ECONOMIA
Tipo de cambio

El dólar oficial cerró a $1.450 y alcanzó su valor máximo desde febrero: las razones del rebote según los especialistas

La cotización llegó a $1.450 en el Banco Nación y los dólares financieros también avanzaron. Analistas atribuyen el movimiento a una menor demanda de pesos, cambios en las expectativas sobre las tasas y una corrección tras meses de apreciación cambiaria, aunque descartan por ahora un escenario de tensión.

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Dólares | Noticias Argentinas

El dólar oficial volvió a avanzar y alcanzó un nuevo máximo en cuatro meses, en una jornada en la que también registraron subas las cotizaciones financieras. En el Banco Nación, la divisa estadounidense cerró a $1.400 para la compra y $1.450 para la venta, mientras que el dólar mayorista, referencia del mercado, se ubicó en $1.426.

El valor para la venta no se registraba desde principios de febrero.

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Los tipos de cambio paralelos acompañaron la tendencia alcista. El contado con liquidación (CCL) subió 0,7% hasta los $1.500,96, mientras que el dólar MEP avanzó 0,6% y alcanzó los $1.447,5. En tanto, el dólar blue se mantuvo en $1.435 para la venta. La brecha entre el CCL y el mayorista se ubicó en torno al 5,2%.

El avance llevó al dólar oficial a marcar su valor más alto desde comienzos de febrero y volvió a poner el foco del mercado sobre la dinámica cambiaria. La reciente suba abrió interrogantes sobre las razones detrás del movimiento y sobre la posibilidad de que el tipo de cambio continúe avanzando en las próximas semanas. Sin embargo, los analistas consultados atribuyen la aceleración a una combinación de factores monetarios, financieros y estacionales, más que a un deterioro de los fundamentos macroeconómicos.

Un rebote tras la apreciación del peso

Para Leonardo Anzalone, director y fundador del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), el movimiento responde en gran medida a un reacomodamiento luego de varios meses de fortalecimiento del peso.

"Venimos de un período de fuerte apreciación del peso, impulsado por la liquidación del agro, el endeudamiento corporativo en dólares y un esquema monetario muy restrictivo. En ese contexto, era esperable que apareciera algún rebote técnico", explicó para PERFIL.

Según el economista, otro elemento que comenzó a influir en la dinámica cambiaria es el cambio en las expectativas sobre las tasas de interés. Tras la fuerte compresión observada en las últimas semanas, el mercado comenzó a debatir si las tasas ya alcanzaron un piso.

"Las curvas en pesos descuentan cierta normalización hacia adelante, lo que refleja que el equilibrio financiero ya no luce tan holgado como hace algunos meses", sostuvo.

Menor demanda de pesos y cambios en el mercado

Por su parte, Tomás Amerio, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señaló para este medio que uno de los factores detrás del movimiento cambiario es una demanda de pesos más débil de la prevista originalmente por el Banco Central.

Según explicó, la propia autoridad monetaria reconoció en su último Informe de Política Monetaria que la demanda de dinero viene mostrando un comportamiento más rezagado de lo esperado. "Una menor demanda de moneda doméstica se traduce naturalmente en una pérdida de valor del peso frente al dólar", indicó.

Amerio agregó que esa presión estuvo parcialmente compensada por la venta sostenida de dólares por parte de empresas, que incrementó la oferta de divisas en el mercado. Sin embargo, destacó también un factor técnico: el Banco Central prácticamente cerró su posición vendedora en contratos de dólar futuro, reduciendo así uno de los mecanismos que contribuían a moderar las expectativas de devaluación.

Además, sostuvo que parte de la suba responde al propio funcionamiento de la economía. "El tipo de cambio es un precio más. Con inflación positiva mes a mes, parte del movimiento es simplemente el ajuste orgánico que recompone el valor relativo de la moneda", afirmó.

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Cobertura, tasas y contexto internacional

Una visión similar planteó Nicolás Parreira, economista y director de Asesoría Financiera, quien remarcó que el dólar venía moviéndose por debajo de la inflación mensual y que parte de la corrección actual responde a esa dinámica.

"Veníamos de una etapa de relativa estabilidad cambiaria, con un dólar que se movía por debajo de la inflación mensual. En algún momento, esa diferencia comienza a corregirse, aunque sea de manera gradual", señaló en diálogo con PERFIL.

El especialista explicó además que la demanda de cobertura suele aumentar cuando empresas, importadores e inversores perciben que el tipo de cambio quedó rezagado respecto de otros precios de la economía.

"Las empresas observan no sólo el precio actual del dólar, sino también el costo de reposición, los compromisos de pago futuros y la incertidumbre de las próximas semanas. Cuando se percibe que el dólar quedó algo retrasado, aumenta la demanda preventiva de divisas", indicó.

Parreira también mencionó el contexto financiero local e internacional. Según explicó, cuando las tasas en pesos pierden atractivo, parte de los inversores tiende a dolarizar posiciones. A esto se suma el escenario externo, marcado por tasas de interés todavía elevadas en Estados Unidos, que generan mayor sensibilidad en los mercados emergentes.

No obstante, consideró que el actual movimiento no debe interpretarse como una señal de descontrol cambiario. "El Banco Central continúa acumulando reservas, la brecha cambiaria se mantiene bajo control y el tipo de cambio sigue moviéndose dentro de un esquema administrado", afirmó.

¿Qué puede pasar en las próximas semanas?

Respecto de la evolución futura, Anzalone destacó que la liquidación de la cosecha gruesa seguirá funcionando como un factor de contención para el mercado cambiario durante las próximas semanas.

"Más allá de la volatilidad de corto plazo, cuesta identificar algún cambio estructural que justifique una modificación importante de la tendencia durante los próximos meses. La liquidación del agro todavía tiene recorrido y sigue siendo una fuente relevante de oferta de dólares", señaló.

Por otra parte, para Amerio, el foco estará puesto en la evolución de la demanda de dinero. Según explicó, el propio Banco Central apuesta a que el creciente interés por los instrumentos del Tesoro impulse un ciclo de inversión que termine fortaleciendo la demanda de pesos, aunque con un rezago mayor al previsto inicialmente.

"Si ese canal se materializa, el tipo de cambio tendería a estabilizarse", afirmó.

En tanto, Andrés Reschini, analista de F2 Soluciones Financieras, relativizó la aceleración observada en el inicio de junio y sostuvo que no existen señales de una presión cambiaria significativa en el mercado spot.

"Es cierto que el mayorista arrancó junio algo acelerado pero, más allá de que pueda cerrar el mes por encima del cierre de hoy, no seguirá a ese ritmo sino que se ralentizará, incluso alternando con ruedas de retrocesos", explicó para PERFIL.

El especialista destacó que durante la jornada se registró una oferta importante de divisas y que el Banco Central logró comprar alrededor de US$175 millones mientras el dólar mayorista apenas avanzó 0,07%.

"Por ahora no hay señales de una estampida en la demanda de dólares que esté presionando al tipo de cambio más allá de la leve aceleración observada en las últimas ruedas", concluyó.

FN