La posibilidad de que Argentina recupere el estatus de Mercado Emergente en el índice MSCI vuelve a instalarse en el radar de Wall Street. Un informe del equipo de Estrategia de Acciones para América Latina de JP Morgan sostiene que una eventual reclasificación podría generar ingresos pasivos por US$2.300 millones hacia la renta variable local. El factor clave no sería el “si”, sino el “cuándo”, estimaron desde el banco norteamericano.
El banco destaca que las reformas implementadas desde diciembre de 2023 —eliminación de controles de capital, flexibilización cambiaria, modernización de la infraestructura de mercado y habilitación para repatriar dividendos— mejoraron sustancialmente la accesibilidad del mercado argentino para inversores internacionales. Sin embargo, advierte que la decisión final dependerá de la continuidad de esas políticas más allá de 2027.
JP Morgan mantiene su recomendación de “Overweight” (sobreponderar) para Argentina y señala que las valuaciones siguen siendo atractivas: el Merval cotiza a 9,5 veces ganancias (P/E), muy por debajo de las 15 veces observadas durante la administración Macri.

Reformas, estabilidad y el examen de MSCI
Según el análisis, la administración Milei aceleró el camino hacia una posible reclasificación al desmontar restricciones que durante años limitaron el ingreso y salida de capitales. La unificación cambiaria y el paso a una flotación administrada del peso, junto con la liberalización del sistema de liquidación de valores, forman parte del paquete que MSCI observa con atención.
No obstante, el informe subraya que todavía existen obstáculos: algunas restricciones para inversores institucionales extranjeros, disponibilidad limitada de información en inglés y desafíos en materia de estabilidad institucional y regulatoria.
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El antecedente histórico marca que el proceso no es inmediato. Entre el anuncio y la implementación de la mejora de categoría entre 2016 y 2018 transcurrieron casi dos años. Si MSCI iniciara una consulta formal en 2026, la reclasificación podría concretarse entre 2027 y 2028. Las elecciones presidenciales de octubre de 2027 también podrían influir en el calendario, ya que el organismo buscará señales de continuidad en la política económica.
El impacto por sectores: energía y bancos, los grandes beneficiados
Si Argentina pasa de mercado “Standalone” a Emerging Market, el flujo estimado de US$2.300 millones sería principalmente pasivo, proveniente de fondos que replican índices. A ello se sumarían potencialmente fondos activos que ajusten sus carteras para alinearse con el benchmark emergente.
Los principales beneficiarios, según JP Morgan, serían YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía, compañías con peso suficiente para captar gran parte de los nuevos flujos.
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Más allá del número puntual, el verdadero efecto podría ser estructural: mayor liquidez, compresión de la prima de riesgo y ampliación de la base inversora institucional. En otras palabras, menos volatilidad asociada a flujos tácticos y más estabilidad derivada de fondos estructurales.
El mensaje de fondo del informe es claro: Argentina está más cerca que en los últimos años de recuperar su lugar en los índices globales. Pero el mercado -y MSCI- necesitarán algo más que reformas iniciales: exigirán consistencia macro, reglas claras y continuidad política.
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