ECONOMIA
ESCALAS

Monotributo: cuánto hay que pagar este mes antes de la recategorización de julio de 2026

En junio todavía rigen las cuotas actuales, pero el régimen simplificado volverá a actualizarse el mes próximo. El tope máximo de facturación podría acercarse a los $127 millones anuales.

Monotributo
Monotributo | Captura

Los monotributistas tienen por delante un mes clave. En junio deberán pagar las cuotas vigentes, pero con la mirada puesta en julio, cuando llegará una nueva actualización semestral del régimen simplificado. Ese ajuste modificará tanto los importes mensuales como los topes de facturación de cada categoría.

Por ahora, ARCA mantiene los valores que rigen desde febrero. Es decir, quienes están inscriptos en el monotributo deben abonar este mes los mismos montos que se vienen pagando en los últimos meses, sin cambios adicionales.

Tristán Rodríguez Loredo ante la propuesta del FMI: "Lo que quieren es que más gente pague impuestos en forma directa"

La suba llegará recién con la actualización de julio y tomará como referencia la inflación acumulada durante el primer semestre del año. Aunque todavía falta la oficialización, las estimaciones privadas ubican el aumento en torno al 17,2%. Si ese cálculo se confirma, el techo máximo para permanecer dentro del régimen podría pasar de los actuales $108,3 millones a una cifra cercana a los $127 millones anuales.

Nueva escala de monotributo enero 2026 22012026

Cuánto hay que pagar de Monotributo en junio

El monto mensual depende de la categoría en la que esté inscripto cada contribuyente y, en varios casos, también de la actividad que realiza. No paga lo mismo quien presta servicios que quien vende cosas muebles, especialmente en las categorías medias y altas.

En los escalones más bajos, la cuota es igual para ambas actividades. La categoría A paga $42.386,74 por mes, mientras que la categoría B abona $48.250,78.

A partir de la categoría C comienzan las diferencias. Quienes están en esa escala pagan $56.501,85 si prestan servicios y $55.227,06 si se dedican a la venta de cosas muebles. En la categoría D, los valores son de $72.414,10 para servicios y $70.661,26 para comercio.

En la categoría E, el pago mensual asciende a $102.537,97 para prestación de servicios y a $92.658,35 para venta de bienes. En la F, los importes son de $129.045,32 y $111.198,27, respectivamente.

La categoría G ya implica una cuota de $197.108,23 para servicios y de $135.918,34 para venta de cosas muebles. En la H, los valores suben a $447.346,93 y $272.063,40, según el tipo de actividad.

En los niveles más altos del régimen, la diferencia es más marcada. La categoría I paga $824.802,26 si corresponde a servicios y $406.512,05 si se trata de venta de bienes. La J abona $999.007,65 y $497.059,41, respectivamente. Finalmente, la categoría K, la más alta del Monotributo, tiene una cuota mensual de $1.381.687,90 para servicios y de $600.879,51 para venta de cosas muebles.

Los topes de facturación que siguen vigentes

Además de la cuota mensual, cada categoría tiene un límite de facturación anual. Ese dato es central porque define si el contribuyente puede permanecer en el Monotributo, debe cambiar de categoría o, en los casos de mayores ingresos, salir del régimen simplificado.

Monotributo

Actualmente, la categoría A permite facturar hasta $10.277.988,13 al año.

La B llega hasta $15.058.447,71;

la C, hasta $21.113.696,52;

la D, hasta $26.212.853,42; y

la E, hasta $30.833.964,37.

$38.642.048,36 para la F; $46.211.109,37 para la G; $70.113.407,33 para la H; $78.479.211,62 para la I; $89.872.640,30 para la J; y $108.357.084,05 para la K.

Con la actualización de julio, esos valores volverán a moverse. La cifra final dependerá de la inflación acumulada en el semestre y de la publicación oficial de ARCA. Pero, con una suba estimada cercana al 17,2%, el techo de la categoría K podría ubicarse en torno a los $127 millones anuales.

Cuándo será la recategorización

La recategorización semestral se abriría a mediados de julio, entre el 14 y el 15 de ese mes. Ese trámite les permite a los contribuyentes revisar su situación frente al régimen y confirmar si deben seguir en la misma categoría o pasar a otra.

Para hacer esa revisión, hay que mirar la facturación de los últimos 12 meses, pero también otros parámetros como alquileres devengados, superficie afectada a la actividad y consumo eléctrico, según corresponda.

Si los ingresos y el resto de los indicadores siguen dentro de los límites de la categoría actual, no hace falta cambiar. Pero si el contribuyente superó los topes, deberá recategorizarse.

De todos modos, el impacto en el bolsillo no será inmediato. En junio se pagan los valores actuales y los nuevos importes comenzarían a regir desde agosto.

Para trabajadores independientes, profesionales, pequeños comercios y prestadores de servicios, la actualización de julio será un dato sensible. No solo definirá cuánto tendrán que pagar por mes, sino también hasta dónde podrán facturar sin quedar afuera del Monotributo.

El debate en torno al monotributo según las consideraciones del FMI

El debate por el monotributo también aparece en la hoja de ruta fiscal que observa el Fondo Monetario Internacional. En su último reporte técnico sobre Argentina, el organismo planteó que el régimen simplificado debería ser reformado para reducir las diferencias con el sistema general. Según el FMI, el esquema actual facilita el cumplimiento, promueve la formalización y amplía la cobertura previsional y de salud, pero al mismo tiempo tiene una carga efectiva mucho más baja que la del régimen general y puede desalentar el crecimiento de pequeños contribuyentes.

El FMI elogió la compra de reservas y dijo que la proyección para Argentina es “alentadora”

En ese sentido, el Fondo recomienda reducir los “saltos” entre categorías, alinear las alícuotas efectivas y los aportes sociales con el régimen general, y usar herramientas digitales para simplificar el pago de impuestos. El planteo no implica, al menos en el texto técnico, una eliminación lisa y llana del Monotributo, sino una reforma para integrarlo de manera más gradual al resto del sistema tributario.

El dato fiscal no es menor: el FMI calcula que una reforma de este tipo podría aportar hasta 1 punto del PBI, dentro de un paquete tributario más amplio que buscaría compensar la baja futura de impuestos considerados distorsivos, como retenciones o el impuesto al cheque.

lr