La Unión Industrial Argentina (UIA) analizó el impacto que podría tener el proyecto de ley denominado "Súper RIGI" sobre el desarrollo productivo nacional y reclamó modificaciones para garantizar una mayor participación de proveedores locales en las inversiones que se realicen bajo ese régimen.
Encuesta de la UIA: cuatro de cada diez industrias sufrieron caídas de producción y ventas
Durante la reunión mensual de su Junta Directiva, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, sostuvo que "si la Argentina necesita regímenes de excepción para atraer inversiones, el desafío de fondo sigue siendo mejorar las condiciones bajo las que opera el conjunto de la industria".
En ese sentido, afirmó que las nuevas inversiones representan una oportunidad para fortalecer la red de proveedores nacionales, generar empleo, impulsar la transferencia tecnológica y desarrollar capacidades productivas en todo el país.

La UIA repasó además las propuestas que presentó ante la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados, elaboradas a partir de la experiencia recogida en los proyectos que ya ingresaron al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Entre las principales iniciativas figura replicar el requisito de inversión mínima del 20% previsto en el RIGI, pero aplicándolo exclusivamente a bienes con valor agregado nacional, con el objetivo de priorizar la producción local de bienes transables.
Asimismo, la entidad propuso implementar esquemas de integración progresiva para ampliar la participación de proveedores argentinos a medida que avancen las distintas etapas de inversión y operación de los proyectos. También planteó establecer mecanismos que permitan verificar, junto al sector privado, la existencia de proveedores locales en condiciones competitivas de precio y calidad.
Presión tributaria
Durante el encuentro también se presentó un informe sobre la carga impositiva que enfrenta la producción formal, donde la UIA advirtió que miles de pequeñas y medianas empresas se encuentran en riesgo debido al peso de los impuestos nacionales, provinciales y municipales.
La entidad recordó que la industria concentra el 27% de la recaudación tributaria nacional y remarcó que compite con países cuya carga impositiva es considerablemente menor, lo que reduce la competitividad de la producción argentina.
En ese marco, los integrantes de la Junta coincidieron en la necesidad de avanzar en una agenda que contemple la reducción de impuestos, la simplificación regulatoria y mejores condiciones para incentivar las inversiones y la generación de empleo.
Caída de la actividad industrial
El Centro de Estudios de la UIA (CEU) informó además que la actividad industrial registró en mayo una caída interanual del 0,8%. Entre los sectores con mayores retrocesos se destacaron la industria automotriz (-21%), la metalmecánica (-5%) y el sector de bebidas (-14%), mientras que otras ramas mostraron una evolución más favorable.
Respecto del financiamiento, la entidad alertó que los impuestos provinciales y municipales encarecen significativamente el acceso al crédito para las empresas.
Según el informe, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a la intermediación financiera alcanza en promedio el 9% en las provincias, mientras que las tasas municipales rondan el 6%. En conjunto con el impuesto de Sellos, estos tributos generan un sobrecosto estimado del 20% sobre el costo del financiamiento empresarial.
Por último, la entidad informó sobre su participación en la 114° Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT y repasó las gestiones realizadas durante el último mes en materia de agenda PyME, relaciones laborales, transparencia y proyectos legislativos vinculados al desarrollo productivo.
FN