ECONOMIA
PRODUCCION

El agua complica al campo en Santa Fe y Santiago del Estero

Las inundaciones en el norte santafesino y regiones santiagueñas alteran y comprometen los rendimientos agrícolas y la actividad ganadera.

COMUNICACION. Además de las pérdidas productivas, el fenómeno ocasiona problemas de intransitabilidad en los caminos rurales.
| Aapresid
El alto nivel de precipitaciones en el norte de la provincia de Santa Fe y algunas regiones del sudeste de la provincia de Santiago del Estero está impactando en sus producciones agropecuarias. Con precipitaciones que superan largamente la caída de lluvia promedio, departamentos santafesinos como los de San Cristóbal, 9 de Julio y General Obligado, entre muchos más, sufren el anegamiento de los campos que terminará desembocando en enormes pérdidas para los productores agropecuarios afectados y por consecuencia para toda la economía regional.
Se han registrado problemas con la cosecha de girasol, inconvenientes para culminar la siembra de soja e imposibilidad de ingresar a los campos para hacer el control de maleza y fumigaciones. En ganadería, en tanto, el anegamiento provocó el traslado de animales a otros terrenos. Las perspectivas climáticas para esa región no son alentadoras en cuanto a las precipitaciones.
De acuerdo con el cálculo que hizo la Unión Agrícola de Avellaneda, en Santa Fe, se alcanza la rentabilidad en el cultivo de girasol con rendimientos superiores a los 1.400 kg/ha, pero en esta campaña, debido al problema ocasionado por las lluvias, el promedio de esta zona está cercano a los 800 kilos/ha. La soja se pudo sembrar en una “ventana” de unos pocos días sin lluvias, pero el panorama respecto de su desarrollo es incierto para los agricultores de esa región santafesina.
En cuanto a la ganadería, la actividad está muy atomizada, ya que el 86% de los productores de cría tienen entre 100 y 400 cabezas, el 4%-5% posee de 400 a 600 cabezas y el 3%, más de mil; por lo tanto, al haber poca rentabilidad con campos difíciles, y clima complicado, la situación se torna muy compleja. Además, la ganadería sufrió un bajón considerable en el precio porque hay muy pocos frigoríficos en la zona. También se ha comprometido el nivel de preñez futuro porque hay campos inundados, anegados, lo que no permite mejorar el nivel de parición del año que viene. Nelvar Raffin, productor ganadero y secretario de la Sociedad Rural de Reconquista, en el norte de Santa Fe, señaló a PERFIL que los productores “están muy endeudados porque vienen de un arrastre de años anteriores por falta de rentabilidad en el campo; es una zona marginal, de manera que aumenta el empobrecimiento de la familia rural, con la consiguiente migración hacia ciudades como Reconquista o Avellaneda”.
Raffin considera que “esta política ha afligido mucho más a las zonas marginales por falta de rentabilidad que a las zonas de mayor producción, que han tenido mejor pulmón. Es una política agropecuaria perniciosa, no se puede en zonas como ésta, con 20 centímetros de tierra negra, contribuir con el Estado pagando los mismos impuestos que otras de mayor producción. Es una injusticia, nuestras ciudades han aumentado en su capacidad habitacional entre 15 y 20% debido a la migración de productores rurales”.
Las mismas circunstancias que hoy vive el norte de Santa Fe también se repiten en otras regiones como el sudeste de la provincia de Santiago del Estero, donde diferentes campos, parajes y localidades están seriamente complicados para la actividad agropecuaria con pérdidas ya estimadas por Confederaciones Rurales Argentinas en 200 mil hectáreas con el 70% de soja y 30% de maíz perdido.