Aún con superávit fiscal primario, la deuda pública aumentó un 6% en dólares el año pasado y
acumula un total de 144.728,6 millones de dólares, que habría sido mayor si el Gobierno hubiera
sincerado la inflación real, según datos de la Secretaría de Finanzas publicados hoy por el diario
La Nación. La deuda actual equivale al 56% del Producto Bruto Interno (PBI), dos puntos
más que en 2001, cuando alcanzó U$S 144.222 millones.
La inflación causó un aumento de U$S 4.579,8 millones en los pasivos, ya que parte de la
deuda pública se indexa por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que se calcula
con los datos oficiales del Indice de Precios al Consumidor (IPC).
Si el Gobierno hubiera admitido una inflación del 17% (el doble que lo declarado), la deuda
habría aumentado otros 4.800 millones de dólares, reveló un informe de la consultora
Econométrica.
El Gobierno también
debió emitir nueva deuda para sostener una suba de 46% del gasto público, por el
alza en las jubilaciones, la moratoria previsional, la inversión en infraestructura y los
subsidios. Los ingresos no aumentaron en igual proporción y limitaron el superávit fiscal primario,
que alcanzó para pagar intereses de la deuda pero no capital.
Si bien la devaluación del peso reduce la deuda en dólares, la devaluación de la moneda
norteamericana contra el euro, el yen u otras divisias, la aumenta. Así, el Gobierno reportó una
reducción de U$S 237,3 millones por cambios en las cotizaciones, mientras que un informe de la
Fundación Mediterránea sostuvo que dichos movimientos aumentaron la deuda en 1629 millones de
dólares.
La deuda argentina ya es mayor que en 2001
Aún con superávit fiscal primario, equivale al 56% del PBI. Mucho mayor sería si el Gobierno reconociera la inflación real.