La discusión sobre la disponibilidad de pesos y el menor consumo expuso diferencias sobre las causas del enfriamiento de la economía. Isaías Marini consideró que “no es que faltan pesos, sino que somos más selectivos en el momento de consumir” y explicó que la desaceleración inflacionaria modifica el comportamiento de los hogares.
En la Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el economista Marini analizó el menor nivel de consumo, la evolución de los ingresos y el aumento de la morosidad. También explicó las restricciones que enfrenta el Gobierno para impulsar la actividad y el margen de la política monetaria.
Consumo, ingresos y aumento de la morosidad
Según el economista, “cuando vos tenés una inflación que baja, cuando tenés un tipo de cambio que se estabiliza”, las personas tienden a cuidar más sus ingresos. Sin embargo, reconoció el deterioro reciente de la actividad: “En el segundo trimestre cayó, cayó un 4% que es alarmante”.
Marini cuestionó que la menor demanda pueda explicarse únicamente por una mayor selectividad de los consumidores. “No comparto tanto el hecho de que seamos tan selectivos porque si hubiera mayor capacidad de ahorro creo que no habría tantos problemas en el sector crediticio”, sostuvo.
En ese sentido, puso el foco en el aumento de los atrasos en los pagos: “Con los niveles de demora que han subido fuertísimo, no solamente no caen sino que en el último dato volvieron a subir”.
Para el economista, el problema está relacionado con el deterioro del ingreso disponible: “Me parece que tiene que ver un poco más con la caída del ingreso real, pero más bien el ingreso disponible real”.
También advirtió sobre el peso creciente de los servicios y las deudas en los presupuestos familiares: “Si vos tenés a la familia con un ingreso real deteriorándose y una carga de los intereses de sus deudas que también están en crecimiento, bueno, es un poco difícil de pensar que se recomponga la demanda interna”.
Tasas, pesos y prioridad sobre el tipo de cambio
Marini señaló que el Gobierno enfrenta un margen limitado para impulsar la actividad mediante el gasto. “Una parte sería un impulso fiscal, pero en contra de los objetivos fiscales del gobierno”, explicó.
La política monetaria aparece como otro punto de tensión. Según Marini, “se mantiene bastante restrictiva”, mientras que una eventual reducción de encajes podría ampliar el crédito.
El economista explicó por qué el Gobierno mantiene esa postura: “Tiene un poco de miedo que eso repercute en el precio del dólar y de ahí en la inflación”. Y resumió la estrategia: “Se está buscando un equilibrio ahí”, liberando pesos cuando disminuye la presión cambiaria y endureciendo nuevamente las condiciones cuando esa presión reaparece.