De visita en Tucumán,
el reciente premio Nobel de Economía, Finn Kydland, criticó la política económica del
presidente Kirchner y advirtió que "demasiada intervención del Estado" argentino en la economía "va
a interferir en el crecimiento" obtenido por el país en los últimos cuatro años.
Kydland consideró además que
"la Argentina no está haciendo lo suficiente para recuperar credibilidad".
"Si bien no he seguido la situación de los últimos dos años, parece que siguen imponiendo
nuevas restricciones en el mercado, lo que no va a ser bueno para la Argentina en el largo plazo,
teniendo en cuenta que esto puede afectar a la credibilidad del país", advirtió Kydland, durante su
disertación en la Universidad Nacional de Tucumán.
En una entrevista publicada hoy por el matutino tucumano
La Gaceta, el noruego se refirió la gestión de
Carlos Menem, y sostuvo que el ex presidente "intentó incrementar la credibilidad
del país a través de la convertibilidad, pero
poco se hizo para resolver la situación fiscal de las provincias y del Gobierno federal".
"Cuando observo cuánto cayó la Argentina en los últimos cinco años, no es sorprendente que
haya una recuperación tan importante como la actual. Pero es necesario que se siga creciendo al
mismo ritmo o más rápido para equiparar lo que se perdió. Sospecho que demasiada intervención del
Estado va a interferir en este crecimiento", afirmó el premio Nobel.
Kydland realizó un estudio sobre lo que se llamó la "década perdida" en la Argentina, que
abarca los años 80.
"Es muy difícil decir si la situación actual es muy diferente. Dudo que sea distinta. No
estuve siguiendo lo que pasó en los últimos tiempos en la Argentina, pero no sé qué se hizo para
recuperar la credibilidad de los inversores", afirmó el economista.
A su criterio, el de Argentina es "un caso triste, porque fue uno de los grandes países del
mundo hasta hace un par de décadas".
"Estoy convencido de que si en el pasado se hubieran aplicado mejores políticas económicas,
ahora habría sido más fácil mover la economía hacia adelante", aseguró Kydland.
Sostuvo que "lo principal es promover políticas que apunten hacia adelante, y ofrecer a los
habitantes del país y a la gente que viene de afuera la certeza de que el Gobierno tiene poder de
decisión de lo que sucederá en el futuro".