ECONOMIA
INVERSORES DE A PIE

El ‘gurú del blue’ le baja el precio al dólar y apuesta por tres bonos en pesos

Salvador Di Stefano puso el foco en instrumentos atados a la tasa Tamar, al dólar linked y a la inflación. Su argumento es que, si la exteriorización de activos mantiene contenido al dólar, los bonos en pesos podrían ofrecer rendimientos superiores a otras alternativas financieras.

Salvador Di Stefano
Salvador Di Stefano | .

Mientras buena parte del mercado sigue pendiente del dólar, Salvador Di Stefano, conocido como el “gurú del blue”, puso el foco en una estrategia diferente: aprovechar los rendimientos que ofrecen algunos bonos en pesos de cara al año electoral 2027.

Según su análisis, la flexibilización de normas del Banco Central que permite a los bancos aumentar su posición en el mercado de pesos podría abrir espacio para que el Tesoro coloque instrumentos de mayor plazo en las próximas licitaciones.

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En ese escenario, Di Stefano identifica tres bonos con perfiles de riesgo diferentes: uno con cobertura cambiaria incorporada, otro que apuesta directamente por la tasa Tamar y un tercero que combina cobertura frente a inflación y tasa de interés.

pesos argentinos y dólares

El bono que combina tasa Tamar y cobertura dólar

La primera alternativa que destaca es el TMVE8, con vencimiento el 31 de enero de 2028.

Según Di Stefano, el bono cotiza a una paridad del 94% y capitaliza hasta el vencimiento, momento en el cual paga la renta.

El instrumento ofrece como rendimiento la mayor variación entre dos alternativas: la tasa Tamar, asociada a depósitos a plazo fijo superiores a $1.000 millones, o la evolución del dólar linked.

Por eso, el analista lo define como una especie de bono en pesos con tasa Tamar y cobertura cambiaria incorporada.

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De acuerdo con sus cálculos, el rendimiento podría ubicarse en torno de Tamar más 6,8% anual o dólar linked más 5,3% anual, dependiendo de cuál resulte más favorable.

Para Di Stefano, es una alternativa a mirar entre quienes quieren mantener posiciones en pesos de cara a las elecciones de 2027 sin resignar completamente una cobertura frente a una eventual suba del tipo de cambio.

Más rendimiento, pero sin cobertura cambiaria

Para inversores dispuestos a asumir más riesgo, Di Stefano menciona el TMG28.

Se trata de un bono en pesos que ajusta contractualmente por tasa Tamar más 6,9% anual.

Según el análisis difundido, cotiza con una paridad del 92,4% y ofrece una tasa de retorno equivalente a aproximadamente Tamar más 11% anual.

La diferencia respecto del TMVE8 es significativa: ofrece un rendimiento potencial superior, pero carece de cobertura vinculada al dólar.

La apuesta, en este caso, es que las tasas en pesos sigan siendo suficientemente altas y que el tipo de cambio no avance por encima de ese retorno.

La opción de mayor riesgo: inflación o Tamar

La tercera alternativa es para un perfil todavía más agresivo.

Di Stefano menciona el TXMD9, un bono en pesos que ajusta por inflación o por tasa Tamar más 3% anual, según cuál de las dos resulte mayor.

El instrumento cotiza, según sus datos, a una paridad cercana al 78% y presenta una tasa interna de retorno que estima en torno de Tamar más 12% o inflación más 17% anual.

El punto central es el plazo: capitaliza mensualmente y paga todo al vencimiento, fijado para el 14 de diciembre de 2029.

Por eso, aunque el retorno luce elevado, también implica una exposición considerable tanto por duración como por riesgo de mercado.

La apuesta detrás de los bonos en pesos

El argumento de Di Stefano no depende solamente del rendimiento nominal de los títulos.

Su hipótesis central es que la denominada “inocencia fiscal” podría incentivar una exteriorización significativa de activos durante los próximos meses.

En ese marco, cita una estimación del tributarista César Litvin, quien plantea la posibilidad de que se exterioricen hasta US$50.000 millones entre ahora y diciembre de 2027.

Di Stefano sostiene que, incluso si ingresara solamente una parte de ese monto, podría aumentar la oferta de dólares y permitir que el tipo de cambio avance por debajo de la inflación.

Ese escenario favorecería especialmente a los instrumentos en pesos, porque permitiría capturar tasas elevadas sin que una suba equivalente del dólar licúe el rendimiento medido en moneda dura.

El propio analista, sin embargo, condiciona esa posibilidad a que las exteriorizaciones efectivamente se materialicen.

El escenario internacional también juega

Di Stefano agrega además un componente externo.

En su análisis menciona próximas elecciones en Israel, Brasil y Estados Unidos, además de la posibilidad de avances hacia acuerdos de paz tanto en el conflicto entre Rusia y Ucrania como en Medio Oriente.

Su hipótesis es que un escenario internacional más estable podría favorecer la recuperación del crecimiento global y reducir el riesgo asociado a los mercados emergentes.

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En particular, también plantea que un cambio político en Brasil podría generar movimientos importantes en las bolsas latinoamericanas.

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Se trata, en todos los casos, de escenarios condicionales y sujetos a la evolución política y financiera internacional. La conclusión de Di Stefano apunta directamente contra la concentración de los inversores en el dólar.

Según su visión, el debate financiero está excesivamente dominado por el tipo de cambio mientras algunos bonos en pesos ofrecen retornos que considera elevados. “Que los árboles no te tapen el bosque”, sintetiza.

Su recomendación es analizar alternativas en pesos que, bajo el escenario que proyecta, podrían ofrecer ganancias superiores a instrumentos de muy corto plazo como la caución.

La diferencia entre las tres opciones pasa fundamentalmente por el riesgo que cada inversor esté dispuesto a asumir: el TMVE8 incorpora cobertura dólar, el TMG28 apuesta más directamente a la tasa Tamar y el TXMD9 agrega protección frente a inflación, pero extiende el horizonte hasta fines de 2029.

lr/ff