Granja Tres Arroyos, la principal empresa del grupo avícola GTA, presentó ante la Justicia el pedido de apertura de su concurso preventivo de acreedores, en un nuevo capítulo de la crisis financiera y operativa que atraviesa el holding. Según explicó a Perfil Julio Chamorro, dirigente gremial de Granja Tres Arroyos, actualmente existen dos solicitudes de concurso, una correspondiente a Wade SA y otra a Granja Tres Arroyos, pero ambas aún no habrían sido admitidas formalmente por la Justicia.
“Por el momento GTA S.A. tiene cursadas dos solicitudes de concurso, una por Wade y otra por GTA. Entendemos que la Justicia aún no las admite dado que no se publicó el edicto; técnicamente no están concursados, lo que ocurrirá más pronto que tarde”, señaló Chamorro.
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La presentación de Granja Tres Arroyos quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°21, Secretaría N°42, bajo el expediente “Granja Tres Arroyos S.A.C.A.F.I. s/concurso preventivo”.
Una deuda creciente y una reestructuración que no avanzó
El pedido ante los tribunales se produce después de meses de negociaciones privadas con acreedores que no consiguieron destrabar la situación financiera del grupo. Respecto del pasivo total del grupo es algo que no se puede aproximar, "ya que que GTA no comparte información de ningún tipo incumpliendo el deber de buena fe para con los trabajadores en directa infracción con el art. 04 de la ley 23.546", mencionaron desde la firma.
La propuesta que había sido analizada contemplaba una reestructuración de esa deuda con quitas de hasta 75%, plazos de pago de hasta siete años, incorporación de nuevos inversores y venta de activos considerados no estratégicos. También se había buscado conseguir capital de trabajo mediante aportes de inversores, nuevas líneas de crédito y anticipos de clientes. Sin embargo, el esquema no logró avanzar y la compañía terminó recurriendo al proceso concursal.
La dimensión del deterioro también aparece en los registros financieros. Distintos relevamientos contabilizaron miles de cheques rechazados y una importante deuda bancaria de $115.105.774.630,21.
El conflicto laboral que terminó con una conciliación obligatoria
La crisis financiera tuvo además un fuerte impacto sobre el empleo. Durante 2026, el ajuste se profundizó con despidos y paralizaciones de plantas, lo que derivó en un conflicto con los trabajadores.
El 4 de septiembre, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, con posibilidad de una prórroga de cinco días, frente a los despidos en distintas plantas de Granja Tres Arroyos y Wade. La medida contempló la reincorporación de los trabajadores despedidos y abrió una nueva instancia de negociación entre las partes.
Según informó oficialmente la cartera laboral bonaerense, los despidos alcanzaban a 1.200 trabajadores: 700 de la planta de Capitán Sarmiento, 50 de Pilar y 450 de Esteban Echeverría.
La intervención provincial se produjo en una audiencia entre representantes de las empresas y del Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (STIAPBA). Además de la reincorporación de los trabajadores mientras regía la conciliación, se acordó la entrega de 1.000 cajones de pollo destinados a los empleados despedidos y el otorgamiento de un pago de dinero a cuenta.
El ajuste golpeó la producción
El conflicto laboral fue acompañado por una reducción de la actividad. El Grupo GTA inició desde fines de 2024 un proceso de reducción de costos que incluyó retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, reducción temporal de salarios y concentración de operaciones.
Durante 2026, el ajuste se profundizó con la paralización transitoria de las plantas de Pilar, Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría, mientras que la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, ya había dejado de operar. La empresa también había reducido su estructura productiva frente a una menor escala de actividad.

De gigante avícola a una estructura productiva en retracción
El grupo llegó a operar ocho plantas de faena en Argentina y Uruguay, concentrar más del 20% de la producción avícola nacional y emplear a más de 7.000 personas en su etapa de mayor expansión.
También alcanzó una importante presencia internacional, con exportaciones a decenas de mercados y una producción de cientos de miles de pollos diarios.
El deterioro comenzó a profundizarse a medida que se complicaron algunos de sus mercados externos. China, uno de los principales destinos para el pollo argentino, había cerrado sus importaciones en 2023 después del brote de influenza aviar. La reapertura parcial posterior no permitió recuperar los niveles anteriores y la empresa debió redireccionar parte de sus ventas.
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La menor actividad externa se combinó con una estructura industrial diseñada para una escala de producción mayor. Desde fines de 2024, el grupo comenzó a concentrar operaciones y reducir costos, pero las medidas no alcanzaron para revertir el deterioro financiero.
Wade ya había recurrido a la Justicia
El ingreso de Granja Tres Arroyos al proceso concursal ocurre apenas unos días después de que Wade SA, otra de las sociedades principales del Grupo GTA, presentara su propio pedido de concurso preventivo.
Wade es la sociedad vinculada a los activos de la ex Cresta Roja, mientras que Avex, incorporada al grupo en 2019, tiene su principal complejo avícola en Río Cuarto, Córdoba.
Con la presentación de Granja Tres Arroyos, el proceso judicial alcanza ahora a la sociedad central del conglomerado. El desafío pasa por ordenar sus obligaciones con acreedores y determinar el futuro de una estructura productiva que ya viene atravesando un fuerte proceso de ajuste.
FN