el acuerdo Stand-By con el FMI en 2018, las PASO de 2019, la pandemia, la renuncia de Martín Guzmán, las elecciones de 2023, la Ley Bases y el nuevo acuerdo con el FMI.

La última medición presentada por el centro mostró un EPU general de 143,5, con actualización al 1 de mayo de 2026, por encima de la media histórica. Además, el CECN desarrolló una versión específica de incertidumbre comercial y geopolítica, que permite distinguir shocks externos, como aranceles, disputas comerciales o tensiones globales, del ruido doméstico.

Precios: competencia, dispersión y diferencias regionales

El tercer bloque corresponde a los indicadores de precios, elaborados a partir de datos del sistema SEPA de la Secretaría de Comercio. La base incluye más de 12 millones de precios diarios provenientes de más de 3.600 comercios de todo el país, con información producto por producto.

Para que la medición refleje mejor el comportamiento del mercado, la metodología excluye cadenas de tienda única y productos bajo esquemas de precios administrados. A partir de esa base, el CECN construye lecturas orientadas a responder preguntas concretas para consumidores, empresas y analistas.

Indicador de precios.

Uno de los indicadores mide la competencia de precios y permite detectar en qué categorías vale más la pena comparar entre supermercados. Según el relevamiento histórico 2021-2025, la dispersión promedio fue del 44%, pero con diferencias relevantes por rubro: en bebidas alcanzó el 76%, en higiene personal el 70%, en limpieza el 64%, en almacén el 53% y en lácteos el 46%.

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Otro indicador apunta al pulso regional de precios: compara cuánto paga una provincia o región respecto del promedio nacional por los mismos productos. Según la presentación, el NOA aparece 43,8% por encima del promedio nacional, el GBA un 26% y la región Centro un 17,5%. En cambio, el NEA figura 35,6% por debajo, la Patagonia un 33% por debajo y CABA un 20,6% por debajo.

Para consumidores, estos indicadores sirven para saber dónde conviene comparar precios y si una región paga más o menos que el promedio nacional. Para las empresas, funcionan como insumo para decisiones de pricing, distribución y estrategia comercial.

Finalmente, Margaretic señaló que el CECN busca ofrecer una lectura integrada de tres dimensiones centrales de la economía argentina: cantidad, clima y bolsillo.

"El Nowcast del PBI responde cuánto crece o cae la actividad; el EPU mide cuánta incertidumbre rodea a la política económica; y los indicadores de precios muestran cómo se mueven y se dispersan los valores que enfrentan los consumidores", aseguró.

La Universidad de San Andrés informó que los indicadores estarán disponibles a través del sitio del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios y que habrá reportes periódicos, gráficos listos para publicar y series descargables para uso editorial con la idea de contar con datos más rápidos, comparables y trazables para leer una economía que cambia antes de que lleguen las estadísticas tradicionales.

lr/ff