El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, alcanzó en diciembre de 2025 su máximo histórico. En términos desestacionalizados, el indicador creció 1,7% respecto de noviembre y se ubicó 11,3% por encima del nivel de diciembre de 2024, reflejando un cierre de año récord para el sector.
La producción del maíz subirá un 24% en 2026 y podría alcanzar los 62 millones de toneladas
Este Índice, es un indicador mensual que mide de forma integral el nivel de actividad de los principales eslabones del sector agropecuario. Permite seguir, de manera sintética y sistemática, la evolución conjunta de la producción primaria, la agroindustria y el comercio exterior de origen agropecuario.
Se construye a partir de doce series representativas vinculadas a cultivos, procesamiento industrial, faena, biocombustibles, exportaciones y producción láctea. Todas las series están ajustadas por estacionalidad y valores extremos, lo que habilita comparaciones intermensuales homogéneas y un seguimiento consistente de la dinámica del sector a lo largo del tiempo.

Durante diciembre, seis componentes mostraron subas y seis registraron caídas, evidenciando un desempeño heterogéneo.
Desempeño heterogéneo
Entre los rubros con mejor desempeño mensual se destacó el avance de las labores agrícolas, que creció 3,3%. También se observaron aumentos en la molienda de trigo (0,9%) y cebada (4,2%), junto con un incremento del 3,6% en la producción de bioetanol y del 0,6% en biodiesel. La faena porcina mostró una suba moderada del 0,3%.
En contraposición, la molienda de soja y girasol cayó 2,7% frente a noviembre. A su vez, la faena aviar retrocedió 1,6% y la bovina disminuyó 1,5%. En el frente externo, las exportaciones de los principales complejos agropecuarios bajaron 0,9%, explicadas principalmente por menores envíos del complejo maíz. La producción de leche también mostró una contracción mensual del 0,6%.
Al desagregar por subíndices, el IACA-Cultivos registró en diciembre una suba mensual desestacionalizada del 3,3%, impulsada por el avance de las labores de la campaña fina. En trigo, la cosecha se combinó con una mayor superficie sembrada y con una estimación de producción de 27,7 millones de toneladas, según la Guía Estratégica para el Agro de la BCR. En cebada, el avance de recolección alcanzó el 92%, con una producción estimada en 5,6 millones de toneladas para la campaña 2025/26.
En cambio, el subíndice IACA-Agroindustria mostró una caída mensual del 1%. La molienda conjunta de cereales y oleaginosas retrocedió 1,2%, afectada por menores volúmenes de soja y girasol, mientras que el subíndice de faena también se contrajo 1,2%, explicado principalmente por la baja en la actividad bovina.
Por último, el componente de agroexportaciones reflejó una disminución del 0,9% en diciembre, luego de acumular un crecimiento del 32% en los seis meses previos. La baja respondió a menores exportaciones de maíz, aunque el desempeño del resto de los complejos fue sólido: el complejo soja exportó 3,5 millones de toneladas, el trigo alcanzó un volumen récord para un mes de diciembre y las exportaciones de lácteos superaron las 48.100 toneladas.

En la comparación interanual, la actividad de las cadenas agropecuarias creció 11,3% en diciembre de 2025 respecto del mismo mes de 2024, impulsada principalmente por la producción primaria y el desempeño exportador, a pesar del retroceso registrado en el segmento agroindustrial.
Al desagregar por subíndices, el IACA-Cultivos mostró un salto interanual del 14,8%, sostenido por una campaña fina récord que concentró su cosecha durante diciembre. Este fuerte avance de la producción primaria fue uno de los principales motores del crecimiento general del indicador.
El subíndice de agroexportaciones también exhibió una suba interanual del 16%, apoyada en el buen ritmo de los embarques de trigo, poroto de soja y productos lácteos. No obstante, el desempeño del complejo maíz se mantuvo en terreno negativo, ya que el impulso excepcional registrado hacia fines de 2024 dejó una base de comparación elevada, que este año se tradujo en menores volúmenes exportados del cereal.

En contraste, el subíndice IACA-Agroindustrial registró una caída interanual del 0,5%. La baja estuvo explicada por la menor actividad en la faena bovina, la producción de biodiesel y la molienda de cebada, trigo y soja, que no logró ser plenamente compensada por el crecimiento observado en la faena porcina y aviar, la molienda de girasol y el aumento en la producción de leche y bioetanol.
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