ECONOMIA
alcanza a casi una de cada diez

La mora de las familias se ubica en su nivel más alto en 20 años

Los créditos son utilizados por los hogares para complementar el desplome del poder adquisitivo. La morosidad se multiplicó en 2025 hasta llegar al 9,3% en diciembre. Se trata del registro más elevado desde 2005. Los préstamos con mayor irregularidad se concentran en las billeteras virtuales y en los inferiores a $ 1 millón.

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Poder adquisitivo. Muchos no pueden pagar las deudas. | AFP

El financiamiento es utilizado por los hogares para complementar el derrumbe de la capacidad de pago. Pero al tratar de mantener la calidad de vida, muchas no pueden hacer frente a esas deudas. Por eso, la cesación de pagos continúa en aumento y ya van 14 meses consecutivos. Alcanzó en diciembre un récord en 20 años: 9,3%. Casi una de cada diez familias están afectadas, pero principalmente golpea a las más humildes.

La cartera irregular abarca la calificada por el Banco Central entre las situaciones “3” y “5”. Es decir, en el caso de los hogares, que llevan un atraso mayor a 90 días en el pago de las cuotas. De acuerdo a los datos de la autoridad monetaria, para el total de créditos al sector privado ese porcentaje fue del 5,5% en diciembre, sin casi diferencia por tipo de bancos (públicos o privados, grandes o chicos). El contraste sí apareció marcado entre las empresas y las familias: la dilación en el pago de las compañías sólo fue del 2,5%, mientras que en las segundas alcanzó el 9,3%. Al desmenuzar ese último guarismo se notan menores ratios en los créditos hipotecarios, con 1,2%, mientras que en los personales se elevaron hasta el 12%.

Una actualización del último informe de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) evidencia que hasta diciembre se acumularon 14 meses seguidos de incrementos en la mora.

El año pasado, el país atravesó un deterioro acelerado en la calidad del crédito otorgado al sector privado, en un contexto de expansión del financiamiento. En diciembre, 20.425.756 personas registraban saldos activos con entidades financieras o no bancarias, frente a 18,7 millones un año antes. En términos relativos, la proporción de adultos con algún financiamiento pasó del 55% al 60,6%.

Pero, al mismo tiempo, la magnitud de la mora superó los máximos observados desde 2005, con lo que dejó atrás los picos registrados durante la pandemia, la crisis financiera internacional de 2008 y la del final del gobierno de Mauricio Macri, en 2019. En todos esos períodos, la irregularidad jamás había superado el 6%.

En su informe anual, Provincia Microcréditos puntualizó que “la continuidad de las actuales condiciones macroeconómicas no permite anticipar una reversión inmediata de la tendencia. La sostenibilidad del crédito en 2026 dependerá de la recuperación del salario real, la reducción en las tasas de interés y un marco regulatorio que promueva prácticas responsables, especialmente en el financiamiento no bancario”. Alejandro Formento, presidente de la compañía, analizó que “el aumento de la morosidad preocupa no sólo por su magnitud, sino por su velocidad. Desde la salida de la crisis de 2001 que no se registra una situación financiera tan crítica para los hogares”. “Las decisiones de política económica del Gobierno nacional llevaron a esta situación por una combinación de aumento del costo de vida, pérdida y deterioro del empleo, caída de los ingresos y del consumo”, criticó.

Otros ven que el horizonte puede comenzar a aclararse en algunos meses. Los bancos extranjeros nucleados en ABA, plantearon en un comunicado que para este año esperan que “sosteniendo el superávit fiscal y con una mayor liquidez del sistema se mantenga el nivel de crecimiento del crédito que se observó en los dos últimos años. Esto contribuiría a una reducción de la mora registrada en el último semestre”. El razonamiento detrás hace foco en que la suba de tasas de 2025 se debió a las elecciones legislativas y esto disparó la falta de pago, por lo que ahora una mayor liquidez bajaría el tipo de interés.

Segmentado. Los microdatos del Banco Central permiten inferir que la mayoría de las cesaciones de pagos las realizan las personas con menos recursos, dado que los préstamos grandes mantienen las cuotas al día, mientras que los de montos pequeños no. Los entregados por bancos promediaron una irregularidad del 11,1%, pero al poner la lupa en los inferiores a $ 1 millón se eleva al 15,3%.

Las billeteras virtuales concentran la porción del mercado con mayor mora. Estas son a las que los más humildes suelen recurrir y, a la vez, las que presentan mayores tasas, lo que dificulta el repago. El porcentaje de deuda con incumplimiento fue del 24,6% en diciembre, es decir, que una de cada cuatro no pudo devolverlo. En las inferiores a $ 1 millón, se elevó al 27,8%.

En la página 47 del balance que le envió a la comisión de valores estadounidense (SEC), Mercado Libre, líder del segmento, admitió que de 2024 a 2025 aumentó la “previsión por cuentas dudosas” un 66,4% hasta los US$ 3.091 millones. El año anterior ya había saltado un 77%. En sencillo, “previsionar” equivale aquí a adelantarse a la posibilidad de no poder cobrar esa cartera.